Último momento

 

Leer en

 

Criticas

04.04.2013 | 18:02

David Bowie - The Next Day

ISO / Columbia

 
ISO / Columbia

David Bowie ya canto un par de canciones sobre el espacio exterior. Pero "The Stars (Are Out Tonight)" es uno de los mejores temas que el tipo compuso en su vida, y remonta vuelo subido a esas guitarras, esas cuerdas y esa voz asombrosa. Bowie canta acerca de dos amantes que contemplan el cielo nocturno, en el que ven el universo entero en su ajetreo bullicioso: "Nunca nos libraremos de estas estrellas/ pero espero que vivan para siempre". Sienten arder el polvo de estrellas en su corazón. Y sienten de pronto que son parte del cosmos, si más no fuera porque están juntos. Es como si Bowie decidiera fusionar "Heroes" y "Space Oddity", dos de sus creaciones más emblemáticas, en una misma canción: una hazaña que no había intentado hasta el momento. De puta madre, David Bowie.

Es un momento triunfal en un disco definitivamente triunfal. The Next Day es el regreso que los fans de Bowie temían que nunca sucediera. Se guardó luego de que un susto de salud diera por terminada su gira de 2004, y la mayoría pensábamos que el Delgado Duque Blanco finalmente había tirado la toalla. Ni los más fanáticos de Bowie podían reprocharle una cómoda jubilación en sus años dorados.

Pero parece que Bowie y la comodidad siguen sin llevarse del todo bien. En enero, en su sexagésimo sexto cumpleaños, sorprendió al mundo al anunciar que tenía un disco nuevo terminado. Las sesiones de The Next Day fueron ultrasecretas. Nadie lo había hecho de esta manera: alcanzar un pico creativo, tomarse diez años, y después anunciar un retorno sorpresivo. Una vez más, el Duque Blanco hace historia.

The Next Day tiene fuertes vínculos con el período de fines de la década de 1970, en el que Bowie y el productor Tony Visconti realizaron la trilogía conformado por Low y Heroes, de 1977, y Lodger (1979). También tiene el ataque de guitarra de registro bajo de Scary Monsters (1980). Las canciones tienen el tono reflexivo de sus excelentes discos (aunque tremendamente sobrevaluados) de su mediana edad: Earthling y Hours a fines de los 90, Heathen y Reality a principios de la década de 2000. Las ásperas guitarras les quedan bien a las canciones: irónicas, sentidas, adultas, refractarias a la histeria y a la sensiblería.

"The Next Day" sienta el tono del disco desde el comienzo, y la rockea mientras Bowie gruñe: "Acá estoy, todavía no me morí/ mi cuerpo se pudría en un árbol ahuecado". A pesar de que canta: "No me canso de esa canción apocalíptica", Bowie nunca sonó más alejado del Apocalipsis. Por el contrario, pasa de un panegírico contra la guerra ("I'd Rather Be High") a compadecerse por la juventud perdida ("Love Is Lost"), y luego a hablar del amor conyugal ("Dancing Out in Space"). El disco termina con la monotonía electrónica y narcótica de "Heat", en la que repite las palabras: "Me digo a mí mismo/ que no sé quién soy".

A pesar de que canta la mayor parte de The Next Day con su voz rockera staccato, Bowie se guarda su teatralidad grandilocuente para las dos grandes baladas del disco, el doo-wop gótico de "You Feel So Lonely You Could Die" y la majestuosa canción de amor new romantic, "Where Are We Now?". Todo el disco hace pensar en "In My Life", de su viejo amigo John Lennon: en cierto sentido, todas las canciones del álbum podrían ser una secuela de aquélla. Hay muchísimas referencias musicales y letrísticas a su pasado, y Bowie medita sobre los lugares que visitó y la gente que conoció. Pero está resueltamente de cara hacia el futuro. Y cuando llega a las encumbradas alturas de "The Stars (Are Out Tonight)", logra que el futuro suene irresistible.

Por Rob Sheffield

  • RollingStone
  •  

Quienes leyeron esta nota, también leyeron: