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Cinco artistas que volvieron a los charts después de morir

El éxito post mortem de Prince tiene antecedentes

Por Diego Mancusi

 

A veces lo que nos recuerda la existencia de un músico es, precisamente, que deje de existir. O bueno, sin exageraciones: es lógico que el fallecimiento de un artista nos haga aflorar la nostalgia y nos ponga a escuchar todos sus discos en loop, o incluso que gane nuevos fans a partir de la cobertura mediática de su muerte. La "necrofilia" rockera se da a menudo, y acaba de reaparecer: "Purple Rain" fue la canción más vendida en los Estados Unidos en la última semana de abril, tras el deceso de Prince. Y además cinco de sus álbumes (The Very Best Of, la banda de sonido de la película Purple Rain, The Hits/The B-Sides, Ultimate y 1999) ocuparon sendos puestos entre los siete primeros del Billboard 200. A continuación, cinco casos emblemáticos de músicos que triunfaron, murieron y volvieron a triunfar.

Amy Winehouse falleció el 23 de julio de 2011. A esa altura su último disco de estudio, Back to Black, llevaba un tiempo fuera de los primeros puestos de los charts, teniendo en cuenta que fue editado cinco años antes. Sin embargo, a partir de la triste noticia vendió 110 mil álbumes en una semana y 855 mil en un año. Siete horas después de su partida se contabilizaban 2446 copias comercializadas en Reino Unido y un regreso al ranking británico, en el puesto 49. Una semana después, Back to Black volvía al número uno.



El 25 de junio de 2009 nos sorprendíamos con la noticia del fallecimiento de Michael Jackson. Allí comenzó el duelo... y el gran lucro para su discográfica. Tres semanas después, los doce primeros puestos del chart Top Pop Catalog Albums de Billboard estaban ocupados por discos suyos. Todos sus elepés vendieron 800 mil copias en la primera semana. También rompió un récord de venta de canciones en forma digital al ingresar 25 de sus temas en el Top 75. Así se convirtió en el artista más exitoso de 2009 en los Estados Unidos, con 8,2 millones de placas comercializadas. Un año después, Jacko había vendido 9 millones de discos en EEUU y ¡35 millones! en todo el mundo. ¿Ganancias aproximadas? Mil millones de dólares.



Whitney Houston nos dejó hace poco más de cuatro años. Si bien fue una de las artistas más exitosas de todos los tiempos en lo que a términos comerciales respecta, llevaba algún tiempo sin rankear alto. Al momento de su muerte, su hit "I Will Always Love You" (que había encabezado el chart de singles de Billboard durante 14 semanas en 1992) volvió a entrar al ranking, esta vez en el puesto 7. Sus ventas aumentaron un 6723%. Asimismo, su compilado The Greatest Hits tuvo un revival en el chart de discos, llegando al número 6.



Más llamativo aún es el caso de Cilla Black. La artista amiga de los Beatles había tenido once números 1 en el ranking británico de singles entre 1964 y 1971, pero nunca había alcanzado esa posición en el de álbumes. Cilla falleció el 1º de agosto del año pasado. El mismísimo día después de su funeral, The Very Best of Cilla Black se disparó a la posición de privilegio en el ranking de discos. Injusticias de la vida y la música.



Finalmente, Gustavo Cerati no era ajeno a ningún chart de venta de discos o singles, pero su fallecimiento en septiembre de 2014 volvió a disparar sus reproducciones en los sistemas de streaming. Según informó oportunamente Spotify, en los doce meses siguientes a la muerte del líder de Soda Stereo, los plays de sus canciones se triplicaron respecto a 2013 y se duplicaron frente a las cifras de 2014. ¿Su tema más escuchado? "Crimen".



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