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Harry Styles - 'Harry Styles'

Columbia - Cuatro estrellas

Harry Styles no quiere solamente ser una estrella de rock: quiere ser la estrella de rock. Y en su excelente debut solista, el rompecorazones de One Direction asegura su posición como un verdadero príncipe del rock & roll, un superhombre solar, un bailarín cósmico tan en contacto con su costado acústico introspectivo como con sus destellos de glam.

Styles evita la fiesta de invitados célebres que podría haber sido su debut y, en cambio, se inclina por una onda de soft-rock de los setenta, íntimamente emocional. Ni fiestas ni champagne: el disco se trata de las baladas de trasnoche de una estrella de 23 años, que se pregunta por qué pasa tanto tiempo en habitaciones de hotel solitarias mirando el teléfono. Y se mete tan de lleno en la época dorada de California, que podés sospechar que sus enigmáticos tatuajes nuevos (que dicen "Jackson" y "Arlo") pueden referirse a Browne y Guthrie.

"Meet Me in the Hallway" establece el tono con ecos de John Lennon en su voz y toques de Jimmy Page en la guitarra acústica. "Woman" podría ser un dueto perdido entre Prince y Joe Walsh, en el que Styles canta: "¿Buscamos comedias románticas en Netflix y vemos qué hay?". Del groove veraniego de "Carolina" al descaro de "Kiwi", el músico evita las trampas que suelen arruinar las jugadas solistas de una estrella de una boy band. Este tipo sabe lo que hace.

Rob Sheffield

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