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Entrevista con la cantautora mexicana

Julieta Venegas: viviendo el ahora

A punto de ser madre por primera vez, la mexicana cuenta cómo fue trabajar con Ale Sergi y Adrián Dárgelos, y opina sobre el estado de Cerati.

Por Yamila Trautman

Mejor hablemos de Otra cosa. Desde México DF, Julieta Venegas suena alegre, entusiasmada. Es que el 2010 se perfila como uno de los mejores años de su vida: hace unos meses editó Otra cosa, su último disco, el quinto, el sucesor del ovacionado y consagrado MTV Unplugged, y en julio será madre por primera vez. Pero ella prefiere mantener su perfil bajo, esa actitud personal que mezcla timidez y recato, y no contar absolutamente nada acerca de su embarazo, a pesar de que, de manera inevitable, su condición haya afectado la gira a través de Estados Unidos y Latinoamérica: suspensión temporaria y regreso en febrero de 2011. Por eso, bueno, mejor hablemos de Otra cosa y ya.

En diversas ocasiones hiciste mención a una necesidad propia de incorporar constantemente nuevos sonidos a tu música, ¿es por esta cualidad diferencial con respecto a los anteriores que el disco se llama precisamente Otra cosa?
En verdad que siempre trato de experimentar con nuevos instrumentos y melodías. Pero el título hace referencia a una apreciación del presente. Todo lo que vivimos a cada instante siempre es diferente, es otra cosa; lo que somos, lo que podemos expresar en cada momento es distinto a lo anterior. Pero sí, también es Otra cosa más que nada después de haber hecho el MTV Unplugged que fue algo bien importante porque hice los arreglos con una instrumentación diferente a la que yo estaba acostumbrada a usar. Me amplió la visión de lo que puede ser una instrumentación tradicional: yo antes pensaba en bajo, batería, guitarra y después de esa experiencia, cambié la estructura. Entonces hubo una transformación en el formato. Ahora la instrumentación ya no es tan básica, incluye dinámicas con clapping, con banjos, glockenspiel... Es mucho más rica.

El piano del comienzo de "Amores platónicos" (el tema que abre el disco) suena muchísimo a Regina Spektor, ¿su música te influyó en el proceso de creación?
Me encanta Regina Spektor, su último disco me ha gustado mucho. Y, sí, es verdad que hay algo de ella pero debe ser porque siempre, para todos mis discos, compongo en piano. Y en este caso tenía ganas de regresar o de quedarme más en la base del piano y evitar lo que suelo hacer que es irme hacia otros instrumentos, hacia el acordeón, hacia los arreglos; esta vez fui más directo a cómo escribo la canción, hacia el lugar desde dónde partí. Por eso quise que Otra cosa empezara así, con ese piano tan característico.

Además de tocar muchísimos instrumentos (guitarras, piano, percusión, glockenspiel, acordeón, cavaquinho, banjo, xilofón, cuatro, melódica), también en Otra cosa te desempeñás en el rol de productora, ¿cómo fue el proceso? ¿Cuáles fueron las diferencias con el Unplugged?
Es que el Unplugged marcó un antes y un después no tanto con respecto a la carrera sino más en términos de la producción y de proceso creativo. Para Otra cosa produje en mi casa, sola, con mucha libertad. No me ponía límites; y el hecho de que no había gente viéndome me sirvió mucho. Soy muy tímida como para trabajar con gente observando y al estar sola, me sentí muy libre. Pude probar, experimentar con instrumentos que no conozco bien como el cuatro, o con la percusión: fui probando con cosas que poco a poco fueron quedando. De todas maneras, siempre parto de arreglos que hago yo sola y luego sí trabajo con más gente. Pero este disco representó sin dudas un contraste con el disco pasado, con el Unplugged, para el que trabajé con unas veinte personas y para el que existía la necesidad de la visión de grupo. Esta vez fue mucho más personal.

¿Es verdad que compusiste más de cuarenta canciones en muy poco tiempo?
Sí, entre lo que compuse en México y en Buenos Aires, quedaron unas cuarenta canciones que fuimos descartando poco a poco. La presencia de Cachorro López en el rol de coproductor me ayudó a pensar bien, a elegir con la cabeza fría. Porque el tema que me gusta hoy, me resulta odioso mañana.

¿Cómo fue trabajar con Ale Sergi (en el tema "Bien o mal") y Adrián Dárgelos (en "Debajo de mi lengua") para un mismo disco?
Fue genial porque son dos personas opuestas, tan diferentes. Ya había grabado "Perfecta" para el disco de Miranda! (El disco de tu corazón, de 2007), pero fue una experiencia totalmente diferente porque ya estaba creada. Esta vez pude aprender más del proceso creativo de Ale, fue más divertido. Tampoco es que había una presión de hacer una canción juntos para este disco, fue relajado. Ale es un genio de las melodías; con él pudimos crear jugando, definiendo todo de la mano. Y estuvo buenísimo porque él es muy pop pero también muy freak; es melódico en el sentido más pop de la palabra. Es capaz de tirar frases de una manera súper musical. Y yo trataba de equilibrar porque, claro, yo necesito jugar con sombras, con contrastes.
Adrián es más dark. Y tiene una relación con las palabras casi morbosa: tiene una obsesión en cómo debes pronunciar cada palabra. Me decía "Ese 'Te quiero' se dice así, quiero escucharte decirlo así". Él está clavado en la poesía, clavado en el texto. Su manera de ver, de resolver las cosas, siempre está relacionada con las palabras, y siempre llevado hacia rincones muy oscuros. A mí me gusta estar en el medio, me gustan los claros y los oscuros: por eso la pasé genial con los dos, pude aprender muchísimo de los dos.

Dedicaste un recital en México a Gustavo Cerati, ¿cómo te afectó la noticia del estado de su salud?
Me pegó mucho, fue muy fuerte. Con Gustavo nos hemos visto en varios puntos en que nuestras giras coincidieron; no es que tengo una relación muy cercana pero sí es un personaje al que quiero mucho, al que respeto muchísimo como artista. Y me sorprendí también porque se trata de una persona súper activa, con energía. Estoy muy shockeada y por eso siempre estoy tratando de estar al tanto de su estado, trato de informarme acerca de cómo va evolucionando.

Perdón que volvamos al tema pero la maternidad provocará un hiato en tu carrera, ¿cuáles son los planes para el 2011?
Por ahora digo que voy a volver en febrero, pero no sé cómo será. Yo nunca he estado embarazada y no tengo idea de lo que me va a pasar en el futuro. La gente siempre me pregunta por esto, saca sus propias conjeturas y por eso estoy muy a la defensiva con el tema. Por ahora, esa es la idea. Seguramente el regreso será mucho más intenso pero no sé... Prefiero vivir el ahora, explorar, sentir la magia de cada momento.

Mirá "Bien o mal" por Julieta Venegas

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