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Babasónicos presentó Impuesto de fe en el Ópera

La banda dio el primero de una serie de shows íntimos que los llevará a recorrer el país en una gira de teatros

Fotos de Agustín Dusserre. 
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En el marco de los festejos por sus 25 años de carrera, anoche Babasónicos dio el primer show de una serie que intenta replicar el formato Desde adentro, el concepto bajo el cual trabajaron en los estudios Quarry de México para grabar Impuesto de fe, un disco que es también un especial televisivo a la vieja usanza del MTV Unplugged. Pero a diferencia de lo que solía suceder en los Unplugged, la banda no contrató a un arreglador para orquestar las canciones con vientos y cuerdas, sino que, por el contrario, decidió versionar los temas en clave minimalista, desvisitiéndolos para tratar de exponer su esencia. Esa fue la premisa bajo la cual funcionó el show en el Ópera, que se repetirá hoy y mañana, y luego en dos nuevas funciones el 16 y 17 de agosto.

Formados en semicírculo alrededor de Dárgelos, los Babasónicos respetaron la puesta en escena de Impuesto de fe: a la izquierda, la base rítmica que componen Panza Castellano y Tuta Torres; en el medio la guitarra y los teclados de Mariano Roger y Diego Tuñón respectivamente; y a la derecha los grandes protagonistas de esta serie de shows: Carca y Diego Rodríguez, encargados de adornar las canciones con todo tipo de instrumentos. Los dos multiinstrumentistas del grupo tocaron congas y saxo, slide y flauta traversa, theremin y xilofón, entre otras cosas.

A lo largo del recital el grupo hizo los 16 temas incluídos en Impuesto de fe (un concentrado de hits de la época 2001-2015, más un par de rescates de su repertorio anterior, como "Natural", que ayer le puso fin al concierto), y saldó algunas deudas que habían quedado pendientes. "Celofán", por ejemplo, una balada despojada de guitarra y voz que hubiera encajado perfectamente en el disco, tuvo en el Ópera una versión igual de frágil pero con toda la banda aportando, y "Soy rock" se reconfiguró como un western justo antes de que sonara la suite country de "Zumba" / "Yoli" / "Viva Satana" / "La roncha", quizás el momento más alto del álbum y del show.

Mientras que durante la grabación de Impuesto de fe el público presente (no más de un centenar de personas) estaba al mismo nivel que la banda e incluso podía moverse entre los músicos, la dinámica de un show más tradicional atenta contra el concepto que Babasónicos buscó desarrollar en Desde adentro. El intercambio es más pasivo. Sin embargo, Dárgelos aprovechó que la versión de "Camarín" incluye un pasaje de sonidos oníricos y efectos especiales para desaparecer del escenario, y aparecer un minuto más tarde cantando el final del tema desde el pullman.

Por otro lado, en las versiones de Impuesto de fe las melodías quedan expuestas como nunca antes, y en ese sentido el show es apabullante: cada uno de los 23 temas toca alguna fibra, incluso "Vampi" y "El maestro", los dos inéditos del disco que suenan como si fueran parte del repertorio desde siempre. En un contexto instrumental minimalista, la figura de Dárgelos crece en el centro del escenario y sus palabras y juegos melódicos se impregnan con más fuerza de la habitual.

Entre agosto y octubre Babasónicos estará girando con este show por teatros de Mendoza, San Juan, Neuquén, Santa Fe, Córdoba, Chaco, Misiones, Corrientes, Chubut, Jujuy, Salta, Santiago del Estero, Tucumán y el interior de Buenos Aires.

Por Lucas Garófalo

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