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Por la lluvia, Daddy Yankee suspendió su show en Buenos Aires a último momento

El puertorriqueño iba a presentarse en GEBA el sábado por la noche. La reprogramación se confirmó luego del horario anunciado para el comienzo del recital y con parte del público dentro del estadio

A pesar de la lluvia torrencial que comenzó el sábado 8 de abril a la tarde y que obligaron a cancelar el show de Elton John y James Taylor en el Hipódromo de Palermo y el del DJ holandés Armin Van Buuren en Punta Carrasco, Daddy Yankee escribió en su cuenta de Twitter: "Llueva o truene, voy a prender en fuego (sic) el Geba- Buenos Aires!". Pero, sobre la hora, la presentación del puertorriqueño tuvo que ser reprogramada por cuestiones climáticas al martes 11 en el mismo lugar a las 20.30.

Con el mensaje del artista como única comunicación oficial acerca del fecha -la productora recién hizo una anuncio cuando se confirmó que no se iba a realizar-, familias enteras salieron bajo la lluvia con el objetivo de llegar a la zona de Libertador y Dorrego desde distintos puntos de la ciudad y el Gran Buenos Aires. A las 20, aunque las avenidas parecían una extensión de los lagos de Palermo y los parques aledaños, un barrial, miles de personas actuaban como si estuvieran yendo a un show en condiciones normales. En los ingresos a GEBA, la actitud era similar: el vallado, el personal de seguridad cortando tickets y una larga fila de fans que esperaba ver a su ídolo daban señales de que el recital se concretaría aun en condiciones imposibles. Sin embargo, quince minutos después del horario estipulado para el comienzo (21 horas), ya no dejaron entrar a nadie y a dar pistas acerca de la suspensión. "Quizás no se hace", decía un integrante del personal de seguridad.

Cerca de las 22, se hizo oficial la reprogramación del concierto de Daddy Yankee con mensajes en las redes sociales del artista y Fenix Entertainment.

Desde ese momento, inició otra aventura para los que ya habían ingresado al campo y los que no pudieron: abandonar GEBA fue un trastorno y en medio del diluvio que no paraba, cuidar que no se estropee la entrada -la única forma de asegurarse el ingreso para el martes- era una tarea imposible.

Denise Tempone

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