
Quizás no revolucionar pero sí mover, movilizar. Contar, relatar historias personales, historias ajenas, tristes o felices, reales o inventadas. Con la contundencia de la palabra y la melodía como instrumento, una canción puede ir más allá del mero disfrute estético. La posibilidad de generar algo más está latente en su estructura preliminar; podemos pensar en no uno, sino cientos de ejemplos: los temas que trascendieron los tiempos por su compromiso coyuntural, congénito o posteriormente adquirido, temas que se pegotearon a eventos sociales y políticos, marcaron momentos o épocas, o simplemente atacaron nuestro sistema de convenciones internas y nos dejaron pensando.
"Escribí este tema sobre Carlo Giuliani, que fue asesinado en las protestas de la Contracumbre del G8 en Génova", explica el británico Mark Stewart sobre "Autonomia". La idea de este tema, adelanto del próximo trabajo solista del ex The Pop Group (uno que siempre comprendió aquella potencialidad inherente a la música) es, según la intención explícita de su autor, la de dar a conocer la historia de Giuliani, el activista italiano que fue asesinado a los 23 años por una bala policía durante las manifestaciones antiglobalización en 2001. El "superfunk" furioso e irresistiblemente lisérgico contó con la colaboración del líder de Primal Scream, Bobby Gillespie (repitiendo, insistiendo con el mantra "Keeping the dream alive") y formará parte del disco The Politics of Envy en el que, dicen, habrá palo y palo para la cultura moderna, la apatía política y los medios de comunicación.

