
Con Sergio Mendes & Brasil ’66, el pianista llevó su suave mixtura de bossa, samba y jazz a los primeros puestos de los charts estadounidenses hace ya más de cuatro décadas. En Bom tempo, tercer álbum desde su regreso en 2006 con Timeless, Mendes prescinde de la producción de Will.i.am y otras colaboraciones estelares, pero mantiene la fórmula de trabajar composiciones exitosas de algunos de los mayores exponentes de la música brasileña (Tom Jobim, Jorge Ben y Moacir Santos), con un cast que mezcla artistas de ambas latitudes. Esta vez, el propio Sergio se hace cargo de la producción, en algunos casos con la ayuda de Mario Caldato Jr., con arreglos que oscilan entre un sonido urbano inclinado hacia el dancefloor –con el infaltable Carlinhos Brown, que aporta su particular apropiación del hip-hop–, y otros más cercanos al clásico easy listening que patentara en los 60. Es en esta última vertiente en la que Mendes obtiene los mejores resultados, como en "Caminhos cruzados", con Gracinha Leporace (una de las vocalistas originales de Brasil ’66), "Maracatu (Nation of Love)", en la que se suma Seu Jorge, y "Caxanga", con la voz del gran Milton Nascimento, que aporta una dimensión trascendente.
Por Claudio Kleiman

