Último momento

 

Leer en

 

Noticias

21.10.2009 | 18:25

Julieta Pink y Jowi Campobassi: las rompebodas

Las dos amigas que están, a la misma hora, una en la radio y otra en la TV.

Julieta Pink y Jowi Campobassi. Foto de Eugenio Mazzinghi.

"Nosotras no nos asombramos ni nos espantamos con las manías de la otra, por eso somos amigas", dice Julieta Pink sobre su BFF Jowi Campobassi. Se conocieron en el Cosal mientras estudiaban locución (son egresadas 2003). Fue en un recreo, porque no compartían todas las materias; y hablando de cosas de chicas, Juli le dijo a Jowi (se pronuncia "Shówi") que le gustaba un muchacho que iba a otro curso. "Yo fui su celestina. Porque Juli es re tímida y a mí no me cuesta nada hablarles a los desconocidos", sigue Jowi. "Entonces fui, lo encaré al pibe y le hablé de ella hasta que empezaron a salir… ¡y ahora se van a casar! ¿No es re loco?"

Estas dos amigas están, casi a la misma hora, en la radio y la tevé: Julieta es la sagaz compañera de Sebastián Wainraich en Metro y medio (de radio Metro), la que adivina el resultado de los partidos con los títulos del diario deportivo Olé, la Gorda con Helado; y Jowi es la chica de la manga tatuada en el noticiero de Telefe, ahí donde a Paula Trápani le hacían taparse los brazos porque los tenía muy trabajados de tanto tenis.

Pero hace unos ocho años, Juli y Jowi estaban en el recreo del Cosal, y Jowi se tomaba el 92 sólo para seguirlo a Luis, el ahora prometido de Pink. "¡Para mí era un peligro! En un momento empecé a pensar que se iba a enamorar de ella", recuerda Juli. Pero al final, triunfó el amor: Julieta y Luis se casan el 29 de enero, día de su aniversario. "Yo soy re romántica y Jowi es toda rockera, somos re distintas, pero en el fondo nos sentimos muy parecidas", analiza Pink. Y Jowi termina: "¡Yo no me caso ni loca! Pero el día que se casa Juli voy a ser la primera en llegar a la iglesia, y me voy a llorar todo, seguro".

Por Juan Ortelli

Notas relacionadas

La pantera rosa | Desde Metro y medio, codo a codo con Sebastián Wainraich, Julieta Pink reformula el rol de la locutora y, de paso, regala lecciones prácticas para una vida imposible

Quienes leyeron esta nota, también leyeron: