
Ringo Bonavena sostenía que la experiencia es un peine que te regalan cuando te quedás pelado. Y mucho de ese cinismo perdedor de cafetín porteño sobrevuela estas 12 canciones de amor para cuando seamos jóvenes, cuarto disco de Falsos Profetas. Al igual que en los anteriores trabajos, Martín Elizalde –voz, pianista y autor de casi todos los temas– vuelve a encarnar al tanguero colonizado por otros géneros. En este caso, lo que marca el pulso es un rock barroco, colorido y de cinturas flexibles, capaz de congeniar con el cuarteto ("Mi chica cordobesa"), la murga uruguaya ("Los primeros días") o el country, el caso de "Besos de salón", en la que Acho Estol (La Chicana) carga con el banjo. Los Falsos Profetas incorporan la cuidada producción de Pelu Romero y el lustre de invitados como Manuel Moretti, cantante de Estelares, y el uruguayo Alejandro Balbis (arreglos de voces), pero el norte sigue firme en el relato empecinado de amores rotos y juventudes idas, en el derrotero romántico de quien declama que "Ha vuelto el amor" y en la canción siguiente sentencia: "Se terminó".
Por Daniel Hofer

