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Noel Gallagher en el Luna Park: solo las canciones

El ex Oasis se presentó en el marco de uno de los sideshows del Lollapalooza antes de tocar en el festival, este sábado 19 de marzo

Por Yamila Trautman

Foto: Agustín Dusserre / Gentileza DF Entertainment. 
Foto: Agustín Dusserre / Gentileza DF Entertainment. 
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Sobre el mismo escenario que lo vio llegar por primera vez con la banda que lideró junto a su hermano, el del Luna Park, Noel Gallagher se para una vez más frente al público local y habla. "Quiero dedicarle este tema a todos los fans de Oasis", dice. Como para que no queden dudas sobre el futuro del vínculo con sus ex compañeros, el tema que empieza a sonar se llama "You Know We Can´t Go Back". Todos ahí saben que no pueden volver.

Es 16 de marzo pero pasadas las doce de la noche se cumplirán 18 años del primer show de Oasis en Argentina, que casualmente fue en el mismo lugar donde hoy Noel Gallagher celebra la consolidación de su carrera solista junto a los High Flying Birds. Pero celebra también el legado de una de las bandas más importantes de la música británica a través de sus himnos. Y la certeza de que su capacidad de componer hits continúa más allá de las mutaciones y más allá de las magnitudes de la repercusión. Porque nada podrá reemplazar "Wonderwall", por ejemplo. Tal vez nunca. Y eso ahora ya no importa.

Por eso, y porque la última vez que pisó suelo porteño (en mayo de 2012, en GEBA) sólo había editado un disco junto a su nueva banda, Noel -siempre altanero, ahora pisando los 50- repasa los dos trabajos de NGHFB (el debut, de 2011, y Chasing Yesterday, de 2015) a través de sus cortes. Del vals cabaretero de "The Death of You and Me", anclado en la participación de la sección de vientos, a la radial y cantable "In The Heat of The Moment" o la balada poderosa "Riverman". Y se adentra en el cancionero inmortal del britpop con los lados B (aunque acaso ya no lo sean) "Fade Away" y "The Masterplan" o "Champagne Supernova" y el final también metafórico con "Don´t Look Back in Anger", ambas del segundo álbum de Oasis, esa pieza fundamental del rock llamada (What´s The Story) Morning Glory, que el año pasado cumplió sus dos décadas.

Como siempre, el coreo por parte del público es total -se corean los fraseos de guitarra, los punteos de guitarra, los vientos, los estribillos, acá todo se corea- y permite la completa adhesión en una participación especial: "Live Forever". La primera estrofa y estribillo del himno de Definitely Maybe (el debut de Oasis, de 1994) es entonado por una audiencia nostálgica que se queda con las ganas de que el cantante continúe aún sabiendo que no lo haría. No importa, porque este no es un show de Oasis y porque nada es para siempre, siquiera las relaciones fraternales: solo las canciones.

Por Yamila Trautman

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