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Los 100 Mejores Debuts de la Historia (del puesto 1 al 50)

De los Beatles y Jimi Hendrix a Beastie Boys y The Strokes. Los primeros pasos que dejaron huella y le dieron a la música el shock de lo nuevo

 
En 1986, los Beasties editaron la obra que se convertiría en el ejemplo de lo que un disco debut debe ser: el shock de lo nuevo. Foto: Dave Hogan / Getty Images

Pasaron 50 años desde que los Beatles lanzaron su primer disco, Please Please Me. En honor a aquel álbum que cambió el mundo, compilamos una lista con los 100 Mejores Debuts de la Historia. Una aclaración sobre cómo confeccionamos la lista: los discos perdían puntos si el artista luego había tenido logros muy superiores (razón por la cual Please, Please Me y Greetings From Asbury Park, por más grandes que fueran, no entraron en el Top 10); al mismo tiempo, les dimos un poco de reconocimiento extra a los discos debut que el artista nunca llegó a igualar (¡hola Is This It!). También pasamos por alto discos debut de solistas que ya hubieran sido parte de bandas muy conocidas, razón por la cual no vas a ver a John Lennon/Plastic Ono Band ni a Paul Simon. En su lugar, nos enfocamos en discos debut que transmitían la energía de un grupo que aparecía en todo su esplendor, listo para reinventar el mundo a su imagen y semejanza.

1. 'Licensed to Ill' - Beastie Boys

Def Jam, 1986

Una declaración tan poderosa, tan lograda, que los Beastie Boys se pasaron el resto de su carrera tratando de estar a la altura. Licensed to Ill creó una nueva manera de rockear para la clase media norteamericana (una combinación atronadora de bases hip-hop, riffs de metal y rimas pedantes) mientras tomaban la posta de Run-DMC y llevaban el rap al corazón de Estados Unidos de una forma irrevocable. Se volvería uno de los primeros discos de hip-hop en llegar al Número Uno de los rankings, y uno de los álbums más vendidos en la historia del género. Mike D, Ad-Rock y MCA más tarde dejarían atrás la política sexual inmadura y la visión fiestera del mundo que muestran en este disco, pero hits como "(You Gotta) Fight For Your Right (To Party!)" y "Rhymin' & Stealin'", como las canciones de AC/DC y Led Zeppelin que influyeron a los primeros Beasties, siguen siendo descubiertos por generaciones de provocadores. Es la definición de un disco debut que conquista el mundo: el shock de lo nuevo, con un impacto que se extiende por décadas.

2. 'Ramones' - Ramones

Sire, 1976

"Nuestras primeras canciones salieron de nuestra sensación de alienación, aislamiento, frustración... las sensaciones que todos tienen entre los 17 y los 75 años", dijo el cantante Joey Ramone. En poco menos de 29 minutos, Ramones es un rechazo completo del artificio de lentejuelas del rock de los 70, y la base para la revolución del punk. Las canciones eran rápidas y antisociales, como la banda: "Beat on the Brat", "Blitzkrieg Bop", "Now I Wanna Sniff Some Glue". El guitarrista Johnny Ramone se negaba a tocar solos -el martilleo de sus acordes se transformó en la lengua franca del punk- y hacer el disco costó menos de 6.000 dólares. Pero el tierno lamento de Joey en "I Wanna Be Your Boyfriend" mostró que también los punks necesitan amor.

3 'Are You Experienced' - The Jimi Hendrix Experience

Reprise, 1967

Todas las ideas que tenemos acerca del guitarrista como un artista revelador salen de este disco. Suena como sonaba Gran Bretaña a fines del 66 y principios del 67: resplandeciente como un arcoíris de blues, con feedback de guitarras orquestales y la visión cósmica de un afroamericano emigrado, Jimi Hendrix. La guitarra incendiaria de Hendrix era histórica en sí misma, una suma incandescente de su trabajo junto a Little Richard y los Isley Brothers y su aprovechamiento melódico del aullido del amplificador. Pero es el calor pictórico de canciones como "Manic Depression" y "The Wind Cries Mary" lo que estableció a esta promesa trascendente de la psicodelia. Hendrix hacía soul para el espacio interior. "Es una colección de sentimientos e imaginación libre", dijo acerca del álbum. "La imaginación es muy importante."

4 'Appetite for Destruction' - Guns N' Roses

Geffen, 1987

El debut más vendido de los 80 y el disco más revolucionario del hard-rock desde Led Zeppelin IV, Appetite tiene mucho más que el gruñido de W. Axl Rose, el joven oriundo de Indiana. Slash, el guitarrista, le daba a la banda una emoción blusera y una energía punk, mientras que la sección rítmica ponía funk en hits como "Welcome to the Jungle". Cuando todos los elementos se reunían, como en los últimos dos minutos de "Paradise City", los G N' R dejaban atrás a todos los otros grupos de metal de los 80, y ellos también lo sabían. "Muchas bandas son demasiado debiluchas para tener cualquier idea o emoción", dijo Rose. "Excepto que sufran."

5 'The Velvet Underground and Nico' - The Velvet Underground

MGM/Verve, 1967

Mucho de lo que damos por hecho en el rock no existiría sin este grupo de Nueva York ni su debut, The Velvet Underground and Nico: la sexualidad andrógina del glam, el noir crudo del punk, el gruñido y los riffs oscuros del grunge y el noise-rock. Es un disco de una amplitud temeraria, y de profundidad lírica. El cantautor Lou Reed documentó el deseo carnal y la adicción a las drogas con una sabiduría pop que aprendió como compositor estable para Pickwick Records. El multiinstrumentalista John Cale introdujo el poder del pulso y los zumbidos (a partir de su trabajo en el minimalismo); el guitarrista Sterling Morrison y la baterista Maureen Tucker tocaban con fuerza tribal; Nico, una cantante alemana sumada brevemente a la banda por el manager Andy Warhol, le aportaba una feminidad gélida al ennui candente de las canciones de Reed. Rechazado por nihilista por parte de la escena hippie del 67, el Banana Album (llamado así por la tapa diseñada por Warhol) es el disco más profético de la historia del rock.

6. 'Straight Outta Compton' - N.W.A.

Priority, 1988

Este fue el comienzo del gangsta-rap al igual que el puntapié de las carreras de Ice Cube, Eazy-E y Dr. Dre. Mientras los Public Enemy eran los revolucionarios del hip-hop, los N.W.A. celebraban la vida callejera. (En 1987 se habían editado unos temas de Dre bajo el título de N.W.A. and the Posse, pero éste era su primer disco de verdad.) "¿Parezco un jodido modelo a seguir?", pregunta Ice Cube en "Gangsta Gangsta": "Para un chico que me admire, la vida no es más que putas y plata". La ira de Ice Cube, combinada con los beats de sirena policial de Dre, creaba un sonido aterrador en "Express Yourself", "A Bitch Iz a Bitch" y "Straight Outta Compton". Pero era la protesta de "Fuck Tha Police" la que le otorgó al grupo su mayor honor: una carta amenazadora del FBI.

7. 'Never Mind the Bollocks' - The Sex Pistols

Warner Bros., 1977

"Si las sesiones hubieran salido como yo quería, habría sido inescuchable para la mayoría", dijo Johnny Rotten. "Creo que es la naturaleza de la música: si querés que la gente escuche, tenés que comprometerte." El único disco de estudio de los Pistols aterró a toda una nación. Sonaba como un rechazo de todo lo que el rock & roll y el propio mundo tuvieran para ofrecer. Es cierto, la música era menos shockeante que Rotten, quien cantaba acerca de abortos, anarquía y odio en "Bodies" y "Anarchy in the U.K." Pero Never Mind... es el Sermón de la Montaña del punk británico. Y sus ecos todavía se escuchan por todas partes.

8. 'Is This It' - The Strokes

RCA, 2001

Pocas bandas se presentaron a sí mismas de un modo tan contundente como The Strokes en su debut. Incluso antes de Is This It, estos mods de Nueva York ya eran una sensación, pasando de la Avenue A a la histeria de la prensa y sus efectos secundarios inevitables, todo en un año. Julian Casablancas, los guitarristas Nick Valensi y Albert Hammond Jr., el bajista Nikolai Fraiture y el baterista Fabrizio Moretti estaban preparados para ser estrellas, actualizando la propulsión de The Velvet Underground y el tintineo punk de los 70 con las declaraciones ácidas de Casablancas de los escándalos de anoche. Inspiraron una rebelión en Gran Bretaña, liderada por los Libertines y los Arctic Monkeys, y durante la furiosa media hora de Is This It, Nueva York volvió a verse excitante y salvaje.

9. 'Music From Big Pink' - The Band

Capitol, 1968

Cualquier persona que se dedique a tocar rock tradicional le debe algo a este maravilloso disco, una apuesta audaz por la tradición norteamericana y por una simplicidad franca lanzada en una época repleta de marchas de protesta y cruzada por la cultura psicodélica. "Big Pink" era una casa rosada en el ahora mitológico Woodstock, Nueva York, a donde The Band -la banda de acompañamiento de Bob Dylan en el 65 y el 66- se trasladó para estar cerca de Dylan luego de su accidente de motocicleta. Mientras él se recuperaba del duro golpe, The Band lo acompañó en demos que más tarde fueron conocidos como The Basement Tapes, y grabó su propio debut. Dylan se ofreció a tocar en el disco, pero los muchachos de The Band se miraron entre ellos y finalmente le respondieron no, gracias. "No queríamos subirnos a su falda", dijo el legendario baterista Levon Helm tiempo más tarde. Dylan contribuyó con "I Shall Be Released" y co-compuso dos de los otros temas. Pero era la belleza rústica de la música de The Band, y el drama incisivo de sus propias reflexiones sobre la familia y las obligaciones y convenciones sociales, como en "The Weight", lo que hicieron que Big Pink fuera un clásico casero instantáneo.

10. 'Horses' - Patti Smith

Arista, 1975

Desde su frase inicial -"Jesús murió por los pecados de alguien, pero no los míos"-, la primera toma de una audaz reinvención del clásico garage-rock de Van Morrison, "Gloria", el disco debut de Smith era una declaración de rebelión y de fe en los poderes transformadores del rock. Horses la convirtió en la reina del punk, pero a Smith le importaba más la poesía en el rock. Buscaba eso que conectaba a Keith Richards con Rimbaud, y lo encontró con la asistencia intuitiva de un grupo demoledor (el pianista Richard Sohl, el guitarrista Lenny Kaye, el bajista Ivan Kral y el baterista Jay Dee Daugherty) y su amigo Robert Mapplethorpe, quien sacó la foto que ilustra la tapa.

11. 'Illmatic' - Nas

Columbia, 1994

Nas tenía apenas 20 años cuando editó su debut, pero ya era un maestro de la narración. Nadie capturó la aterradora amenaza de la vida en las calles como este prodigio lírico de los monoblocs de Queensbridge, Nueva York. Con bases de Large Professor, DJ Premier, Pete Rock, y asistencia lírica de Q-Tip, el disco tiene una concisión directa y frases memorables como "Nunca duermo, porque el sueño es primo de la muerte". Después de esto, Nas fue considerado el próximo Rakim. Y es que acá todo el mundo está en su mejor nivel. Incluso AZ, quien nunca tuvo una carrera demasiado destacada, hizo lo suyo en "Life's a Bitch": "En el barrio éramos principiantes como Five Percenters/Pero algo nos llegó, porque todos nos volvimos pecadores". Era el principio de una nueva época difícil.

12. 'The Clash' - The Clash

Epic, 1979

"No tengo ninguna ilusión acerca de nada", dijo Joe Strummer. "Sin embargo, sigo queriendo cambiar las cosas." Esa ambición juvenil explota a lo largo de The Clash, una metralleta de canciones sorprendentemente buenas acerca del desempleo ("Career Opportunities"), la raza ("White Riot") y los propios Clash ("Clash City Rockers"). La mayoría de las guitarras las tocó Mick Jones, porque Strummer consideraba que la técnica de estudio no era lo suficientemente punk. El lanzamiento americano se retrasó dos años, y reemplazó algunos de los temas británicos con simples recientes, como "Complete Control", justamente una queja sobre ese tipo de patrañas discográficas. Aun así, tanto la versión inglesa como la americana destilan su visión radical con una claridad absoluta.

13. 'Pretenders' - The Pretenders

Sire, 1980

Después de años dando vueltas por Ohio e Inglaterra, escribiendo reseñas discográficas y saliendo con los Sex Pistols, Chrissie Hynde armó una banda tan dura como su actitud. Este debut perfecto de los Pretenders está repleto de rock absurdo típico de la new wave, como "Mystery Achievement", más un cover de "Stop Your Sobbing" de Ray Davies, líder de los Kinks (tres años después sería el padre del hijo de Hynde). El mayor hit fue "Brass in Pocket", una canción sobre ambiciones y seducciones. Hynde, sin embargo, no estaba tan segura del éxito del tema. "Me avergonzaba un poco", dijo. "Lo odiaba tanto que si estaba en Woolworth's y lo pasaban, tenía que salir corriendo."

14. 'Reasonable Doubt' - Jay-Z

Roc-A-Fella, 1996

"El estudio para mí era como el diván de un psiquiatra", le dijo Jay-Z a Rolling Stone, y su debut está repleto de sueños y lamentos de un buscavida. Estableció a Jay como uno de los mejores raperos de su generación, e incluye "22 Twos", líricamente brillante. Pero la pieza central es "Brooklyn's Finest", un dúo maravilloso entre Jay y Notorious B.I.G., dos titanes, cada uno con su modo de redefinir su arte. El Jay-Z de Reasonable Doubt es un muchacho callejero destrabando nuevos niveles de destreza lírica. En cuanto salió, el centro de gravedad del hip-hop volvió definitivamente a la Costa Este.

15. 'Funeral' - Arcade Fire

Merge, 2004

Pérdida, amor, madurez forzada y una frágil esperanza generacional: el debut de Arcade Fire tocaba todos estos temas mientras definía el sonido del rock independiente de los 2000. El grupo de Montreal hacía rock sinfónico que rockeaba de verdad. Canciones como "Wake Up", "Neighborhood #1 (Tunnels)" y "Rebellion (Lies)" eran al mismo tiempo enormes y profundamente personales, como el mejor pop. Pero más allá de su realismo triste, ésta era música que sin embargo encontraba consuelo, y un propósito, en la celebración comunitaria.

16. 'The Cars' - The Cars

Elektra, 1978

Ninguna banda logró un debut tan repleto de clásicos, tan ideal para el estéreo del auto. "Solíamos decir en broma que el primer disco tenía que llamarse The Cars' Greatest Hits", dijo el guitarrista Elliot Easton. The Cars era lo suficientemente arty e impactante como para ser parte de la escena de new wave de Boston y al mismo tiempo tan pegajosos que todos los temas eran singles ("My Best Friend's Girl", "Just What I Needed"). La idea de que podían co-existir el refinamiento cool y los pelos ochentosos se inventó acá. Weezer y los Strokes no existirían sin este disco.

17. 'Please Please Me' - The Beatles

Parlophone, 1963

Los Beatles grabaron 10 de las 14 canciones de su disco debut británico en el estudio Abbey Road, de EMI, en poco más de doce horas el 11 de febrero de 1963. Ya por la productividad, es uno de los mejores primeros discos del rock & roll. Los Beatles ya habían inventado un sonido nuevo y vigoroso para un grupo de rock -un asalto de energía y armonías vocales impecables- y lo encontraron probando covers y temas originales en su repertorio en vivo: "Boys", de The Shirelles, y "Anna", de Arthur Alexander; los exitosos temas de Lennon-McCartney "There's a Place" y "I Saw Her Standing There". Durante la extensa sesión en el estudio de grabación de febrero del 63, John Lennon terminó desgarrando lo que quedaba de sus cuerdas vocales en las dos tomas de "Twist and Shout", que se convertiría en un clásico generacional.

18. 'Murmur' - R.E.M.

I.R.S., 1983

"Queríamos hacer un disco fuera del tiempo", dijo el guitarrista Peter Buck acerca del debut de R.E.M., y esta banda "técnicamente limitada" (según declaró el productor Don Dixon) hizo justamente eso. Buck era un investigador exhaustivo del rock que había trabajado como vendedor en una tienda de discos; el cantante Michael Stipe desplegaba las letras como si constituyeran un nuevo lenguaje secreto. Murmur está plagado de guitarras y misterios resonantes. Todas sus letras y las melodías parecían estar enterradas, sonando casi subliminales, e incluso las canciones que tenían melodías un poco más reconocibles y pegadizas, como los clásicos "Radio Free Europe" y "Sitting Still", se resisten a la claridad. Murmur fue un documento fundacional del rock alternativo de finales de los 80 y comienzos de los 90, y fue editado con un timing perfecto, justo en el momento exacto en el que la Generación X estaba empezando la universidad.

19. 'The College Dropout' - Kanye West

Roc-A-Fella/Def Jam, 2004

Ya era un creador de beats digno del Salón de la Fama -inventor de "Chipmunk Soul"-, pero Kanye West quería rapear. Y en 2004 Jay-Z, el mentor de West y líder de Roc-A-Fella Records, lo dejó grabar su debut. El resultado fue un hip-hop como nunca antes se había escuchado: gospel desenfrenado ("Jesus Walks"), música salvaje para la alcoba ("Slow Jamz"), dramas familiares lacrimógenos ("Family Business"). Era un sonido que, según Kanye, combinaba "un Benz y una mochila". Todo esto y además "Through the Wire", la mejor canción de pop jamás rapeada por una mandíbula totalmente cerrada.

20. 'Unknown Pleasures' - Joy Division

Factory, 1979

Este impresionante conjunto de canciones fue para el punk lo que The Velvet Underground & Nico fue para la psicodelia: la revelación del corazón oscuro y furioso en el centro de un movimiento cultural. Producido por Martin Hannett, quien hace que la banda suene como si estuviera tocando en una cámara frigorífica, el disco introduce a Ian Curtis, quien llora el blues existencial de Manchester con una desesperación tan poderosa que de algún modo trasciende la desesperanza (cuando canta "tengo el espíritu" en la impresionante apertura que es "Disorder", es tan estimulante como escalofriante). Un modelo para incontables grupos de rock melancólicos del futuro.

21. 'My Aim Is True' - Elvis Costello

Columbia, 1977

Sobre cuál fue la inspiración para su debut, Costello dijo: "Pasé mucho tiempo con una enorme jarra de café instantáneo y el primer disco de The Clash". La música no tiene la agresividad salvaje de The Clash -es más rock de bares que punk- pero las canciones están cargadas de la mordacidad verbal del punk, particularmente "Waiting for the End of the World" ("Dios mío, sinceramente espero que vengas/Porque realmente empezaste algo"). La escritura de Costello y la balada de amor envenenado "Alison" lo establecieron como uno de los letristas más agudos de su generación. En gran medida reinventó al cantautor dylanesco a semejanza de su propia imagen de vengador nerd.

22. 'Violent Femmes' - Violent Femmes

Slash, 1983

¿Hay algún primer tema más brillantemente asqueroso -por no decir imposible de convertirse en un éxito- que "Blister in the Sun"? Como trío de nerds de Milwaukee que usan poco más que una guitarra, un bajo vertical y un redoblante, los Femmes hacían pop de big band callejera años antes de que Marcus Mumford hubiera nacido. Y lo hacían con un sentido del humor extrañamente trágico. Cuando Gordon Gano se queja "¡¿por qué no puedo coger una vez?!" en "Add It Up", escuchás la voz de todos los adolescentes frustrados desde el inicio de los tiempos. Como era de esperarse, fue Platino.

23. 'Ready to Die' - The Notorious B.I.G.

Bad Boy, 1994

"Cuando estaba haciendo el disco", le dijo B.I.G. a Rolling Stone en 1995, "me despertaba todas las mañanas buscándome la vida, escapándome de la escuela, cuidando a mi mamá, escapando de la policía, de los ladrones. Arriesgaba la vida todos los días en las calles vendiendo droga, ¿me entendés?". B.I.G. (aka Biggie Smalls) agarró toda esa experiencia de vida sórdida y la puso en Ready to Die, el mejor disco del mejor rapero que alguna vez haya vivido, y el mejor debut del hip-hop por amplia diferencia. "Big Poppa" es un hit sobre sexo; en "Things Done Changed" y "Everyday Struggle" narra historias gangsta en una voz tan gruesa como su cintura.

24. 'Vampire Weekend' - Vampire Weekend

XL, 2008

Los Vampire Weekend salieron de la Columbia University a fines de los 2000, exhibiendo una afinidad potenciada por los zapatos náuticos y las camisas abrochadas hasta arriba, al igual que un conocimiento profundo de la música africana. Su debut estuvo a la altura de su repercusión mediática, con canciones de pop-rock elegantemente seductoras acerca de la vida en el campus universitario y citas con chicas vestidas con ropa Benetton. Las melodías estilo Paul Simon de Ezra Koenig eran tan refinadas como su educación, flotando sobre grooves de afropop. Durante su despegue, Koenig creó un término para definir la música de VW: Soweto del Upper West Side.

25. 'Slanted and Enchanted' - Pavement

Matador, 1992

Pavement fue el grupo independiente americano por excelencia, y éste es el disco de indie-rock por excelencia. El estilo es distendido, la producción relajada, las letras lúdicas y estrafalarias, las melodías dulces y seductoras. Pero el sonido es tan intenso como el ruido blanco de Velvet Underground. Grabado de forma ultrabarata en Brooklyn y en el estudio casero de su baterista de treintipico en Stockton, California, Slanted and Enchanted es uno de los discos de rock más influyentes de los 90; su borroso estilo de grabación puede escucharse en la música de Nirvana, Liz Phair, Beck, The Strokes y The White Stripes.

26. 'Run-D.M.C.' - Run-D.M.C.

Profile/Arista, 1984

¿Un disco de rap? La idea era esotérica en 1984, pero el debut larga duración de Joseph "Run" Simmons, Darryl "D.M.C." McDaniels y DJ Jason "Jam Master J" Mizell cambió eso y transformó la cultura pop. Canciones como "Sucker M.C.'s" y "Hard Times" descartaban la elasticidad de música disco fiestera que tenía el primer rap y se inclinaban por bases y rimas cortantes y ruidosas. Era una música que tenía el contoneo y la actitud -el volumen- del rock & roll; en "Rock Box", Run-D.M.C. incluso tenía la audacia de meter una guitarra de heavy metal. "Nuestro DJ es mejor que todas estas bandas", rapeaban. Un alarde que resultó ser una profecía.

27. 'Van Halen' - Van Halen

Warner Bros., 1978

Un cantante que se pavonea como una máquina del amor envuelta en lycra, un héroe de la guitarra con dedos voladores, un sonido de batería gordo como barril de cerveza: Van Halen era el grupo definitivo para fiestas de la secundaria, y su debut suena como si los 80 hubieran llegado dos años antes de lo programado. Canciones como "Runnin' with the Devil", para alzar el puño, o la musculosa "Atomic Punk" le devolvieron su contoneo espectacular al hard-rock, y la técnica maravillosa de Eddie Van Halen levantó el nivel de la pirotecnia de las seis cuerdas, particularmente en "Eruption": un solo que vendió miles de guitarras alrededor del mundo.

28. 'B-52's' - The B-52's

Warner Bros., 1979

El debut de los B-52's suena como un grupo de amigos de la secundaria metiendo todos sus chistes internos, sus sonidos tontos y sus apodos privados en un disco de new wave. "Nunca pensamos que iría más allá de nuestro círculo de amigos en Athens [Georgia]", le dijo el cantante Fred Schneider a Rolling Stone. Resulta que nadie se pudo resistir al funk arty y camp de la banda, ni a los chillidos excéntricos ni los peinados abombados de Kate Pierson y Cindy Wilson. (En el órgano, Pierson también definió el sonido de la banda.) Tocaban instrumentos de juguete, y su imagen de tienda de segunda mano era tan inventiva y colorida como su música, la cual, con "Rock Lobster", era bastante inventiva.

29. 'Enter the Wu-Tang (36 Chambers)' - Wu-Tang Clan

Loud/RCA, 1993

El hip-hop de la Costa Este tuvo un regreso en 1993, gracias a esta troupe de nueve hombres de Staten Island, Nueva York, unos MCs con una fascinación por las artes marciales de Hong Kong y el amor de su productor, RZA, por las atmósferas amenazantes. El hip-hop había sido más duro, pero rara vez había sido tan sucio. Empapado de sampleos de soul polvorientos y de pianos escalofriantes, los beats epocales de RZA parecían quedar suspendidos en nubes de humo de marihuana, el ambiente perfecto y exuberante para la tribuna de muchachos que se juntan en las escaleras de una vivienda pública, formada por Raekwon, GZA, Method Man, Ghostface Killah y otros. A medida que avanzaron los 90, los Wu contagiarían al resto del hip-hop y el R&B como un virus imbatible.

30. 'Whatever People Say I Am, That's What I'm Not' - Arctic Monkeys

Domino, 2006

Este sí que fue un caso de éxito raro para el britpop: ¿Dónde quedaron los fashion statements y las novias modelos? Resultó que lo único que necesitaban los Monkeys para conquistar el mundo eran canciones incompletas, animadas por cerveza, acerca de ser joven y estar aburrido en una deprimente ciudad fabril. Alex Turner cantaba sobre esperar toda la semana por el sábado a la noche, sólo para salir con las mismas chicas del pueblo con las que había fracasado la semana anterior. Gracias a la enorme reserva de melodías destartaladas de Turner y a las guitarras raídas de la banda, incluso Estados Unidos no pudo resistirse a hits de punk de bar como la furiosa y sexy "I Bet You Look Good on the Dance Floor". Es el debut que se vendió más rápido en la historia del Reino Unido, un logro bastante importante si considerás su competencia.

31. 'Dummy' - Portishead

Go! Discs, 1994

Como Massive Attack, Portishead también usaba recursos del trip-hop: breakbeats adormecidos, sampleos jazzeros, guitarras y la fórmula cantante mujer/programador varón. Pero las voces melancólicas estilo cabaret-pop de Beth Gibbon le mostraron al mundo que podés sentir un dolor verdadero junto a un groove lento y disolvente. Dummy tenía mucho en común con los beats de RZA para Wu-Tang Clan, pero su carga emocional también evocaba el noir y las baladas de los 40. Cuando Gibbons canta "nadie me ama. es verdad/No como vos", sobre un sampleo frágil de Lalo Schifrin en "Sour Times", es una Billie Holiday chill out.

32. '3 Feet High And Rising' - De La Soul

Tommy Boy, 1989

A fines de los 80, De La Soul inventó un nuevo estilo llamado "D.A.I.S.Y. Age", un acrónimo para "Da Inner Sound, Y'All". Lideraban la pandilla Native Tongues: nada de cadenas de oro, sólo sampleos, sátiras, chistes y beats. Este disco felizmente expansivo es el sonido de unos chicos de clase media llevando más allá las posibilidades del rap, expandiendo sus temas y su maquillaje sonoro. Prince Paul, su ingenioso productor, agarró cosas de todo el mundo, desde P-Funk hasta Hall and Oates y Johnny Cash. En temas como "Eye Know" y "Me, Myself, and I", De La Soul presentaba un eclecticismo optimista que servía como una alternativa alegre al conformismo fanfarrón de la escena rap.

33. 'Hot Fuss' - The Killers

Island, 2004

¿Qué problema había con que fueran de Las Vegas y no de Gran Bretaña, y que el año fuera 2004 y no 1983? Los Killers estaban decididos a ser Duran Duran de cualquier forma. Hot Fuss fue una explosión de bases sintetizadas irresistibles y letras sobre sexo, baile, celos y mezcla de géneros, interpretadas por Brandon Flowers con el peor acento británico del mundo. "All These Things That I've Done" era la canción para subir al techo, con su estribillo magníficamente tontolón: "¡Tengo soul, pero no soy un soldado!". "Mr. Brightside" y "Smile Like You Mean It" siempre van a sonar bien a las 2 de la mañana. La mejor frase: "Bailo el twist con un grito".

34. 'The Doors' - The Doors

Elektra, 1967

Después de volar cabezas como el grupo estable del Whisky-a-Go-Go, donde los despidieron por tocar el drama edípico "The End", los Doors estaban listos para soltar su rock orquestado por teclados en todo el mundo. "Para cada canción habíamos probado todos los arreglos posibles", dijo el baterista John Densmore, "así que sentíamos que todo el disco estaba muy ajustado". "Break On Through (to the Other Side)", "Twentieth-Century Fox" y "Crystal Ship" son canciones de pop-art que estaban más allá del rango de atención del Top 40 y el resto de los rankings pop que ponían a funcionar el mercado del disco en aquella época. Pero los Doors fueron inteligentes y por eso se sacaron la lotería cuando tomaron la decisión de editar uno de sus temas en una versión corta, para que saliera en la radio: la imbatible y eterna "Light My Fire", compuesta por el guitarrista Robby Krieger cuando Jim Morrison les pidió a todos los miembros de la banda que hiceran una canción que tuviera un simbolismo universal.

35. 'Weezer' - Weezer

DGC, 1994

Cuando se editó, el debut de Weezer era sólo un disco de power-pop cool y extravagante con un par de hits: "Buddy Holly" y "Undone (The Sweater Song)". Pero el grupo de Rivers Cuomo se volvió una gran influencia para los punks tristes que aún hoy afirman que los Weezer fueron los pioneros del emo. Mezclando interpretaciones graciosas y melodías pegajosas, sensibilidad y un profundo desinterés por las guerras culturales del rock alternativo de la época, consiguieron hacer un disco que maduró mucho mejor que los de otros grupos de la época, algunos de los cuales consideraban a Weezer un mal chiste de las discográficas. Bueno, ¿quién se ríe ahora?

36. 'Give Up' - The Postal Service

Sub Pop, 2003

Lanzado 20 años después de que el synth-pop fuera declarado muerto y justo después de que se descartara la "electrónica" del revival indie-rock, este disco fue creado por Ben Gibbard, cantante de Death Cab For Cutie, quien estaba empezando a ponerse interesante, y Jimmy "Dntel" Tamborello, maestro de la electrónica. Repleto de bases fractales y con cameos de Jenny Lewis y Rilo Kiley, este trip emocional logró una perfección que el otro grupo de Gibbard nunca alcanzó. Un millón de copias vendidas más tarde, dejó una marca en el pop electrónico.

37. 'Greetings From Asbury Park, N.J.' - Bruce Springsteen

Columbia, 1973

"Locos, bateristas, emboles, los Indians en el verano, con un diplomático adolescente", empieza el futuro Boss, y después despliega un sonido y un elenco de personajes de un pueblo costero de Nueva Jersey que cambiarían el paisaje del rock & roll. "Growin' Up" es el mito de invención de un niño que se crea a sí mismo sobre el escenario, "For You" anticipa el portazo y la hidalguía estilo "vamos a prender fuego esta ciudad" de "Born to Run", y "Spirit in the Night" desata el soul indomable de Clarence Clemons y su saxofón. El principio de un viaje tremendo.

38. 'Outlandos d'Amour' - The Police

A&M, 1978

Después serían más grandes e incluso se convertirían en un clásico digno del Rock & Roll Hall of Fame, pero nunca sonaron más frescos que en su debut. Desde el bajo suavemente sincopado de Sting hasta las guitarras de rock progresivo de Andy Summer y la batería de precisión de Stewart Copeland, The Police eran unos post-punks que sabían tocar sus instrumentos, absorbiendo reggae y jazz en el sonido despojado y elástico de su primer álbum, un disco que no sonaba como nada que se hubiera escuchado antes. Las atrevidas "Roxanne", "Next to You" y "So Lonely" demostraron que Sting ya era un compositor pop de primer nivel, y estas canciones están en el ADN de todo el mundo, desde No Doubt hasta U2.

39. '(Pronounced 'Leh-'nerd' Skin-'nerd)' - Lynyrd Skynyrd

MCA, 1973

Desde el mismísimo comienzo, estos muchachos andrajosos de Jacksonville, Florida, tocaban fuerte, vivían mal y hablaban con franqueza, con tres guitarras incendiadas con una música que ignoraba la línea Mason-Dixon para volverse el mejor boogie-rock de Estados Unidos. Descubiertos y producidos por Al Kooper, el esencial acompañante de Dylan a mediados de los 60, Skynyrd ofrecía rocks firmes, incluyendo "Poison Whiskey" y el himno eterno para levantar encendedores (bueno, ahora iPhones) "Freebird". Quizás el mayor grupo de rock del Sur de Estados Unidos y este disco pasaron sorprendentemente bien la prueba del tiempo. Los Drive-By Truckers podrían dar fe de eso.

40. 'Marquee Moon' - Television

Elektra, 1977

Cuando los miembros de Television se materializaron en Nueva York, en los albores del punk, tocaban una amalgama incoherente y estridente de géneros: el aullido noir de la Velvet Underground, art-rock cerebral, la escultura guitarrera de doble hélice de Quicksilver Messenger Service. Tan tonificantes en sus ambiciones líricas como el debut de los Ramones en su brutal simplicidad, la visión única Marquee Moon todavía sorprende. "Friction", "Venus" y el maravilloso tema del título son abruptos, desesperados y hermosos al mismo tiempo. En cuanto a sus credenciales punk, no se olviden de la electricidad críptica y el existencialismo ahogado de la voz y las canciones del guitarrista Tom Verlaine.

41. 'Boston' - Boston

Epic, 1976

Un clásico del hard-rock de los 70, desde las calles no tan peligrosas de Swampscott, Massachusetts. Tom Scholz, un ingeniero de Polaroid educado en el MIT, se pasó años en el estudio de su sótano ideando la fórmula sónica perfecta. La encontró, razón por la cual Boston sigue rotando en las radios desde entonces. Las guitarras suenan épicas, al mismo tiempo que delicadas e íntimas, en momentos emo como "Something About You" y "Peace of Mind". En "More Than a Feeling", Scholz construyó una catedral de deseo para románticos adultos jóvenes, y en ella cada segundo está científicamente armado para tener el mayor impacto perfecto. Volvé, Mary Ann. ¡Volvé!

42. 'Definitely Maybe' - Oasis

Creation, 1994

Con una tormenta de guitarras que se propagaban como las de los mejores Rolling Stones, este grupo de Manchester declaraba con convicción sus intenciones en "Rock 'n' Roll Star", un statement audaz lanzado en medio de la cultura anti-estrella del rock alternativo, y apenas meses después del suicidio de Kurt Cobain. Puro fanfarroneo, arrogancia y gestos robados de los Beatles (por no mencionar cosas de Bowie y T-Rex), pasa de un hit al otro. Y cuando el gruñido de Liam se lanza al falsete en la frase que da título a "Live Forever", está claro que -al menos en sus discos- estos tipos van a vivir para siempre.

43. 'Grace' - Jeff Buckley

Columbia, 1994

Bendecido por un linaje notable (era hijo del ícono folk pop Tim Buckley) y dotado de una voz con gran amplitud y carácter, Jeff Buckley tenía la maldición del perfeccionismo. Buckley había abandonado un intento de hacer un segundo disco y se estaba preparando para empezar otra vez cuando se ahogó en un accidente en Memphis, en mayo de 1997, dejando Grace como el único disco de estudio terminado. Pero el legado es grande: la mezcla de guitarras serpenteantes y el canto melismático de Buckley en "Mojo Pin" y "Grace"; el contoneo garagero y el pathos de "Last Goodbye" y "So Real". Además de la manera en la que Buckley transforma "Hallelujah" de Leonard Cohen en una plegaria personal.

44. 'Black Sabbath' - Black Sabbath

Warner Bros., 1970

Mientras los hippies inhalaban flower power en 1970, este grupo de la ciudad de Birmingham se inclinó por los gases sulfúricos. El disco que inventó el heavy metal está construido sobre una base de blues-rock estruendoso (escuchen con atención "The Wizard", que sugería que estos muchachos tenían la misma obsesión por El Señor de los Anillos que tenían los Led Zeppelin). Pero el tema del título, con los célebres riffs bajos de Tony Iommi, definirían el sonido de miles de bandas de metal desde entonces. Y para cuando Ozzy Osbourne cantaba "mi nombre es Lucifer, por favor dame la mano" en "N.I.B.", ya era difícil no sentirse atraído por el lado oscuro.

45. 'Psychocandy' - The Jesus & Mary Chain

Reprise, 1985

Jóvenes escoceses con pelos fantásticos, pantalones de cuero y camisas negras se suben a una ola de tristeza y disfrutan del viaje. El debut de los Jesus & Mary Chain es una obra maestra decadente de bubblegum-pop empapada de feedback (por ejemplo, "Just Like Honey", "My Little Underground" y "Never Understand"). Psychocandy tuvo una enorme influencia a los dos lados del océano, inspirando el shoegaze en Inglaterra y la línea más noise del indie-pop en Estados Unidos.

46. 'Ten' - Pearl Jam

Epic, 1991

Cuando salió su debut, Pearl Jam competía con Nirvana en una batalla de popularidad grunge que estaban destinados a perder. Pero Ten es un disco casi perfecto: el gruñido trémulo y agonizante de Eddie Vedder y los quejidos de los solos de guitarra de Mike McCready en "Alive" y "Jeremy" llevan estas canciones hacia el límite y más allá. Allí donde Nirvana proponía un quiebre violento con el rock clásico, Pearl Jam trabajaba dándole a la Generación X el gran escenario que merecía.

47. 'The Piper At the Gates of Dawn' - Pink Floyd

Tower, 1967

"Estoy lleno de polvo y guitarras", le dijo Syd Barrett, de Pink Floyd, a Rolling Stone durante una entrevista en aquella época. Así es exactamente como sonaba ese álbum. El debut de la banda es puras guitarras lúdicas y ácidas e imágenes psicodélicas. "Astronomy Domine" exhibe el costado pop del grupo; "The Gnome" ofrece observaciones lisérgicas como "mirá el cielo/Mirá el río/¿No está bueno?"; "Interstellar Overdrive" es una locura de guitarras orgiásticas que todavía hoy es capaz de dejarte una sensación ardiente en el cerebro. La visión de la psicodelia de Barrett estaba libre de blues, una gran innovación en la Inglaterra de fines de los 60, y su personalidad genial y freak fue un modelo para montones de drogones que preferían el encierro a la vida social.

48. 'The Modern Lovers' - Modern Lovers

Beserkley, 1976

Jonathan Richman se mudó de Boston a Nueva York cuando era adolescente, con la esperanza de dormir en el sillón de Lou Reed. Esa influencia se exhibe en "Roadrunner", el himno de dos acordes. Grabado en 1972, pero editado recién en 1976, Lovers transformaba los sonidos duros de Velvet Underground en odas al romanticismo urbano, al amor puro, a los padres, los 50 y muchas otras cosas que a principios de los 70 no eran para nada cool. "[El rock] no se trataba de las drogas y el espacio", dijo años después. "Era sobre sexo, novios y novias, y esas cosas."

49. 'Franz Ferdinand' - Franz Ferdinand

Domino, 2004

Todo se reanimó un poco cuando aparecieron estos mods escoceses danzarines, con pantalones más ajustados que los mods de otras épocas y canciones todavía más pegadizas que las de cualquier otro grupo de su generación. Los Franz Ferdinand declararon que su misión era hacer "música para que bailaran las chicas", con neurosis de guitarras frenéticas y un melodrama de estilo disco en hits como "Take Me Out", "Michael" y "Darts of Pleasure". Las voces del guitarrista y cantante Alex Kapranos están cargadas de sexo gótico pintarrajeado con rouge, y suspira piropos como "puedo sentir cómo tus labios desnudan mis ojos". El propio Kanye West dijo que lo de estos chicos de Escocia era "música crunk blanca"; Lil Wayne tocó un cover de "This Fire". Mientras tanto, Franz todavía sigue haciendo bailar a las chicas girando por el mundo con estas canciones.

50. 'Los Angeles' - X

Slash, 1980

Producido por Ray Manzarek, de los Doors, éste es el primer gran disco de punk de la Costa Oeste. Canciones mordaces que parecen chispazos, incluyendo un cover veloz de "Soul Kitchen", "Your Phone's Off the Hook but You're Not" (el tema que abre el disco) y la tórrida "Johnny Hitand Run Paulene", con influencias de William S. Burroughs, todas ellas impulsadas por el brillo de rockabilly del guitarrista Billy Zoom, la batería de D.J. Bonebrake y la poesía callejera de John Doe y Exene Cervenka. El título de una canción resume su mensaje garabateado a la perfección: "The World's a Mess, It's In My Kiss".

Seguí mirando la lista Los 100 Mejores Debuts de la Historia, del puesto 51 al 100.

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