
Luego de juntarse con Jack White para formar The Dead Weather, y tras dos maravillosos discos de blues en dos años, Mosshart vuelve a reunirse con su guitarrista original, Jamie Hince, para rearmar The Kills. Mosshart siempre canta como si no pudiera esperar a que terminara la canción para hundirle un machete en el cuero cabelludo al último de sus malhadados amantes; sin embargo, ella tiene algo que les saca el animal de adentro a sus guitarristas. La química entre Mosshart y Hince debe ser más intensa que nunca, porque su cuarto disco es el mejor de la banda. El dúo de garage-punk de Londres ha enriquecido su sonido, otrora minimalista. Hince (el marido de Kate Moss) consigue que su guitarra esté a la altura de la lujuria y el peligro de la voz de Mosshart. En Blood Pressures hay más atención a la variedad y a los detalles sonoros, así como un toque de gospel en los coros. Junto con los conocidos blues, hay sorpresas como la conmovedora "The Last Goodbye", que recuerda a un film noir. En todo Blood Pressures, The Kills construyen una atmósfera de férvida tensión sexual, como si todo el mundo en el boliche estuviera caliente pero nadie fuera a irse con nadie.
Por Rob Sheffield

