
Los bateristas, más conocidos como "esos tipos que andan para todos lados acompañando a los músicos", parecen haberse puesto de acuerdo para tener una semana nefasta.
El más difundido de los incidentes en los que participó un batero fue el de Travis Barker, responsable de los tambores en los separados Blink 182 (luego miembro de +44, una banda con la que no pasó nada). Barker y su nuevo socio creativo DJ AM (más famoso por haber salido con Nicole Richie y con Mandy Moore que por su trayectoria artística) se precipitaron a tierra en su jet privado y sufrieron heridas de consideración, pero ya están fuera de peligro.
Otro baterista en problemas es Steve Tate, integrante de la banda que acompañaba a Take That en sus años mozos. Resulta que el muchacho pensó que podía robar tanto en la vida real como en el ámbito musical y... asaltó un banco. Durante los próximos cinco años sus compañeros de celda se encargarán de recordarle su paso por la boy band.
A Martin Bulloch de Mogwai se le desajustó el marcapasos, con lo cual podríamos hacer varios chistes con respecto a los bateristas y su dificultad para mantener un ritmo fijo, pero no, no da, con eso no se jode. La cuestión es que el grupo escocés debió cancelar las fechas que quedaban en su tour norteamericano (están presentando su nuevo disco The Hawk is Howling) por el agravamiento de la condición cardíaca de Bulloch, que ya se encuentra bien.
A uno, directamente, lo perdimos: Earl Palmer, sesionista que trabajó con leyendas de la talla de Frank Sinatra, Tom Waits, Ray Charles, Sarah Vaughan y demás, falleció víctima de una larga enfermedad. Podrán escuchar el trabajo de Palmer en tres canciones fundamentales del siglo XX: "Tutti Frutti" de Little Richard, "You´ve Lost That Lovin´ Feelin´" de los Righteous Brothers y "La Bamba" de Ritchie Valens.
Pero para no terminar tan abajo, dos bateros que tuvieron experiencias gratas en los últimos días: Paul Thomson de Franz Ferdinand fue papá y Luke Bullen se casó con su jefa, KT Tunstall. ¡Enhorabuena, tíos!

