

Y sí volvió, y aunque la idea era que el profesor saliera una vez por semana, con lo que le pagamos por la última columna se compró un montón de -digamos- Mantecol y se fue a -digamos- comerlo a un monoambiente con vista al pulmón de edificio en San Clemente del Tuyú, y recién volvió anoche pidiendo más. Juan Carlos Daffunchio, académico destacado, educado gracias a la Licenciatura por Correspondencia de Petete, laureado con el Premio Nobel de Mecánica Automotriz (habría que chequear ese dato) e íntimo amigote de Piero y Héctor Larrea vuelve a ofrecernos su conocimiento práctico y teórico para que vos, yo, él y aquella que está allá nos podamos echar en los laureles y dormirnos una siesta bien pipona porque total ya sabemos cosas más grossas y somos mejores seres humanos. En exclusiva, otra charla imperdible con este chabón.
Profesor Daffunchio, el lector Cesc 14 nos preguntaba la última vez cómo hizo Abelairas para jugar en primera. ¿Sabe eso usted?
Por supuesto. Lo de Abelairas tiene que ver con un fenómeno cósmico que se da cada 137 años en el hemisferio sur, conocido como "petorización". Durante el período de petorizacion, Mercurio se aloja en la casa astral del cuarto fleje y Venus se ve todo con rayitas, o sea no se ve un carajo. La petorización es breve pero devastadora: durante esos meses se pueden esperar calamidades de todo tipo. No te digo un Racing campeón, pero ponele que un Abelairas en primera o un disco de Pier. Algo así.
Chaozu, por su parte, nos preguntaba: "En la oración él mato a un policía motorizado, ¿se habla del sujeto como un masculino que no está en la escena del crimen pero todos saben quién es menos yo, o en femenino dado que fue una tal Elizabeth que cansada que le digan Eli como a todas se autoahico (sic) aun más el diminutivo?
Autoahicarse, amigo Chaozu, es digno de apátridas que no se aguantan un mano a mano con Flavio Mendoza. El resto, sólo puedo decir: capaz.
Por fax nos llegó la siguiente pregunta, de Cecilia, Fabiana y Celeste de Barrio Norte: ¿qué podemos esperar de Fito Páez, de ahora en más?
De Fito Páez podemos esperar varias cosas muy interesantes. Ninguna de ellas será musical o cinematográfica, claro, pero cosas piolas va a hacer, seguro. Qué se yo... darle el asiento a una embarazada en el bondi, ponele. Eso, asumiendo que Fito viaje en bondi, cosa que veo medio jodida. Pero nunca sabés. Aguante Fito.
Mi vieja me pregunta lo siguiente: "¿Cuándo mierda termina la canción de los elefantes que se balancean sobre la tela de una araña? Es insoportable".
Es todo un tema ese. Recuerdo haberlo discutido en una oportunidad con don Ernesto Sábato durante un viaje en combi que hicimos para pescar pejerreyes en la Laguna de Chascomús. Resulta que Ernesto cantaba y cantaba "378 elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña" y yo tenía los huevos al plato, con lo cual le pregunté "¿cuándo carajo vas a terminar con la cancioncita?". Y él fue claro y terminante con la respuesta: "Cuando se me cante el orto". Así que contestando a la requisitoria de tu señora madre, te digo: la canción de los elefantes que se balancean sobre la tela de una araña se termina en el preciso instante en el que se le canta el orto a Ernesto Sábato.
Elleedwards, ávida comentarista de esta bitácora, nos deja la siguiente consulta: "Siendo que la dialéctica hegeliana postula que hay tesis-antítesis y síntesis, que hay dos elementos que se conjugan por la negación, para llegar a la negación de la negación, y que por tanto sándia y vino se sintetizan en muerte... ¿hay alguna otra conjugación de bebidas y frutas de las cuales debamos abstenernos?"
Sin duda. La ingesta de quinoto con Bardahl está firmemente desrecomendada -si se me permite el neologismo- por la Asociación Mundial de Drogadictos. Y saliendo de lo frutal, el lechón embebido en una solución de detergente y cianuro suele traer problemas gástricos que pueden derivar en lo que nuestras abuelas llamaban "reventar como un sapo". Ahí tenés.
Yo pregunto: ¿tiene fuego?
Es una buena pregunta, le digo. ¿Qué fuego? ¿El de Sandro? ¿El sagrado? ¿La Renault Fuego? Una vez Pascal declaró a la revista Paparazzi: "El fuego es lo que nos mantiene vivos, lo que nos impulsa a movernos de la sacralización que nos paraliza, y sobre todo lo que te arrebata las mollejas cuando ponés la parrilla muy abajo. Por lo tanto, ojo con el fuego, que es calentito pero es jodido". Y yo estoy de acuerdo con él. Por lo demás: no, me Sábato me robó el encendedor también.
Y por último, una consulta de Gladys de Tucumán: Baby Etchecopar, ¿es o se hace?
Es. De una. Y aguante Village People.

Autor: Diego Mancusi

Rolling Stone Rock & Roll Daily

La verdad sobre el fin de Pop Life

Alguien debía decir "basta" (420)
Aerosmith en Argentina... otra vez (326)

