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Ariana Grande lloró al homenajear a las víctimas del atentado en Manchester

En su segunda visita a Argentina, la cantante trajo el Dangerous Woman Tour en un show sold out

Por Gabriel Orqueda

A menos de dos meses del atentado en su concierto de Manchester que dejó 22 muertos y 59 heridos, Ariana Grande volvió a Argentina con la gira de presentación de su último disco Dangerous Woman ante un DirectTV Arena agotado. La diva petite de voz gigante dedicó un momento del show a las víctimas de la noche fatídica cantando entre lágrimas un cover del clásico "Somewhere Over The Rainbow", mientras se proyectaba en la pantalla el listón negro con orejitas de conejo que emergió en Internet como símbolo de la tragedia.

La fecha y la gira -fue la segunda visita de la artista de 24 años al país- están inevitablemente marcadas por el incidente: por pedido de la producción de la artista, no se les permitió a los medios tomar fotografías ni filmar y los controles de seguridad en el ingreso al estadio fueron inusualmente estrictos. No obstante, así como cuando decidió organizar un concierto benéfico sólo días después del atentado y retomar el tour a la semana siguiente, el mensaje implícito de Ariana fue simple: el pop debe continuar.

El concierto apuntó a reflejar esta nueva era de Grande, más madura, en la que se autodenomina "mujer peligrosa". Más allá de los innuendos sexuales de sus nuevas canciones ("un poquito menos de conversación y un poquito más de 'toca mi cuerpo'", reclama en "Into You"), en el escenario, en realidad, la ex niña Nickelodeon muestra mucho más profesionalismo que provocación. Con un nuevo control de su registro soprano y su dicción, Ariana cumplió con lo que se espera de una cantante en la tradición de las divas pop de vocales potentes, incluso mientras pedaleaba en una bicicleta fija de spinning como hizo mientras cantó el hit "Side to Side".

 
Ariana Grande cantando "Somewhere Over The Rainbow" en su show sold out en DirecTV Arena. Foto: We Prensa

Las canciones del nuevo disco dominaron el setlist. Hecho con una serie de hitmakers encabezados por el sueco Max Martin, mezcla house y R&B con ocasionales pinceladas de rock, funk y reggae, todo en total sintonía con el estado actual del pop de radio. Hits anteriores como "Break Free" y "Problem" fueron actualizados en versiones de trap, que Ariana bailó vestida en ropa oversize y botas altas de taco y plataforma, con su troupe de bailarines. Sus raperos invitados, Nicki Minaj y Future, aparecieron en audio y video desde la única pantalla, y los fans que llenaron el predio también acompañaron cada palabra.

Como suele suceder en estos shows, la puesta en escena fue acotada con respecto a la edición primermundista del tour, pero sobre todo en el cierre con el downtempo incandescente "Dangerous Woman", Ariana hizo difícil pensar en pirotecnia o artilugio más potente que su voz.

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