rollingstone.com.ar

Ariana Grande invocó a su abuelo en Buenos Aires

En un debut austero en Argentina, la diva petite cantó sus hits, versionó a Justin yhomenajeó a su abuelo con un audio: "No dejes que te cambien", le pide él

Ariana Grande, en Buenos Aires.  Foto:  Rodrigo Alonso
Ariana Grande, en Buenos Aires.  Foto:  Rodrigo Alonso
Ariana Grande, en Buenos Aires.  Foto:  Rodrigo Alonso
Ariana Grande, en Buenos Aires.  Foto:  Rodrigo Alonso
Ariana Grande, en Buenos Aires.  Foto:  Rodrigo Alonso
Ariana Grande, en Buenos Aires.  Foto:  Rodrigo Alonso
Ariana Grande, en Buenos Aires.  Foto:  Rodrigo Alonso
 

Ella completó el checklist: tiene el look, tiene el talento, tiene el carisma y tiene los hits. Ariana Grande viene de pasar 34 semanas continuas en el el top 10 de Billboard y ser la persona que más canciones ubicó ahí en 2014. Con su segundo disco My Everything quedó lista para sumarse a la competencia de shows internacionales de pop, rotando en simultáneo con el 1989 Tour de Taylor Swift y el Prismatic Tour de Katy Perry, que hace 20 días pasó por el Hipódromo de Palermo. En su primera visita a Argentina, con su primera gira internacional The Honeymoon Tour, la diva petite se acerca al final de una era exitosa comprobando su fanbase global.

Aunque no llegaron a llenar las capacidades del Complejo Al Río, los arianators argentinos representados mayormente por niñas sub 13 con vinchas de orejas de gato -y acompañadas de sus padres- se mostraron complacidos de poder ver a su reina en vivo y cantar sus canciones con ella. Seguramente habrán notado también, si lo vienen siguiendo en YouTube, que presenciaban una versión muy reducida del show. Desde la apertura con "Bang Bang", el tema de Jessie J que tiene a Ariana y Nicki Minaj (un hit que fracasó en su misión de hacer funcionar a Jessie a Estados Unidos y fue capitalizado por las invitadas), se reveló escenario con una sola pantalla, una escalera, una plataforma y no mucho más: nada de las piezas escénicas con las que hizo sus grandes entradas en todo el mundo, ni los lásers, ni los props de ambientación, ni cualquier valor de producción que sugiera una pertenencia a las grandes ligas (ni que justifique un esquema de precios de tickets que arranque en los 700 pesos). Es la letra chica de estas giras internacionales: a Sudamérica no siempre se viene con todo. Probablemente obedezca a un ahorro de costos de producción para posibilitar la rentabilidad del negocio en la zona, y vale preguntar cuánto sufre un show de pop en ese pasaje a un espectáculo más austero.

Las canciones de My Everything se intercalaron con las de el debut, menos exitoso, Yours Truly. "Baby I", "Right There", "Pink Champagne", "The Way", todo throwback R&B en el que explota todos sus Mariah-ismos de estilo y que contrasta con el sonido actualizado del disco sucesor. La mayoría de los tracks están construidos con miles de capas de Arianas, en las que hay maullidos, grititos, y cañonazos vocales superpuestos, así que inevitablemente estaba acompañada de pistas vocales, mientras sigue al pie de la letra coreografìas juguetonas. Una excepción fue en la balada "My Everything", que cantó después de emitir el audio de una conversación con su abuelo, que falleció recientemente y justo el día del show hubiera sido su cumpleaños. "No dejes que te cambien", le pide él en el audio. "Te amo", le contesta ella.

Como acróbata vocal que es (la propia Perry la definió como "La mejor voz de la música pop de hoy"), Grande podría haber apuntado a que, a falta de una gran producción, el espectáculo se apoye más en alguna musicalidad, pero vino sin banda, sin la sección de cuerdas que la acompañó en el resto de la gira y sin sus coristas. Solo acompañada por un dj que tiró las pistas y ocasionalmente oficiaba de maestro de ceremonias entre los cambios de vestuario.

Ariana era todos sonrisas en el escenario y habló en español varias veces para decir más o menos lo mismo: "Gracias, Buenos Aires, te amo mucho". No hubo mucha improvisación, aunque sí algunas pequeñas sorpresas como cuando mezcló su propia "One Last Time" con "What Do You Mean" de Justin Bieber (con quien comparte al manager, Scooter Brown) o cuando adelantó unos segundos, de "Focus", un nuevo single que saldrá en una semana.

Para el final guardó los hits "Love Me Harder", "Break Free" y "Problem", que presentados sin fanfarria, no lograron el clímax que se espera de todo cierre de show.

Por Gabriel Orqueda

COMPARTILO
 Notas mas leidas
PUBLICIDAD
Revista Rollingstone