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'The Walking Dead': cinco cosas que aprendimos del final de la séptima temporada

Desde cómo prepararte para una guerra sin cuartel hasta dónde irá la serie a partir de ahora; el saldo de una temporada larga y repleta de muertes

 
Rick Grimes, un hombre de buen corazón que trae más problemas que soluciones. Foto: Gentileza FOX Premium

¿Se acuerdan cuando empezó la séptima temporada de The Walking Dead, con la cabeza de Glenn destruida bajo el bate de baseball pinchudo de Negan -una de las muertes más devastadoras y polarizantes de toda esta serie, plagada de cadáveres? De algún modo, dimos una vuelta completa: el episodio final de anoche terminó con Maggie, la adorada y difunta esposa/madre de su hijo, dando un discurso emotivo que encuadró su asesinato como la pérdida de un hombre amable a manos de uno cruel. En los seis meses que pasaron entre esos momentos, el drama más popular del cable nos llevó a locaciones sorprendentemente nuevas, para conocer inusuales personajes nuevos; y a lo largo de la serie, los productores Scott M. Gimple y Robert Kirkman intentaron darle un foco más agudo a su mundo post-apocalíptico y moralmente confuso. Hace rato que este programa dejó de tratar sobre los vivos y los muertos vivos. Ahora trata sobre héroes y villanos -a los cuales es difícil distinguir cuando se están apuntando los unos a los otros con armas.

Este fue un año asumidamente difícil para el programa. Después de la muerte de Glenn los ratings cayeron, y si bien sigue siendo uno de los programas más vistos de cualquier tipo de televisión, empezó a borrarse un poco del zeitgeist cultural. La calidad varió muchísimo de semana a semana. Algunos episodios fueron dolorosamente lentos y tristes, mientras que otros funcionaron perfecto como una mezcla de terror y acción. Pero mientras el elenco y el equipo se reagrupa y se prepara para el octavo año, hay un montón de este último años a partir de lo cual pueden seguir adelante. El ritmo ajustado de la segunda mitad de la séptima temporada fue refrescante, y varias de las incorporaciones recientes al elenco -como Jesus y King Ezekiel (¡y su tigre come-hombres!)- trajeron un tono más liviano, demostrando que este programa no siempre tiene que ser episodio tras episodio de gente enojada gritándose la una a la otra.

Así que mientras les decimos adiós por seis meses a caminantes y sobrevivientes, a guerreros y traidores, a regentes con rastas y tipos malos con bates de baseball, aquí van nuestras enseñanzas principales de los últimos 16 episodios, y lo que pueden significar para lo que vendrá después.

1 La guerra no es fácil

Más allá de la desagradable práctica de bateo de Negan, el recorrido de esta temporada podría resumirse así: "Rick y su gente conocen comunidades nuevas, y lentamente -muy lentamente- las convencen de sumarse a su batalla". Pero, como dejó claro el confuso tumulto del último episodio de la temporada, incluso cuando los buenos logran agrupar varios ejércitos, eso no significa que hayan logrado nada. Los alejandrinos ahora tienen apoyo del Reino y la Colonia Hilltop, y tienen una mole en el Santuario, bajo la forma de Dwight. Pero en el proceso, se ganaron nuevos enemigos con los Oceansiders al robarles las armas, que luego pasaron a manos de los Carroñeros.

Mientras, Morgan está volviendo al salvajismo; Gregory, el líder nominal de Hilltop, está plantando información en el otro lado, y en el último episodio, el equipo perdió a una jugadora valiosa, Sasha. Y a lo largo de todo esto, Negan no sufrió demasiadas bajas. Antes, Rick pensó que su tarea más difícil sería formar un espíritu colectivo para la guerra. Pero ahora que empezó algo de lo que no se puede bajar, puede que se encuentre enterrando a un montón de viejos y nuevos amigos.

2 Los sobrevivientes (y el programa) son mejores cuando grupos diferentes trabajan juntos...

Después del brutal y deprimente primer capítulo de esta temporada, The Walking Dead empezó a retomar la senda cuando introdujo a Ezekiel y el Reino, lo cual inmediatamente les dio a los sobrevivientes un grupo fresco de caras amigables con las que (eventualmente) se podían aliar. La segunda mitad del séptimo año incluyó más colaboraciones que disputas, y fue mucho más disfrutable. Para que este programa mantenga el interés de la audiencia a largo plazo, al menos tiene que sugerir que un futuro algo brillante, y casi utópico, sea posible.

 
Comparada con la historia de los comics, la séptima temporada de TWD se salió del libreto. Foto: Gentileza FOX

3...Y aún así todo el mundo confía ciegamente en Rick

Nuestro hombre últimamente no hizo ninguna jugada tan tonta como su malogrado acarreo de zombies de la Temporada Seis, pero aún así, considerando cuán a menudo y cuán bien fueron guiados los alejandrinos por gente como Maggie, Michonne, Tara, Sasha, Rosita -y, realmente, cualquier otro alejandrino con un par de cromosomas X-, es cada vez más difícil entender por qué todo el mundo sigue respetando al Sr. Grimes. Su confianza inapropiada en los Carroñeros fue un error casi fatal, y sólo pudo ser corregido por la segunda "última" intervención de los ejércitos de Hilltop y el Reino -algo que él ayudó a poner en movimiento, pero que no había exactamente planeado ni coordinado. Su ataque inicial a Oceanside puede que también resulte ser otro error total, si ese grupo en algún momento decide volver a armarse y buscar venganza.

El personaje principal del programa tiene un buen corazón y buenas ideas generales, pero su incapacidad para el detalle y sus decisiones caprichosas siguen produciendo más problemas que soluciones. Como dijo Negan, después de ganarle la posición a nuestro hombre, una vez más: "Sos malísimo, Rick... Realmente".

4 Negan es vencible, pero quizás el "Neganismo" no lo sea

Los fans están divididos entre los que creen que Negan fue el mejor villano de TWD, y los que creen que su voz cansina y su sonrisa petulante perdieron su novedad en la época en la que les rompió el cráneo a dos favoritos de los fans. Aún así, gracias a múltiples episodios de la Temporada Siete que nos llevaron al interior del Santuario, es al menos más fácil entender por qué logra que los Salvadores sigan siendo fieles. El premia a los que le sirven, y les propone una elección simple: pueden vivir como reyes, o pueden ser golpeados hasta la muerte. Es por eso que este tirano de campera de cuero nunca parece pestañear cuando aparece un alejandrino más y empieza a matar a su gente. En su lugar, se sorprende ante sus agallas, e intenta sabiamente explotarlo.

Algunos de los que han sido cooptados, como Dwight, están profundamente infelices con lo que les tocó. Otros, como Simon (y tristemente Eugene) no parecen pasar mucho tiempo pensando. El plan para la guerra inminente es bajar a Negan de inmediato, y después esperar que sus eficientes y despiadados protectores mueran con él. Pero puede que no sea fácil convencer un círculo íntimo de matones de dejar de tomar lo que sea que quieran de los débiles e indefensos.

5 Es díficil ver a dónde irá el programa desde ahora... pero quizás esto no sea algo malo

Aquí va una pregunta para los fans de los Dead: ¿Cuántos ataques zombies recuerdan de esta temporada? Hubo algunos, claro -esa escena con Rick y Michonne limpiando gente en un carnaval fue un sacudón. Al igual que la secuencia que abrió el episodio de mitad de temporada, en el que nuestros héroes empezaban cortando demonios con dos autos y un cable. Pero, en su mayor parte, los monstruos desastrosos que le dieron su fama a este programa -y su razón de ser- se transformaron en un detalle, cuando el show evolucionó hacia una saga épica sobre tribus en guerra. Considerando lo que vimos en los últimos 16 episodios, no hay razón para creer que vencer a Negan vaya a cambiar nada. La Temporada Ocho va a empezar con batallas sangrientas, y después... ¿qué?

Esta no es una razón para abandonar The Walking Dead. Si Gimple y Kirkman se atienen a la historia de los cómics de este último, entonces, sí, hay por delante un montón de violencia repetitiva. Pero esta temporada se salió de libreto de maneras clave -incluyendo, sobre todo, los eventos del último episodio, que tomaron otro camino y usaron diferentes combinaciones de personajes para llegar a donde los cómics están al final de la historia "March to War".

La versión televisiva de TWD siempre estuvo abierta a los cambios, si colaboran con el drama. Cuando el show empiece a adaptar "All Out War", la historia de Kirkman, será interesante ver si seguiremos frente a una historia de terror lúgubre, con foco en sus personajes, o si habrá un revival sigiloso de Combat!, la vieja serie sobre la Segunda Guerra Mundial de Vic Morrow... con ocasionales canibalismos.

Noel Murray

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