
Toro y Moi es el extraño nombre con el que Chaz Bundick (24 años, Columbia) ha venido brillando en los últimos meses en la arena de la música independiente norteamericana. Causers of This, su primer LP oficial, apareció en casi todas las listas de lo mejor de 2010, y él se ha convertido en el exponente prototípico del chill-wave: un género nuevo, idea de una serie de solistas jóvenes (Neon Indian, Washed Out, Nite Jewel) que componen discos de canciones electrónicas no necesariamente concebidas para la pista de baile, más o menos tranquilas, y con un sonido eminentemente casero. El disco que acaba de grabar, Underneath the Pine, mueve ligeramente las fichas y se desprende un poco de la laptop.
IDENTIDAD Bundick dice que se le ocurrió el nombre Toro Y Moi cuando era niño: viajaba en el asiento de atrás del auto de sus padres con el cinturón puesto y la mirada extraviada en lo que había más allá de la ventanilla. Unió palabras que leyó en diferentes carteles de la ruta y voilà. "Tuve suerte de guardarme el nombre para este proyecto", se felicita una gélida mañana de invierno en un café en Brooklyn, donde lo depositó su última "mini-gira". Toro Y Moi le queda mejor a la música que hace ahora, y la escena de la génesis del nombre (un cuerpo quieto frente a imágenes en movimiento) también define algunos componentes básicos que describen su sonido. Toro Y Moi tiene bastante en común con Ariel Pink por ejemplo, a quien Bundick coloca bien alto entre sus influencias. Ambos trabajan desde una mirada distorsionada de la música de otras épocas.
SONIDO Hay también en lo que haceToro Y Moi una atractiva mezcla de extremo talento e imperfección juvenil. Tiene una sensibilidad de chico superdotado que por un lado se pone a hacer música groovera y al palo, pero que cuando tiene que salir de gira piensa: "Uy, no, tengo que dejar mi casa". De extensa formación musical en piano, Bundick confiesa haberse iniciado una noche de productividad precoz frente al Fruity Loops: "Un amigo de la universidad me pasó ese programa y al día siguiente yo ya tenía una canción hecha. Una semana después ya le quise poner también samples onda Daft Punk, que era lo que escuchaba en esa época", rememora. Fue este filtro de sonido suave, pueril, lo que le imprimió encanto a sus primeros singles y también a Causers of This, y lo que le valió la atención de todo el mundo. Pero Toro Y Moi también encontró su límite precisamente en el hype veloz ("Yo no soy DJ, no puedo tocar solo con la laptop"). La respuesta fue concebir, de una, su nuevo disco como música para ser tocada por una banda. Formó un cuarteto "clásico" (batería, bajo, guitarra, y él con los sintes) y así sale a tocar. Pero sus temas no dejan de tener la emoción de los antecesores. Para confirmarlo basta chequear su MySpace. Parece que Toro Y Moi nos va a tener bailando un año más.
Por Patricio Orellana
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