
En el booklet, Leo Maslíah relata que en su primera actuación como solista, en Montevideo en 1978, un crítico le habló del parentesco de sus canciones con las de Jorge de la Vega, a las que no conoció hasta años más tarde. El uruguayo se declara "culpable" de este (inconsciente) parentesco, pero lo más probable es que la relación entre ambos provenga de los orígenes comunes en el café concert de los 60, influenciado por la chanson francesa de Brassens y Boris Vian. De cualquier manera, difícil encontrar alguien más apropiado que Maslíah para hacer justicia a la obra de De la Vega, famoso artista plástico –y músico– relacionado con el Instituto Di Tella y el movimiento Nueva Figuración, fallecido prematuramente en 1971. Leo, junto Lucía Gatti en violonchelo y Pablo Osma en flauta, interpreta temas del único LP que Jorge llegó a editar, El gusanito en persona (1968) y rescata otros inéditos, imbuidos de una deliciosa irreverencia poética y cierta ingenuidad que refleja fielmente el espíritu de la época. Historias que relatan un "mundo del revés" ridiculizando hasta el absurdo las miserias cotidianas, pintando una vida más libre en la que los magos hacen realidad los sueños. El álbum es el vol. 5 de la recomendable colección Raras Partituras, editada por la Biblioteca Nacional.
Por Claudio Kleiman

