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Natiruts: "La espiritualidad está siempre ligada a las canciones"

A más de 10 años de su debut en Buenos Aires, la banda brasileña vuelve a la ciudad para hacer su segundo Luna Park

Por Diego Mancusi

"La música y el fútbol de alguna manera caminan juntos", dice Alexandro Carlo, el guitarrista y cantante de Natiruts, la banda que hace más de veinte años nació en un campo de juego. Sus integrantes se conocieron jugando al fútbol en Brasilia y decidieron dedicarle sus vidas al folklore jamaiquino. "La banda es un equipo que tiene que estar organizado para sensibilizar a las personas que están bajo el escenario. Y en el deporte es igual: el equipo tiene que estar organizado para que todo llegue a un buen lugar." Con el correr de los años, Natiruts fue creciendo más y más en convocatoria en su país natal y trascendieron las fronteras. Visitaron Argentina por primera vez en 2006 para tocar en Niceto y escalaron en popularidad hasta ofrecer su primer show en el Luna Park el 7 de junio de 2015. En unos días, el 15 de agosto, vuelve al Palacio de los Deportes, confirmando que lo suyo no es ni una racha ni una moda: es la vigencia de una banda trabajadora, sostenida por un público fiel que no entiende de auges esponsorizados. Con disco nuevo bajo el brazo y antes de subirse al escenario, Carlo no gambetea ningún tema: política, espiritualidad, inspiración y vibraciones positivas.

Acaba de salir Índigo cristal. ¿Se sigue viviendo con la misma ansiedad la salida de un disco cuando uno ya tiene siete?

¡Sí! La ansiedad es alimento para todo artista. Cuando el artista cierra la ansiedad, pierde muchos sentimientos que son necesarios para la buena música, para la vida artística como un todo.

Esta vez grabaron en Zeroneutro, su propio estudio. ¿Se nota en la música este cambio?

Ciertamente, por no tener obligación de horarios. Cuando la inspiración llegaba nos llamábamos y decíamos "vamos ahora a grabar, que tengo una idea". Podía ser por la mañana, por la tarde, por la noche, a la madrugada: no importaba, el estudio estaba abierto y a disposición del grupo. Entonces fue muy importante y muy distinto grabar así. Y también principalmente por la energía, porque cuidar de la energía es lo más importante para Natiruts. En cualquier estudio, hay muchas energías que pasan y uno no sabe los problemas de todos y lo que eso acarrea. En un estudio propio pudimos cuidar la energía que estaba cerca de las grabaciones.

¿Cómo llega Diogo Sales, el actor de Game of Thrones [interpreta a uno de los laderos de Khal Moro], a protagonizar el video del corte "Sol Do Meu Amanhecer"?

Diogo era fan de Natiruts y nosotros no sabíamos. Cuando fuimos a buscar un actor para protagonizar el video, Diogo se ofreció. Es un gran actor, vive en Londres y tiene otras oportunidades en su carrera como Game of Thrones. Para nosotros fue un placer tenerlo.



El reggae suele nutrirse de lo social. ¿Los inspiró especialmente este momento político agitado que vive Brasil?

Sí, siempre. Pero existe una agenda física y una extra física. Nosotros pensamos que apenas somos seres terráqueos: somos seres universales, y las mismas energías positivas y negativas que estaban cerca de Brasil en la política estaban cerca de nuestras almas. Nuestro trabajo tiene la misión de cargar un mensaje positivo para las personas, porque la esperanza y la positividad -las "positive vibrations", como dice Bob Marley- son muy importantes para poder seguir con la vida y tener la conciencia de que ser positivo no es ser amigo del dinero. El disco propone que las personas reconozcan que el carácter es importante para la vida terrenal y para lo que viene después. Es mucho más importante que la guerra por el dinero. Ahora, con la exposición que da la Internet a toda esa vergüenza, el pueblo brasileño tendrá la convicción para saber en la próxima elección cuáles serán los mejores políticos para votar. Al final de la historia, quien coloca a los políticos donde están es el pueblo.

Este es su segundo Luna Park. ¿Cómo vieron crecer la convocatoria en cada visita? ¿Qué recuerdan de aquel primer show en Niceto en 2006?

En 2006, nuestro primer concierto en Buenos Aires fue en un lugar que sabíamos que era muy importante culturalmente. Tenemos un gran recuerdo de eso. Y después dimos muchos conciertos hasta llegar al Luna Park que es un sueño para cualquier artista brasileño. Admiramos mucho la cultura argentina. La rivalidad queda en el fútbol, je. Es y será siempre un placer tocar en la Argentina, y más en el Luna Park que es uno de los estadios más importantes de todo América.

Hace unos años el reggae vivió un momento de gran auge en Argentina, y ahora parece haber decantado. ¿Quién quedó, tras haber pasado la moda?

Existe la moda en el reggae. Es normal, en Brasil también es así. Pero la característica principal del género es que su público original está lejos de la moda. Por eso, la gente que no está en el reggae muchas veces no entiende por qué una banda que no está precisamente de moda sigue llevando mucha gente a sus conciertos. No es como el público pop, que acompaña a quien esté de moda. Hoy va a ver a A y mañana no se acuerda de A y está con B. Los fans de Natiruts y del reggae no son así: son un público fiel. Y hay artistas de reggae que trascienden el género, como Bob Marley a escala mundial o Natiruts ahora en América Latina.

Ustedes no son rastafaris. ¿Se puede abordar el reggae como un género más y prescindir de la espiritualidad?

No puedo hablar por otros artistas de reggae, pero para Natiruts la espiritualidad está siempre ligada a las canciones y a la vida. Somos seres universales que estamos de paso por el planeta Tierra, y las cosas que hacemos acá tienen efecto directo en el mundo espiritual y en la continuidad de nuestra vida real.

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