
Experimental, progresivo, setentista y actual, vintage e innovador, conceptual, por momentos hipnótico, por otros volador de pelucas, siempre instrumental. El rock de Poseidótica es complejo. Pero en el entramado indisociable de esos rasgos esquizofrénicos yace su atractivo: a diez años de sus orígenes, Poseidótica representa una de las rocas más sólidas de la escena de culto stoner -por ponerle un nombre a ese género-nicho en el que Los Natas cumplen el rol de padres y guías- local. Con Walter Broide (batero de mencionados mentores, cuyo futuro, dicho sea de paso, hoy es incierto) incorporado definitivamente a su formación, Poseidótica acaba de editar su tercer disco, Crónicas del futuro, una odisea retrofuturista y espacial, atravesada por un concepto que coquetea con la ciencia ficción y el existencialismo ante un porvenir improbable, mientras profundiza ese sonido valvular entre pasajes psicodélicos y distorsiones explosivas.
Este viernes 21 de octubre lo presentarán en Niceto (en una fecha loca, de "crossover expansivo", junto a Violentango y Klauss) y filmarán el DVD en vivo que planean editar en algún momento de 2012. Antes, el bajista Martín Rodríguez cuenta cómo se ubican en la escena, qué es exactamente lo que quisieron transmitir a través de estas Crónicas del futuro y cómo será el show.
Los Natas abrieron paso a numerosas bandas en el camino stoner y lo motivaron mediante el South American Sludge, ¿cómo se ubica Poseidótica en esa escena a diez años de sus inicios?
Esta escena fue creciendo, varias de las bandas clásicas (por así decirlo) se mantienen tocando, y hay un montón de ciclos y bandas nuevas apareciendo y tratando de acoplarse.
Con Poseidótica creo que nos ubicamos de una forma distinta en la escena desde el inicio, tratando de generar algo novedoso y superar fronteras de género. De movida el hecho de ser una banda instrumental nos posibilitó el acceso a otros ámbitos. Hoy por hoy estamos enfocados en hacer cosas que marquen la diferencia, desde ya sin olvidar que la música es la razón principal por la que estamos en este viaje, pero a su vez apostando a ofrecer algo más en todo sentido, desde el arte del disco hasta el armado de un show.
Cada vez que se escucha Poseidótica, hay una sensación generalizada que consiste en ubicarlos por fuera de la Argentina, ¿por qué piensan que se da este fenómeno y cómo están avanzando en la escena internacional?
Desde los primeros años del grupo, nos interesó dar a conocer nuestra propuesta en el exterior. De a poco empezamos a mandar mails y a conectarnos con gente de todo el mundo, aprovechando la globalización e Internet, con el anhelo de girar por fuera de la Argentina. Los discos fueron viajando a diferentes lados, se dio una especie de boca a boca virtual y así nos fuimos difundiendo. Por ahí nos llegaba el comentario por alguien que vivía afuera que pasaban nuestra música en fiestas del palo, algo muy llamativo. Incluso conseguimos que los discos se distribuyan y vendan en Alemania o Estados Unidos. Si bien estamos disfrutando mucho de este buen momento de Poseidótica, el próximo objetivo a cumplir es poder girar y recorrer la escena internacional. Hay tratativas, estamos cerca, pero no vivimos desesperados corriendo atrás de ese tema.
Suele decirse que el tercer disco es el más complicado a nivel compositivo, ¿sintieron esa presión? ¿Qué diferencias hubo con respecto a los otros dos?
Sí, tal cual, el tercero es un disco clave para toda banda, sobre todo pensando en seguir evolucionando, tratando de escapar a la repetición, y a la vez definiendo una identidad. Particularmente, a este disco lo vivo como una síntesis de Poseidótica, urgente y conciso, aunque también con algunos breves experimentos que aportan a continuar la dinámica esencial de la banda, ese pasaje de momentos relajados a otros de corte explosivo. La máxima presión es obligarnos a ser originales, aportar un color nuevo con respecto a todo lo que suena a nuestro alrededor, terminar de delinear una personalidad fuerte y presente.
Los discos anteriores fueron diferentes en varios aspectos, desde la concepción de los temas hasta los estilos de producción, y sobre todo el concepto que engloba cada disco (Intramundo, el primero, relacionado al agua, posee un sonido submarino, La Distancia, el segundo, es más terrenal, remite a las relaciones personales).
¿Piensan que la noción de Crónicas del futuro representa conceptualmente la síntesis de ese sonido "retrofuturista" que los caracteriza?
A pleno. El concepto fue decantando, la mezcla de lo vintage y lo moderno tanto en el sonido como en la composición se hizo más palpable. Primero surgió la música, armamos los temas y ya los nombres de las canciones nos guiaban hacia un imaginario de lugares o personajes de ciencia ficción, como ser la Dimensión Vulcano o Xantanax. Cuando se nos ocurrió lo de Crónicas del futuro no dudamos ni un instante, cerró todo el concepto enseguida, el título cuajaba perfecto con el juego del retrofuturismo, algo así como ese diálogo entre pasado, presente y futuro, hilvanado por un relato acerca de ciertas experiencias y pensamientos sobre un mundo futuro desconocido, tal vez inexistente o improbable, por ahora solo fruto de la imaginación, aunque con retazos de realidad.
¿Cómo se les ocurrió y cuáles fueron las razones por las cuales decidieron editarlo con diez tapas?
Lo de las 10 tapas surge a partir de los nombres de los temas, los cuales nos disparaban imágenes difusas pero hermanadas al mismo tiempo. Cada postal representa una canción diferente, y el nombre del disco sería la número 10, ya que son 9 temas los que conforman el disco. Que la edición fuera llamativa fue un objetivo desde el día cero, con un formato innovador, apostando a la creatividad. Nos juntamos con Diego Valle, el gran diseñador que se sumó al equipo a partir de este disco, y al toque le pasamos toda la data que teníamos en mente, y por ejemplo, craneamos en conjunto el troquelado de la tapa que simula la cabina de la nave espacial, idea clave para poder introducir las postales y que exista la opción de cambiar la tapa a gusto.
¿Cómo va a ser el show del viernes junto a propuestas tan diferentes como las de Violentango y Klauss?
El show será como una comunión entre los tres grupos. A pesar de tocar diferentes estilos, compartimos cierta hermandad, tanto espiritual como de esencia musical, además del compromiso conjunto de generar un cruce de géneros, con ganas de mostrar un espectáculo diferente a nivel general.
En lo que respecta a Poseidótica, será una noche muy especial ya que vamos a tocar el disco nuevo entero, lo que significa adaptar el formato de algunos temas al vivo, cosa que vamos a lograr gracias al aporte de los invitados que tendremos durante el recital. A su vez, tenemos preparado una puesta visual renovada, a cargo de nuestro equipo de VJs que estarán interviniendo las canciones en vivo, y también estaremos repasando varios temas de los discos anteriores para los seguidores de la vieja época. Somos los encargados de brindar el toque rockero de la fecha, así que se puede esperar un show vibrante e intenso como los de siempre, con Poseidótica en todo su esplendor, pero con el agregado de pasajes cósmicos ambientales en donde se sumarán o restarán elementos, algo novedoso en torno a lo habitual de nuestros shows.
Por Yamila Trautman
Sergio Ch de Los Natas: música para sacarse las entrañas

