
La cita era a las doce del mediodía, en el Obelisco. Los fans piojosos, autoconvocados, decidieron despedir a Tavo Kupinksi, ex violero de Los Piojos que, víctima de un accidente automovilístico, murió junto a su mujer el martes 4 de enero, a los 36 años. Un réquiem especialmente doloroso, signado por el impacto de la fatalidad, pero también una forma de expresar el apoyo mutuo entre quienes supieron apreciar su música y seguirlo en su carrera, aún una vez disuelta la banda comandada por Andrés Ciro Martínez, junto a Revelados y como colaborador de Las Pelotas.
Rodeados de la atmósfera silenciosa que implica toda tragedia, parejas, amigos y hasta familias enteras, se reunieron en el monumento y dispusieron sus trapos en la Plaza de la República. Remeras y tatuajes piojosos coparon el centro; sin necesidad de palabras, el respetuoso adiós fue simplemente eso: un "Chau, Tavo, te vamos a extrañar".
Recorré la galería de fotos y mirá cómo fue.

