rollingstone.com.ar

Temporada de recitales: crece la reventa online

Mientras la compra de entradas a través de bots impacta en el mercado global, en Argentina se oficializan los sobreprecios

 
Hot Ticket: Guns N'' Roses, furor en la reventa. Foto: AFP/ Ethan Miller / Getty Images

Hay algo más que un fenómeno de popularidad detrás de los shows que agotan entradas en pocos minutos. En Estados Unidos y España se ha comprobado que, a través de bots que compran compulsivamente, grupos de brokers desabastecen el mercado para luego vender tickets a costos inflados, un fenómeno conocido como scalping. Sin esa sofisticación tecnológica, en Argentina la reventa con sobreprecios explota en Internet.

"Sabemos que no tenemos un sistema inviolable, pero el hecho de que por cada número de tarjeta sólo se puedan comprar cuatro entradas limita esto", dice Fernando Moya, director de la productora T4F, acerca de los bots. Moya identifica un problema mayor en sitios de subastas como MercadoLibre: "Es más, hay revendedores que dicen tener entradas y no las tienen". "Por cada show masivo dejamos entre 400 y 600 personas afuera que no compraron por el canal oficial y les hicieron un fraude. Me he sentado mil veces con ellos y no llegamos a un acuerdo", dice Fernando Bolán, director de Ticketek, sobre la venta de tickets falsificados.

Con el desembarco de revendedoras con garantías de seguridad como la española TicketBis (que controla que el vendedor no reciba el dinero de la transacción hasta después de que el comprador asista al evento) el problema de las entradas apócrifas queda en segundo plano ante otro más indomable: la especulación. "No ponemos límites. El precio de la entrada se autorregula sobre la base de la oferta y la demanda que varía para cada evento. Así como pasa en muchos otros sectores", dice Ander Michelena, CEO de la plataforma que tiene entradas para el show de Guns N' Roses a valores que van desde los 2.000 a los 29.000 pesos. "Un usuario que ponga una entrada a un precio extremadamente alto no la va a vender y, según pasan los días, suele rebajar dicho precio."

Este esquema no distingue cómo se adquirieron las entradas, lo que pone el foco de vuelta en los puntos oficiales y también en si existe una manipulación en la disponibilidad. Bolán afirma que es cierto que hay ubicaciones que no se ponen a la venta oficial, pero "todo de una manera transparente". La tecnología que usa Ticketek para evitar acciones automáticas, especuladores y bots es simple: una fila virtual que ubica al usuario en lista de espera. El sistema AllAccess de Lollapalooza -que escapa al fenómeno por ser un evento que no agota entradas- permite hasta tres compras de cuatro tickets por persona y este año tendrá pulseras que funcionan como la SUBE. Es uno de los nuevos artilugios que todos alegan estar probando para prescindir del intercambiable papel, como el código QR y entradas digitales intransferibles. Y esto, dice el sentido común, sería más difícil de revender.

Irina Sternik

COMPARTILO
 Notas mas leidas
PUBLICIDAD
Revista Rollingstone