
Lo que comenzó como unas zapadas en Cabo Wabo, el club de Sammy Hagar México, se convirtió en un nuevo supergrupo que ya cuenta con dos álbumes en su haber. Lo integran dos ex Van Halen, Hagar y el bajista Michael Anthony, el héroe de la guitarra Joe Satriani y el baterista Chad Smith, de Red Hot Chili Peppers. Chickenfoot III (el chiste de llamar tercero al segundo ya fue utilizado por Traveling Wilburys) es previsible pero efectivo: riffs musculares y estribillos potentes, potenciados por la producción de Mike Fraser. Es una vuelta a los días en que grupos como Van Halen, Kiss y Def Leppard reinaban en las radios, con algunas variantes, como el recitado en "Three and a Half Letters" (una canción sobre el desempleo), y la cadencia R&B de "Come Closer". Satriani incluso recurre al famoso "brown sound" de Eddie Van Halen en temas como "Up Next", pero también ofrece algunos grandes solos de su propia cosecha en "Lighten Up" y el semiacústico "Something Going Wrong". Sana diversión americana, eficazmente complementada por una portada en 3D con anteojitos incluidos.
Por Claudio Kleiman

