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05.06.2008 | 16:45

El fenómeno Taringa

Cómo es la plataforma social que es el emblema de la web nacional y popular

Hablando en confianza, en un restorán de Belgrano, uno de los dueños de Taringa! Reflexiona en voz alta: “¿Sabés que pensamos rediseñar pero…? No sé, estamos viendo… Como que no podemos meterle mucho diseño, porque la gente un poco valora eso, que sea así como es…” .

Estamos ante el gran matón de Internet: sin business plan, esta “puntonet” se convirtió en el fenómeno de la web local. Nacional, popular, independiente, tiene todo para ser lo que es, un verdadero mito underground de la Web visitado por millones de taringueros que se sienten parte de una comunidad. Son taringueros. Pasión de multitudes.

El “así como es” al que se refiere Matías Botbol, mientras analiza si su presupuesto banca un postre, es justamente esa identidad argentina, ese color local –ese defecto, diríamos– que lo hace ideal para la idiosincrasia del usuario nativo y que le permite trascender a otras redes. Se explaya: “Los taringueros son jodidos: saltan al toque cuando algo no les gusta. Y no sé si tenemos que tocar mucho el diseño. Por eso nos concentramos en las utilidades, las herramientas, que funcionen bien”.

Corría noviembre de 2006. La web 2.0 era un hecho ya, pero no una muletilla. El sitio creado en 2004 por Fernando (Cypher) inspirado en un foro de Estados Unidos donde la gente intercambiaba links (Teoti, www.t-six.com ) no superaba las 30 mil visitas diarias. Fue el momento en el que sus proveedores de hosting (Wiroos) se lo compraron en una cifra que ahora se niegan a revelar. En la leyenda, si es que debe haberla, habría que reemplazar el Silicon Valley por Ramos Mejía.

Hoy, el sitio tiene cifras que asustan a los grandes (o los humillan): 640 mil usuarios registrados (suma 3.500 diariamente) que generan unos 2.000 posts y 15 mil comments cada veinticuatro horas. Y unas 4 millones de páginas vistas por día, con 800 mil visitas únicas. O sea, una plataforma que combina red social, intercambio de links, blog y fotolog, comandada por tres pibes de barrio que bien podrían ser fanáticos de, por ejemplo, Catupecu Machu.

Matías (29), su hermano menor Hernán (26) y Alberto Nakayama (27), los tres socios, sentados en su sala de reuniones hablan pausado y con aplomo. No tienen grandes ingresos; tampoco apuro. Las paredes blancas y flamantes (“todavía no tuvimos tiempo para poner pósters”, se excusan, aunque hace un año están instalados ahí) contrastan con el ritmo caótico y el estilo zarpado de los taringueros online. Dentro de las oficinas (pobladas por una decena de jóvenes), uno se siente aislado, también, del caos céntrico: la cocina taringuera queda a metros del Alto Palermo Shopping, a metros de la casa de Charly García, si prefieren. El trío –únicos dueños, sin inversores– están bien lejos del patrón de exitoso empresario argentino de Internet, pero no tanto de los modelos de la nueva economía digital como Mark Zuckerberg de Facebook sobre quien, de todos modos, no tienen demasiadas referencias. Su expertise, claro está, no son las finanzas ni el management: “Siempre tratamos de armar plan de negocios y nunca lo hacemos. Ya pasamos el start-up, así que ahora es medio al pedo. Lo que tenemos son quilombos contables”.

Lo que sin duda no les falta es ese olfato, cierta sintonía fina para detectar las expectativas de los usuarios. “La cosa creció mucho, cambiamos elementos de programación. Por ejemplo, en un momento, vimos que la gente subía muchas cosas porno, un poco más de un 10 por ciento de los contenidos, cerca del 20, ponele. Eso se convirtió en un problema… Entonces armamos Poringa!” El diagnóstico es claro, pero la siguiente pregunta obliga el grito: “Che, ¿alguien se acuerda cuando armamos Poringa?”. La respuesta se reconstruye oralmente: fue durante marzo de 2007, consensúan. De la crisis, oportunidad: el contenido de Taringa! volvió a “limpiarse”, sigue creciendo a una tasa de casi 20 por ciento mensual, y nació otra plataforma exitosa orientada a los contenidos XXX.

Cuando entrás a Taringa!, encontrás cosas como el Truco Multiplayer, el top user Zxunami, quien ya hizo más de 4444 posteos (rango Gold), los 1200 comments del famoso Descubre tu sabiduría oculta (subido por Hectorbambino) o una larga saga de cuestiones alrededor del inoxidable Counter Strike. Si lo que te interesa es la vida offline, hay Juntadas Taringueras: la próxima en Capital es el 7 de junio, pero ya hubo meetings en Rosario, Córdoba, el alto Valle y hasta San Carlos Centro, en el interior de Santa Fe. Es más, hubo un celebrado Taringa! Fest para festejar el fin del año pasado. Y, quizá lo más importante, una mención en el gran programa de culto de esta era: Peter Capusotto y sus videos. “Para nosotros, la idea siempre fue la misma: armar un sitio en el que compartir las cosas que uno encuentra en Internet…”, dice Matías. Simple. No hace más de dos años que su empresa de hosting alquilaba un cuartucho para poner una PC con el servidor. Hoy, cuesta convencerlo de que así como lo ves en la foto de acá al lado en una pizzería, él ellos– puede ser el modelo de empresario exitoso.

Por Ernesto Martelli