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07.06.2013 | 16:55

Los instrumentos #08: el ronroco ganador de Gustavo Santaolalla

El productor argentino más reconocido a nivel mundial se llevó un par de Oscars gracias a lo que él creía que era un charango

1998 fue un año de mucho trabajo para Gustavo Santaolla, pero en sus poquísimos ratos libres grabó un disco con un instrumento más bien desconocido, que no se editó en Argentina ni fue tocado en vivo jamás (porque no tenía tiempo). Ese disco se llamó Ronroco, contó con la bendición de Jaime Torres, y al poco tiempo le abrió las puertas de Hollywood. Al ex Arco Iris las cosas le salen bien hasta cuando no las planea.

¿Cuál es tu instrumento favorito?
El ronroco que tengo en mi estudio de Los Ángeles. Es precioso. Lo hizo un lutier buenísimo que se llama "Chiquito" Rodríguez.

¿Qué es un ronroco?
Es un instrumento muy particular, como un charango pero grave. La característica que lo distingue es que afina en Mi, a diferencia del charango que lo hace en La y en Sol. Pero en definitiva son de la misma familia. Ambos son originarios del norte de Argentina, Bolivia y Perú.

¿Cómo fue la primera vez que tuviste un ronroco en tus manos?
Yo toco el charango desde muy chico, y tuve varios que eran de caparazón de armadillo. El tema es que esos se vencen, entonces hoy son de madera. Pero una vez tuve uno de caparazón de tortuga, que era más grande, más grave, que se afinaba en mi, o sea... ¡tenía un ronroco y no lo sabía! Con los años, de tanto andar por ahí dando vueltas, descubrí el nombre real. Fui a un lugar a ver si encontraba algo parecido y me dijeron "ah, lo que vos buscás es un ronroco". Eso fue hace veinte años.

¿Cómo aprendiste a tocarlo?
Soy medio autodidacta, como con todo. De hecho lo toco de una manera muy particular, con una técnica totalmente diferente a la de los charanguistas, que suelen tener las uñas largas y tocan con una mano muy rápida. Yo hago lo que en Estados Unidos se conoce como "fingerpicking", o sea, toco como arpegiando, así puedo hacer melodía y acompañamiento al mismo tiempo. Los charanguistas hacen una cosa o la otra. Lo que pasa es que el charango es tan agudo que, si no lo tocás rápido, el sonido se muere. En cambio el ronroco, al ser más grave y al tener las cuerdas más sueltas, queda sonando un poco más. Tiene una escala más larga, con más sustain.

¿Componés con el ronroco?
Sí, en mi carrera es un instrumento importantísimo. Durante muchos años hice grabaciones de ronroco que no le mostraba a nadie, hasta que un día me convocaron para producir un compilado de la trayectoria de Jaime Torres, que para mí es como el Ravi Shankar del charango. Cuando lo conocí en persona, me moría de ganas de mostrarle esas grabaciones, pero al mismo tiempo me daba muchísima vergüenza. Finalmente le di una grabación y le dije: "Jaime, esto es algo que hicieron unos amigos míos". A los pocos días me llamó. "Acá el que toca sos vos", me dijo. "Es alucinante, tenés que hacer un disco".

¿Lo hiciste?
Sí, recopilé grabaciones de trece años de mi vida e hice un disco que se llamó... Ronroco. Acá nunca salió, pero en Estados Unidos lo editó Nonesuch, que es un sello muy prestigioso. En esa época yo estaba trabajando a pleno como productor, con mi sello Surco, entonces sabía que no iba a poder salir a tocarlo, porque no me daba el tiempo. Pero igualmente el disco empezó a circular en algunos ámbitos. La radio KCRW de Inglaterra lo pasaba. Hasta que un día me avisan que habían llamado de la oficina del director Michael Mann, porque querían usar un tema de Ronroco en The Insider, una película con Al Pacino.

Para ser un disco que no salió, bastante bien...
Sí, y paralelamente, a través de ese mismo disco, viene mi conexión con Alejandro González Iñárritu. Hacemos juntos Amores Perros, que cierra con otro tema de Ronroco. Y de ahí sale también el tema "De Ushuaia a La Quiaca" que usó Walter Salles para Diarios de motocicleta. Ese instrumento me abrió las puertas del cine, me hizo ganar Oscars, fue fundamental.

¿Hay mucha gente que toque el ronroco?
No hay tantos, pero, aunque te parezca mentira, yo siento que impuse el instrumento con ese disco. Me pasa bastante seguido que estoy leyendo los créditos de música de películas y aparecen intérpretes de ronroco. ¡Y hace unos años no lo conocía nadie!

Por Lucas Garófalo

La semana que viene: la consola religiosa de Nairobi.

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