
Los años 80 fueron una bisagra en todo sentido. Desde la andanada neo conservadora liderada por Ronald Reagan y Margaret Thatcher en el primer mundo hasta el advenimiento de la democracia en América Latina en detrimento de las dictaduras imperantes, con el consabido “destape” artístico: todo era objeto de cambios. Y el rock no fue ajeno a ellos: la supuesta “modernidad” que comandó el decenio, tanto en su sonido (las primeras baterías electrónicas y los teclados DX7, por ejemplo) como en su vestuario hoy, vista a la distancia, suena más que ridícula. Entonces, aquí van los diez elegidos para representar lo más ridículo de los 80. ¿Cuál es peor, quién falta?

