
Mitad Kanye West, mitad Brian Eno, el productor musical Brian Burton –alias Danger Mouse– se ha definido a sí mismo por su excelente gusto por los inadaptados brillantes. Su mayor éxito fue Gnarls Barkley, con el que transformó a Cee-Lo –el ex excéntrico rapero de Dirty South– en un soulman con falsete en la sublime "Crazy", lo que causó conmovedoras performances de karaoke en todo el mundo. También colaboró con los Black Keys, con Beck (Modern Guilt, 2008) y hasta moldeó su sensibilidad mash-up para el soundtrack arty del proyecto Dark Night of the Soul de David Lynch.
Su nueva y excepcional movida, Broken Bells, lo junta con el introvertido James Mercer, sublime cantante y compositor melódico de los Shins. Los dos geeks del pop y la ciencia son una pareja perfecta. Danger Mouse y su dinámica Day-Glo saca la hermosa habilidad existencial para la melodía de Mercer. Pero lo que te termina conquistando son las tiernas y ascendentes letras, los dinámicos estribillos y los toques Danger Mouse: remolinos de sintes analógicos, bombos en cámara lenta, una melancólica línea de bajo hip-hop para solitarios entusiastas.
El álbum está lleno de variaciones cool de la fórmula Gnarls Barkley, o sea: Danger más un excelente y extravagante cantante, ambos haciendo un pop arty y transcultural. "Vaporize" arranca con la voz fantásticamente cotidiana de Mercer y una guitarra acústica, y luego despega con tambores desparramados, un órgano bien rítmico y un desenfadado arreglo de vientos estilo Bacharach-David. Es más punchy que los Shins, y más viva de lo que uno esperaría de una canción cuyo título sugiere una manera innovadora de consumir marihuana.
Broken Bells no es sólo ambición crossover. Tracks como "Your Head Is on Fire" –un vals espacial con máquina de ritmos que flota entre Syd Barrett y algo de Another Green World de Brian Eno– no van a entrar en la lista de covers de Glee. Pero mientras circula que se está cocinando un nuevo disco de los Shins, Mercer parece seguir las instrucciones de sus propias canciones: la vida es corta, hermano, ¡mandate! El tipo indie introvertido no murió, y sigue sin tener miedo de decirte que en definitiva estás solo en este viaje. "Si querés seguirme, deberías saber", canta. "Antes me había perdido / Y estoy perdido ahora / Y dudo que alguna vez vaya a saber qué camino tomar". Puede ser. Pero por ahora, Mercer encontró en Danger Mouse a un prometedor compañero de viaje.
Por Will Hermes

