

"Y en realidad nosotros somos decoradores, y lo que más importa no reside en cosas que tengan que ver con nuestra musicalidad como profesionales, sino que tiene que ver con la musicalidad interior, energética, en tu corazón y en tu alma", L.A.S., RS 126.
Si siempre fue eterno, si ya sus versos se habían hecho carne en todos nosotros, recordar a Luis Alberto Spinetta no requiere de esfuerzo: omnipresente no sólo en cada paso de la historia de nuestro rock sino en la intensidad de cada vivencia, en el aprendizaje de cada experiencia, el Flaco fue el sabio de palabras precisas y de acordes celestialmente atinados que guió el camino de generaciones y generaciones. Su deificación no está determinada por la sublimación de sus restos y de nuestro dolor: él ya era divino. Toda la vida tiene música hoy y siempre, por eso: gracias.
Agreguen sus favoritos de todas las épocas y disfruten del legado infinito del Flaco.
Almendra
Spinettalandia
Pescado Rabioso
Artaud
Invisible
Spinetta Jade
Spinetta
Y los socios del desierto
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Autor: Yamila Trautman

