rollingstone.com.ar

Vince Clarke de Erasure

El compositor cuenta su objetivo: escribir la canción pop perfecta

 
Erasure editó hace pocos días su nuevo álbum, World Be Gone. Foto: Doron Gild

"Queríamos que las canciones nuevas reflejaran lo que está pasando en el mundo, no es algo que pueda ignorarse", dice Vince Clarke por teléfono desde su casa en Nueva York, días antes del lanzamiento de World Be Gone, el nuevo disco de Erasure. "Al mismo tiempo, buscamos que no sean tristes ni pesimistas. Tengo un hijo de 11 años", cuenta, "así que no puedo ser pesimista".

En su nuevo trabajo junto a Andy Bell -diez canciones que forman parte de una reflexión esperanzadora sobre su visión de los conflictos actuales-, Clarke trató de usar los ochenta sintetizadores que tiene en el sótano de su casa, un híbrido entre un estudio y un museo de la música electrónica. "Comenzamos los arreglos iniciales en la laptop y después convertí todo a un sonido de sintetizador análogo", dice. "Soy un adicto al trabajo. Mi estudio es como una juguetería y siempre estoy con mis juguetes."

¿Cuál fue la idea detrás de World Be Gone?

Decidimos que esta vez haríamos un disco de temas lentos más que nada, porque los últimos dos álbumes fueron bastante dance, y queríamos algo diferente. Nos interesaba crear una atmósfera, que la música fuera minimalista y tuviera una producción vocal grande, por eso hay muchas voces en las canciones.

¿Qué colegas escuchaste mientras hacían el disco?

Escuché mucho a Martin Gore, que tiene un disco instrumental muy reciente -MG-, y también Björk. Son influencias indirectas, es decir, no quería sonar como Björk pero sí capturar ese espíritu.

Vivís en Estados Unidos hace doce años. ¿Imaginaste la posibilidad de que Donald Trump sea el nuevo presidente?

Me negué a creerlo. Sigo en shock. Vi tantas cosas buenas y positivas en mi vida, como el fin del Apartheid en Sudáfrica, la caída del muro de Berlín, la disolución del IRA (Ejército Republicano Irlandés) en el Reino Unido; y ahora creo que estamos yendo en una dirección muy diferente y es algo triste. Pero aún así soy optimista, creo que la situación se dará vuelta y mejorará.

Formaste parte de Depeche Mode, Yazoo y Erasure, tres de las bandas más importantes de la historia del pop electrónico. ¿Qué te queda por hacer?

Todavía estoy intentando escribir la canción pop perfecta. Eso es lo que me mantiene andando. Cuando vamos al estudio con Andy Bell a grabar un disco, nunca sabemos qué va a suceder, y luego milagrosamente después de una hora y media o dos, nos vamos y tenemos una canción. Y por ese milagro me levanto cada día, es lo que me mantiene interesado y enamorado por lo que hago.

¿Cómo ves la industria de la música por estos días?

Cambió mucho, es completamente diferente. Yo fui testigo de todos esos cambios, empecé hace treinta y cinco años y los vinilos eran todo. Ahora, gracias a Internet, es más virtual. Podés mostrar tu música a gente de todo el mundo, es increíble. Y con las nuevas tecnologías, uno es capaz de grabar en su propia habitación y que suene bien. Siempre y cuando sea una buena canción, creo que es algo fantástico.

¿Cuál es tu hobby preferido?

Disfruto mucho cocinar. Lo hago todos los días para mi familia, y parece que a ellos les gusta. Mi especialidad es la lasagna, creo que puedo decir que hago una lasagna muy buena.

Si un día Erasure se termina y tenés que dedicarte a algo que no esté relacionado con la música, ¿qué te gustaría hacer?

Probablemente me convertiría en chofer de camiones. Cuando era chico quería hacer eso, me gusta la idea de viajar. Manejar por toda Europa sería una buena forma de retirarme.

¿Van a presentar World Be Gone en Argentina?

Eso planeamos. Ahora nos vamos de gira como invitados de Robbie Williams, y después, a fines de enero, empezamos nuestro propio tour. Si todo sale bien, tal vez estemos por Argentina y Brasil para cuando termine el otoño. Vamos a ir a Argentina, te lo aseguro.

Manuel Buscalia

COMPARTILO
 Notas mas leidas
PUBLICIDAD
Revista Rollingstone