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Cinco juntas reincidentes del cine

Jennifer Lawrence con Bradley Cooper, Ben Stiller con Owen Wilson y más

 

Joy: el nombre del éxito es la tercera película con Jennifer Lawrence dirigida por David O. Russell. Las otras dos fueron El lado luminoso de la vida y Escándalo americano. Y además, en estas tres películas también está Bradley Cooper . Pero Lawrence y Cooper no solamente actúan juntos bajo la dirección de Russell. También protagonizaron Serena -no estrenada localmente en cines- bajo la dirección de Susanne Bier. Lawrence y Cooper siempre han tenido buena química actoral, desde el inicio, y el trabajo en conjunto a repetición acrecienta indudablemente esa base, esa capacidad de comunicación.



Una pareja fundamental de la comedia contemporánea es la de Ben Stiller y Owen Wilson , que no son una marca como Laurel y Hardy pero ya lo merecerían. Stiller y Wilson suelen interpretar personajes enfrentados, con una tensión resuelta a veces en forma de agresiones previas a trabajar en conjunto o, finalmente, ayudarse. Apenas algunos ejemplos son La familia de mi novia, Una noche en el museo y, sobre todo, Zoolander. Y en el futuro próximo está esta segunda parte:



Tres películas del mismo director, el hacedor de comedias de éxito Francis Veber, todas en los ochenta, hicieron que dos actores franceses, que ya tenían éxito y carreras consolidadas por separado, se convirtieran en un dúo que el público quería ver para observar sus diferencias en acción (las diferencias eran físicas, en el modo de actuar, y continúan hoy en la vida real sobre política). Las películas fueron Mala pata, Los compadres y Los fugitivos. Los actores: Gérard Depardieu y Pierre Richard. Aquí el trailer de Los compadres, con la musiquita de silbidos de Vladimir Cosma:



Durante tres décadas fueron una pareja que identificó la imagen del cine italiano para buena parte del mundo. Desde los cincuenta a los setenta, años de oro para esa cinematografía, Marcello Mastroianni y Sophia Loren actuaron juntos muchas veces. Pero desde Amor, muerte, tarantela y vino, de 1978, no se juntaron en la pantalla hasta 1994, cuando Robert Altman los convocó a modo de homenaje -consciente de su historia previa- para Pret-a-Porter, dentro de un elenco multiestelar:



Vamos a terminar con una dupla cómica argentina, pero con una trampa: Alberto Olmedo y Jorge Porcel. Es cierto que en sus interacciones había - a veces- cierta fluidez, cierto aumento de la comicidad en el intercambio. Sin embargo, no deja de ser llamativo que las mejores películas en las que actuaron ambos hayan sido dos que hicieron por separado. En el caso de Porcel la calidad de la película tuvo poco que ver con su presencia: fue Carlito's Way de Brian De Palma, en la que Porcel jugaba un rol secundario. Pero en el caso de Olmedo su mejor película sí lo tuvo como protagonista: una comedia romántica amarga argentina llamada Mi novia él..., de Enrique Cahen Salaberry y co protagonizada por Susana Giménez. Una rareza en el cine argentino, y en la carrera de los dos cómicos. Y hay otra trampa sobre la trampa: Porcel aparecía, no acreditado, brevemente, como mozo.



Por Javier Porta Fouz

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