
One Kind Favor no solo es el mejor álbum de B.B. King en los últimos años. También es uno de los trabajos de estudio más poderosos de su carrera, a la par de clásicos como Singin’ the Blues y Lucille. Si aquellos discos primitivos subrayaban sus juveniles aullidos y su guitarra punzante, éste se apoya en los actuales pilares de King: el vibrato lagrimoso de su voz madura salpicado con toques picantes. King ha pasado demasiado tiempo metiéndose hasta el cuello en ingeniosas pero insustanciales producciones apuntaladas por dúos aburridos con artistas como Eric Clapton. Ahora B.B. vuelve al centro de la escena, con una gran banda que se mantiene siempre en la parte de atrás del escenario: Jim Keltner (John Lennon, Mick Jagger) en batería, Nathan East (Clapton) en contrabajo y el legendario Dr. John en piano. King alcanza una intimidad devastadora en standards como "See That My Grave Is Kept Clean" de Blind Lemon Jefferson y "Blues Before Sunrise" de John Lee Hooker. ¿Cómo fue que este hombre de 82 años se reencontró con su vieja pasión? Con T Bone Burnett, naturalmente, el productor cuyo menospreciado toque ayudó a Robert Plant y John Mellencamp a llevar sus años maduros con dignidad. Esos proyectos no fueron más que ensayos generales para éste.
Por Mark Kemp

