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Pearl Jam - Backspacer

Por Yamila Trautman

Se puede viajar hacia atrás. Con Backspacer, su noveno álbum, Pearl Jam sigue eligiendo ese camino que había comenzado a transitar con Pearl Jam en 2006: una vuelta consciente hacia el pasado, hacia ese sonido clásico, puro, agresivo de sus inicios. Pero Backspacer también representa un nuevo punto en la carrera del grupo, signado por la madurez musical y compositiva que lo hace poderoso y al mismo tiempo reflexivo e, incluso, melancólico.

Para subrayar la idea del retorno recurrieron a Brendan O'Brien, productor desde Vs. (1993) hasta Yield (1998), y lograron un trabajo conciso. La guitarra de McCready pasa bien al frente en los temas más rockeros y setentosos ("Gonna See My Friend", "Got Some", el corte "The Fixer" y "Supersonic"), pero en el disco también hay elementos del pop ("Speed of Sound") y del folk ("Just Breathe", una balada acústica con arreglos de violín, viola y chelo que bien podría haber sido parte de Into the Wild). La desgarradora voz de Vedder navega por completo su registro a lo largo de cada una de las canciones.

En las letras, un poco de optimismo desplazó la oscuridad y la denuncia política; sin embargo, las reflexiones sobre la muerte aún están ahí: ya no como en "Immortality" sino asumiendo su inevitabilidad. Así, la final (y literal) "The End" lo deja en claro ("estoy acá, pero no por mucho más") y da cuenta de que, a pesar de los intentos por volver atrás, todo se dirige hacia una misma y única dirección.

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