

Dicen que el periodismo ya no investiga. Dicen que las noticias de hoy se gestan desde una cómoda oficina, con una PC como recurso y Google como única fuente. Dicen que la prensa sólo repite, que ya no infiere ni husmea, que perdió la curiosidad innata a la profesión. Dicen que Gandín le hizo dos goles a Racing, ¿podrá ser? Dicen eso y dicen mucho más sobre este noble apostolado que elegimos para nuestras vidas los que estamos de este lado de los medios. Sin embargo, hoy Pop Life demuestra que el periodismo nacional está vivito y coleando, siempre dispuesto a sacar a la luz lo que los poderosos quieren ocultar, hasta el mismísimo instante en que los poderosos nos dicen que no da, y ahí reculamos, obvio, como haría cualquiera, yo no me voy a meter en quilombos para que vos te informes.
Los que desayunen oyendo la arrulladora voz de Florencia Etcheves en TN se habrán enterado de que durante una reciente conferencia de Benedicto XVI una araña se la pasó recorriendo su inmaculado manto blanco durante varios minutos sin que nadie interviniera para decirle "eh, Don Papa, tiene una araña recorriendo su inmaculado manto blanco, ¿se la mato?". Los que no lo vieron, pasen por acá.
La inacción de los santísimos alcahuetes llamó la atención de este escriba. ¿Dos mil cardenales y ningún sopapo a una araña insignificante? Vamos, algo pasa. Hasta que recordé un mail que recibí unos días atrás, el cual decía cosas como que "Universal Music y Geffen Records firman acuerdo mundial con Multimedia San Paolo para editar un álbum con la voz del Papa Benedicto XVI", conteniendo "ocho piezas originales de música clásica moderna que fueron registradas en sesiones en los míticos estudios Abbey Road". Ahí nomás cacé la guía, fui al apartado de Gente Grossa, busqué "Laguna, Monseñor" y marqué, pero me dio ocupado. Entonces llamé a mis amigos de The San Expedito Sound Machine, banda de reggaetón cristiano apadrinada por El Hermano de Daddy Yankee, y ellos me hicieron el contacto con la División de Proyectos Musicales del Vaticano. "Cuéntenme la posta", le chanté al Afo Verde eclesiástico, y su respuesta fue contundente: "¿Lo qué?". "Hay efectivo", retruqué, y el sagrado capo discográfico insistió: "¿Qué querés?". Entonces me pareció que no daba y corté. Y un rato después me llegó un misterioso mail anónimo con toda la verdad: la cuestión de la araña era una movida de marketing para el disco del Papa que ven a continuación.
Efectivamente, en unos días se edita Arácnido en Tupelo, la primera incursión en el rockabilly del Sumo Pontífice, quien con ese título y esa portada homenajea simultáneamente a dos de sus mayores ídolos: Elvis Presley y Carlos Gardel, en un doble tributo digno del mejor Lalo Ranni. Versiones cincuentosas de temas como "Stairway to Heaven", "Hallowed Be Thy Name", "Jesus of Suburbia", "Paradise City" y "St. Anger", con el inconfundible registro de barítono de Joseph Ratzinger y la participación de bandas invitadas como Genesis y Dios Los Cría, harán las delicias de los amantes de la sagrada música vintage. ¡Y no sólo eso! Se viene la presentación mundial del álbum, en el Anfiteatro del Vaticano conocido como el "Beneducto", en algún momento entre hoy y el Día del Juicio Final. La entrada es gratuita para todos, pero si es por mérito a ustedes y a mí nos toca Popular bien al fondo, seguro.

Autor: Diego Mancusi

Rolling Stone Rock & Roll Daily

La verdad sobre el fin de Pop Life

Alguien debía decir "basta" (420)
Aerosmith en Argentina... otra vez (326)

