rollingstone.com.ar

Steven Universe: el show animado más empático se convierte en un imperio

Su creadora Rebecca Sugar habla de los nuevos terrenos a los que se expandió el programa de Cartoon Network y cómo la honestidad emocional de su creación conquistó a los fans



En los últimos años, Rebecca Sugar aprendió a manejar una inmensa nave espacial. Tras cinco temporadas, Steven Universe, su show en Cartoon Network -el primero de ese canal creado por una mujer- es enormemente popular tanto para los chicos como para sus padres, y atrae a un feroz grupo de fans (está frecuentemente al tope de la página Fandometrics en Tumblr, y tiene grandes grupos de seguidores en todas las redes sociales).

La serie es permanentemente alabada por su inteligencia, sus números musicales (incluye canciones de Estelle y Patti LuPone), la cuidada evolución del personaje y, especialmente, su inclusión de la androginia -un personaje importante es literal y metafóricamente la encarnación de una relación lésbica, y en la familia central casi nadie tiene lazos de sangre-.

Con su flequillo de pelo negro, su imperturbable sonrisa y su aparentemente ilimitada energía (cumplirá 30 años en julio), no es difícil ver en Sugar a su propia creación. Pero al protagonista, Steven -un chico súper amable y poco despierto, en el medio de una milenaria guerra galáctica entre las Gemas de Cristal (Garnet, Perla y Amatista) y el parasitario Diamante Amarillo-, le pasan menos cosas en la vida que a su creadora.

Steven Universe no es sólo un programa televisivo: es una red con muchos tentáculos que incluye revistas de cómic, una anunciada consola de videogame, un flamante álbum de canciones, un libro para chicos que encabeza el ránking de ventas del New York Times y una línea de ropa que recrea numerosos atuendos de Steven. Muchas de estas creaciones son personalmente ejecutadas por Sugar: ella escribió The Answer (un libro infantil), hizo ediciones en Steven Universe's Guide to the Crystal Gems (una guía adicional a la serie), supervisó el listado de temas y el remixado del disco, y contribuyó diálogos y una guía artística al juego Save the Light.

El amplio espectro de su trabajo le resulta tan excitante como arduo. "Cuando no tengo tiempo de ocuparme es extraño ver que aparece algo mientras yo...", se interrumpe. "Pero es difícil permanecer al margen." Para Sugar es difícil dejar que las cosas sigan su curso; su vida y sus relaciones son, en cierto sentido, el mismísimo show.

Steven es una suerte de tributo al hermano de Rebecca, Steven Sugar, quien colabora en el diseño del programa. La exploración del show sobre relaciones románticas (particularmente en el personaje de Garnet) es un reflejo del largo noviazgo de Rebecca con Ian Jones-Quartey, el primer productor ejecutivo de Steven Universe y el creador, productor ejecutivo y guionista de Ok, K.O!, una serie que pronto se verá en Cartoon Network. "Mi vínculo con ellos quedó atrapado en el show, eso lo hace especial", dice Sugar.

Para los fanáticos de Steven Universe, algunos detalles de la vida de Sugar se transformaron en mitos. Como que, por ejemplo, Beach City es una amalgama de las playas en Delaware que ella visitaba de chica junto a su familia; o que ella creó a Lars y Sadie, dos personajes humanos, tiempo atrás, mientras iba a la universidad; o que emergió como dibujante de guiones y libretista de Hora de Aventura, y es responsable de sus mejores primeros episodios, así como de canciones como "Bacon Pancakes" y "Daddy Why Did You Eat My Fries". Ese tipo de chismes apócrifos rodean a todos los programas populares, pero en Steven Universe se nutren permanentemente de historias y emociones.



Lo que deja de sí Sugar en Steven Universe -el extremo al que se anima a desnudarse en su creación- es en parte el secreto de su éxito, y de porqué es tan popular entre la comunidad LGBT y los jóvenes adultos. Pero exponerte tiene sus consecuencias. "Mama Sugar", como algunos fans la llaman afectuosamente, es el centro de una comunidad que destaca por su soporte y calidez, pero que también es el blanco de bizarros acosos.

En el panel de Steven Universe durante la última Comic-Con neoyorquina, algunas preguntas arrancaron con lágrimas. Más que compartir una experiencia, un fan se sintió abrumado por sus emociones respecto al programa. "Aprendí a aceptarme más", dijo. Este tipo de conexión cruda no es infrecuente en lugares como Comic-Con, que se alimenta del fanatismo por la cultura pop. Pero Steven Universe, cuyos fans la ven frecuentemente terapéutica, así como la aprecian por sus valores estéticos, es proclive a causar este tipo de emociones. La respuesta de Sugar fue rápida, genuina y cálida: "Muchas gracias", dijo.

Para muchos, incluso aquellos bajo el escrutinio público, la apertura y la demanda emocional que esto requiere suelen inquietar. Mientras a otras celebridades se les requiere un autógrafo o una selfie, a Sugar se la interpela sobre tópicos como la identidad sexual, la depresión y las relaciones abusivas. Curiosamente, es una de las facetas favoritas de su trabajo.

Sugar cuenta la historia de un fan que espontáneamente comenzó a hablarle de sus ataques de pánico. "No es algo que puedas contarle a cualquiera, porque si el otro no te entiende o te rechaza es doloroso", dice antes de hacer una pausa. Y continúa, radiante: "Ellos saben que no haría eso y que los entiendo". Recordando su propia experiencia como fan de cartoons y cómics, ella misma adopta a veces la perspectiva de un excitado fan.

 
Steven con Garnet, una de las Gemas de Cristal, que se encargan de proteger al mundo. La cantante Estelle le pone la voz a este personaje. Foto: Gentileza Cartoon Network

Al reflexionar sobre el fanatismo, Sugar muestra su lucidez. Ella es, quizá, la única guionista y productora de TV capaz de referirse a Fragmentos de un discurso amoroso, de Roland Barthes, un libro que, según sus palabras, la ayudó a comprender el fanatismo (el del público como el suyo) a través del concepto del repertorio de imágenes -una serie de imágenes que quedan asociadas a la persona que uno ama, y que devienen aquello que uno ama-. El concepto sorprendió a Sugar, una obsesiva del cómic. "Sé que suena extraño, pero siento que los conozco", dice sobre los artistas que admira. "Comparto un repertorio de imágenes con ellos, y sobre eso trata el libro".

Sugar describe esos aspectos de su show como "género expansivos", usando un término de la Campaña de Derechos Humanos como multifunción para referirse a gente que esquiva la división binaria "femenino masculino" y opta por no etiquetar. El acercamiento al género de Steven Universe es una suerte de patio acolchado donde uno juega a aquello que le gusta, rodeado de una comunidad que brinda su apoyo.

Durante su infancia, Sugar se sintió alienada por las escasas opciones que había para el entretenimiento. "Yo veía programas supuestamente dedicados a niños de mi edad y sentía que no encajaba", dice. "Sentía que no había nada destinado a mí y no entendía nada. Me sentía culpable porque amaba los shows para chicos, pero no podía decírselo a nadie".

La clave en la universalidad de Steven Universe es que está hecha para un solo espectador. "No estoy haciendo algo para todo el mundo; estoy haciendo algo destinado a mí", dice Sugar. Esa honestidad emocional explica la respuesta fervorosa de los fans. "Estoy haciendo algo para nosotros", dice excitada. "Hay un nosotros ahora. Antes no lo tenía; era un yo sin nada. Y vamos a hacer todo para nosotros".

Aunque su programa crece y se transforma en algo más grande que su visión original, Sugar afirma no haberse sentido nunca tan comprendida. "Pensé que iba a resonar como un mensaje secreto, no como algo que muchos ansiaban oír", comenta sobre la popularidad del show. "Cuando la gente siente lo mismo, es como, 'lo logré', nos sentimos de igual modo. Es este sentimiento de 'me encontraste y yo te encontré a vos'. No había manera de ponerse un cartel que dijera, 'aquí estoy'. Pero nos encontramos mutuamente".

Aunque nada sugiere que Steven Universe vaya a terminar pronto, la quinta temporada es la última en haber sido cuidadosamente planificada; empieza con una revelación que da vuelta todo lo que se creía sobre el show, y con la muerte de un personaje importante, mostrada en detalles demasiado vívidos para un programa de Cartoon Network. Sugar insiste en que el show evolucionará hacia distintos géneros: "Es un asesinato misterioso", dice de la nueva temporada. "Y no está terminado".

Pese a estos momentos más serios, Steven Universe es abierta e implacablemente infantil. Steven es exitoso protegiendo a la Tierra, no sólo a través de sus poderes o usando sus músculos, también sigue normas básicas de una clase de jardín de infantes: escuchá a los demás, sé solidario, compartí la merienda. Es parte de lo que Steven y Rebecca Sugar tienen en común -explica por qué el show es abiertamente positivo y tan dispuesto a recibir fans con los brazos abiertos-. Y explica por qué, cuando se le pregunta si algún personaje es realmente malo, Rebecca hace una pausa y respira profundo antes de responder. "Es un show de fantasía", dice. "Es una fantasía que nadie sea realmente malo. No sé si eso ocurre en la realidad, pero ciertamente pasa en mi fantasía. ¿Por qué no habría de pasar?".

Eric Thurm

COMPARTILO
 Notas mas leidas
PUBLICIDAD
Revista Rollingstone