rollingstone.com.ar

Antes de su show porteño, habla el bajista John Norwood

Entrevista a Fishbone

La luz del ritmo negro y mixto vuelve a Buenos Aires. Cómo aprovechar el caos de la industria y no vivir congelado en 1994.

Que el afiche del show diga "una banda americana de rock alternativo" es como muy justo. En los 90 Fishbone, con su cantante, Angelo Moore, que sonreía como un esquizofrénico y usaba, o usa, bastón y bombín, era una banda que funcionaba a 5 mil latas de Red Bull por hora: la energía era demasiada. Y en su discurso totalmente serio sobre el esclavismo corporativo, la idiotez de la gente y demás preocupaciones en discos clave como Give The Monkey a Brain..., cruzaban ska, soul, funk, hardcore punk entre otras cosas de manera muy cómica y eficiente. Además, nadie tiene un breakthrough con un cover deformado de Curtis Mayfield últimamente. Su Cemento de 2000, con Pez y Divididos, fue memorable, y su cover de "What's New Pussycat?" de Tom Jones junto a los Cadillacs para la serie de compilados Red Hot & Latin también. Tenía ritmo ese tema. Ahora, con una vigencia en vivo que excita mucho y cuando nadie mezcla géneros ni hace chistes, vuelven a Buenos Aires por tercera vez el 20 de este mes en el Teatro Colegiales. No está mal para un Día del Amigo. Responde John Norwood, su bajista histórico, que a veces (no siempre) toca vestido con una bolsa de basura. Primero, el fílmico.

Se viene un documental sobre la banda...
Es así. Se llama Everyday Sunshine: The Story of Fishbone, y es una mirada a lo que hace falta para estar en una determinada organización musical... ¡de por vida! Los altos y bajos de aferrarte a tus pistolas por amor y por arte. Es sobre muchas cosas más también, pero se me hace difícil hablar de algo tan personal. Son nuestras vidas puestas en bandeja.

Un elemento clave en Fishbone es su humor, su comicidad. Ya no hay bandas que lo empleen hoy en día. La pregunta es de Frank Zappa: ¿pertenece el humor a la música?
Pertenece. El humor, la rebelión, la política, el sexo, el amor, la idiotez, la anarquía, la religión, el ateísmo, la ciencia, la ciencia ficción y cualquier cosa que encuentres en tu corazón para expresar pertenece en la música, que es la comunicación artística definitiva. Creo que por eso le significa tanto a tanta gente.

Otro elemento clave es la mezcla de géneros, un tic muy clásico de los 90. ¡Ya nadie mezcla todo tampoco!
Puede ser, pero creo que la búsqueda de un sonido puramente original, mezcles o no, parece una tarea muy difícil para muchos. Eso sí, aprecio mucho cuando una banda le da en el clavo a un estilo con autenticidad.

¿Y qué recordás de su show en Cemento, hace muchos años?
Ah, la audiencia la rockeó muy duro. ¡Y las mujeres eran increíbles!

Su colaboración con los Cadillacs estuvo genial. ¿Cómo se dio la unión entre ambas bandas?
Esos tipos eran maravillosos como personas, y como banda eran... ¡Enigmaticos! Fueron muy hospitalarios con nosotros, nos provocó mucha humildad descubrir su música y ver el espectro de influencia que tuvieron en muchas partes. También me enteré que volvieron, que están de nuevo en la silla y cabalgando alto otra vez. Estoy emocionado por ellos.

Ahora: negros tocando rock n' roll. Se reduce en los últimos treinta años a los Bad Brains, Living Color y ustedes. ¿Por qué pasa? ¿Por qué los negros se retiraron totalmente de un género que ayudaron tanto a crear o directamente crearon?
Mirá, los negros, fuera de Africa, parecemos inventar algo y muy rápidamente seguir adelante. Pasó con el jazz, el blues, el rock, el soul, el funk, el reggae y está pasando en el hip hop, calculo que el dancehall seguirá en la lista. Tiene que ver con ser un pueblo desplazado, creo, sin una conexión con tu tierra madre y tu árbol ancestral. Una maldición y una bendición a la vez, si lo pensás. Pero todo el mundo puede participar, como la historia demostró, disfrutando y adoptando estas formas.

Acabo de ver un post en You Tube en uno de sus videos que dice: "es buenísimo que estos tipos sigan, porque todo lo que viene de la industria hoy es horrible." ¿Qué sienten con respecto a la industria, con tantos sellos que los tomaron y dejaron?
La verdad, amo el desarreglo y el caos en que el negocio de la música parece estar inmerso. Es tierra fértil para la independencia y cualquier negociante y artista debería tomar toda la ventaja que pueda. Y a la industria la mueven de dirección los chicos que son más vivos en Internet. Ellos escriben las reglas y mandan en el gallinero. Eso, hasta que viene una gran corporación y los compra. Es todo para bien.

¿Y el 20 de julio? ¿Qué podemos esperar?
¡Caos y anarquía!

Por Federico Fahsbender

Mirá a Fishbone junto con Los Fabulosos Cadillacs haciendo "What´s New Pussycat?"

COMPARTILO
 Notas mas leidas
PUBLICIDAD
Revista Rollingstone