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Entrevista exclusiva

El Berlin de Lou Reed

El rockero neoyorquino habla sobre cómo fue revivir su disco de 1973, y de por qué ahora improvisa más en sus shows. Y explica cómo el tai chi le hace bien a su música.

En 1973 Lou Beed editó Berlin, su tercer disco solista. Fue un fracaso comercial y de crítica (un especialista dijo que era "el disco más deprimente de todos los tiempos"). Pero en 2006, después de mucha insistencia de parte de sus amigos, Reed revisitó aquel denso álbum conceptual, reclutando al artista-director Julian Schnabel para hacer una performance multimedia en Brooklyn. Ahora, después de haber llevado el show por el mundo, Reed está de nuevo poniendo el disco a dormir. "Si no lo viste en su momento, no lo vas a ver -dice-. Pero el DVD está muy bueno."

Dijiste que no tenés muchos recuerdos de cuando hiciste Berlin. ¿Recuperaste alguno cuando lo tocaste de nuevo?
Para nada. Recuerdo que quería hacer algo que fuese como Un tranvía llamado Deseo o Un gato sobre el tejado de cinc, sólo que con guitarra y batería. La idea era absurdamente simple. Los discos tienen doce o catorce temas, y cada uno tiene un personaje. ¿Y si esos personajes interactuaran en todas las canciones? ¿No sería divertido?

El año pasado grabaste "Tranquilize" con los Killers y Antony Hegarty cantó en "Berlin". ¿Qué otros jóvenes te gustan?
Me gusta la canción que escribió Brandon [Flowers, de The Killers]. Por eso lo hice. Antony es una verdadera joya. También me gustan Dr. Dog, Boris y Melt Banana.

Ultimamente estás haciendo shows más improvisados.
Así es como me siento ahora. Uno tiene que estar bien enfocado para que funcione, porque no hay partituras donde apoyarte. Hace poco toqué en Nueva York con John Zorn y Mike Patton. Estuvo tremendo. Estoy pensando en editarlo como disco.

Fuiste DJ de una radio universitaria, y ahora tenés un programa en una radio satelital. ¿Cuáles son las similitudes?
En la universidad, pasaba más que nada jazz y R&B. Todo desde "Night Time Is the Right Time", de Ray Charles hasta "Ramblin'", de Ornette Coleman. El programa en Sirius es mucho más sofisticado, porque trabajo con el musicólogo Hal Willner. El me hizo descubrir a Cantor Josef Rosenblatt, uno de los cantantes favoritos de Ornette de los años 20. Y un tema de Fats Domino llamado "All by Myself", con él en el estudio dándole durante diez minutos. Es una de las mejores cosas que escuché jamás.

Practicás tai chi desde hace más de dos décadas. ¿Cómo influye en tu música?
Creo que las enseñanzas del maestro Ren Guang Yi son de las cosas más importantes que existen. Mejoran tu fuerza esencial -el núcleo de tu ser- y tu capacidad para mantener la cabeza en alto y caminar como un rey. Es un ejercicio mental que puede beneficiarte cuando estás tocando música.

Eras muy cercano a Andy Warhol. ¿Qué pensás de la reciente venta de su "Car Crash" por 71 millones de dólares?
Me encantó cuando la hizo. Esas pinturas eran muy hermosas y de una forma muy rara. Que tantos años después la gente se dé cuenta de cuán hermosa es no me sorprende.

¿Y sobre el precio?
Ojalá alguien pagara eso por un acetato original de Lou Reed. Yo aceptaría 50 millones.

Mirá a Lou Reed cantando "Caroline Says Pt. II" de su gira Berlin

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