rollingstone.com.ar

Andrés Calamaro - "Los divinos"

Con su permiso: reemplazamos el Random Friday para presentar este tema, que formará parte del sucesor de La lengua popular.

 
Foto: Gentileza

"¿Por qué pululan ahí gentes inclinadas a denigrar y despellejar, mentes perezosas que no leen lo que descalifican y sueltan lo primero que se les pasa por la cabeza? No son sólo los trolls, internautas especialistas en provocar y crispar, quienes asaltan los foros y arrasan el diálogo racional mesurado. Son, sobre todo, internautas que encuentran sentido a arruinar el crédito y la reputación ajenos, mientras pontifican sobre lo divino y lo humano". Del artículo Elogio del periodista de José Luis Barbería, Diario El País de España

(Antes de empezar: perdonen la ausencia de Random Estricto esta semana; lo habrá por partida doble la que viene, prometo.) (Ahora sí:) La de arriba es una metacita. Es una cita de una cita, citada por Andrés Calamaro en su web oficial. En una primera instancia, parecería no tener nada que ver con lo que aquí nos atañe hoy: lo nuevo de El Salmón, un tema que formará parte de On the Rock, el sucesor de La lengua popular. Y, haciendo un análisis más profundo, bueno, tampoco tiene mucho que ver pero creo que dice "algo" más sobre el tipo de artista al que nos estamos enfrentando; un artista que no sólo está constituido por ese músico prolífico que entiende cómo canalizar su sobredosis innata de creatividad convirtiéndola en temas y más temas: Calamaro es el tipo público al que todos conocemos, el tipo que fue capaz de alcanzar la absoluta belleza lírica y transformarla en coro de estadios con la misma efectividad con la que pudo componer temas pegadizos que carecen de toda metáfora, pero también es ese tipo que cita citas como esta. Eso.

Ahora bien: "Los divinos" forma parte del tracklist de este nuevo material de estudio que saldrá a la venta el 1° de junio, con colaboraciones de Enrique Bunbury, Loquillo, Calle 13 y Pereza, entre otros. "Los divinos", es una balada rockera que empieza acústica pero termina con solo de viola y, claro, no prescinde de rimas consonantes como "La ciudad se queda sola / y nadie me da bola" o "Desafinan los metales / sin principios ni finales". El estribillo -"Hoy es hoy, ayer fue hoy ayer"- es como uno de esos encuentros fortuitos en la calle en los que uno queda atorado frente un extraño en un baile involuntario de izquierda a derecha durante dos segundos que se perciben como infinitos: como la de este enfrentamiento casual, la incomodidad de la cacofonía pasa a ser irrelevante cuando uno se deja llevar y entiende que en realidad el atasco es danza (uff: deliré, lo sé).

Escuchen y opinen con "racionalidad mesurada":

COMPARTILO
 Notas mas leidas
PUBLICIDAD
Revista Rollingstone