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La guía: un recorrido por los discos de La Renga

Espíritu adolescente, hits de barrio y hard-rock del país; antes de sus nuevos shows en Huracán, revisá los álbums de estudio del trío de Mataderos

Por Bruno Larocca

 
La Renga retoma sus shows en Huracán: tocan el 26 y 30 de agosto. Foto: RollingStone/ Rodrigo Alonso

TENES QUE TENERLO

'Despedazado por mil partes' (1996)

Inspirado en un viaje al norte que había hecho con Tete, la lectura de los libros de Castaneda (Las enseñanzas de don Juan y Viaje a Ixtlán) y los aportes de guitarra de Ricardo Mollo (productor del disco elegido por encima del entonces ya exitoso Gustavo Santaolalla), Chizzo mete un puñado de canciones imprescindibles en el cancionero del rock argentino. "El final es en donde partí", "Balada del diablo y la muerte", "Veneno" (un cover de La Negra) y "Lo frágil de la locura" asoman como cortes de difusión y logran posicionarse en el Top 20 radial. La estructura de la banda, que había firmado con una discográfica multinacional, crece al ritmo de la convocatoria: Chizzo, Tete y Tanque dejan sus trabajos de plomería y operarios fabriles. La Renga ajusta su hard-rock con una sección de vientos, abandona los shows en lugares cerrados y debuta en estadios de fútbol impulsada por un disco que funciona como un temprano "Grandes Exitos" del grupo.

'La esquina del infinito' (2000)

En tiempos de ajuste y blindaje, Chizzo ruge como un león descorazonado en "Panic show". La canción marca el pulso del disco y enciende la alarma de la crisis social por venir. El grupo suma carga emotiva con el chelo y el violín de "El arte del desengaño", e incorpora a Carlos Patán Vidal en piano ("Arte infernal").

'Detonador de sueños' (2003)

Desde el pulsador rojo y los vidrios quebrados de la tapa, se refleja el clima agobiante de un país devastado por la crisis económica. La Renga llega al punto cumbre de su discografía con un álbum de alto voltaje, solos endemoniados de Chizzo y una canción para acelerar en la ruta arriba de una Harley Davidson ("La razón que te demora").

MATERIAL SELECTO

'Esquivando charcos' (1991)

El debut es un casete precario de sala de ensayo -todavía con una primera formación de cuarteto de dos guitarras- en el que Chizzo ya da muestras de su poder compositivo en canciones que luego se transformarían en clásicos de la banda, como "La nave del olvido" y "Blues de Bolivia".

'La Renga' (1998)

Chizzo manifiesta su desencanto por la política en un hit antisistema con rotación en MTV ("El revelde"), hace canción su admiración por el Che Guevara ("El hombre de la estrella") y desnuda su ternura en un tema dedicado al hijo de Tete ("Cuando estés acá").

'Pesados vestigios' (2014)

Después del viaje galáctico de Algún rayo, La Renga pone los pies en el asfalto con un álbum rutero, en el que baja los decibeles de su poder valvular para volver al sonido visceral de los primeros discos. Ricardo Soulé aporta su voz y violín en la nostálgica "Sabes que", para trazar un puente entre Vox Dei y una banda en su madurez.

PARA UNA INMERSION

'A donde me lleva la vida' (1993)

La Renga comienza a endurecerse con canciones de alta densidad sonora como "El rito de los corazones sangrando", y letras de espíritu adolescente ("Pis y caca"). El disco sirve como trampolín al primer show en Obras y la masividad inminente.

'Truenotierra' (2006)

En un disco doble sin hits radiales, La Renga desafía las reglas de la industria discográfica con cinco canciones instrumentales de diez minutos. Desde la letra de "Cualquier historia", Chizzo manifiesta su deseo de vivir alucinado.

'Algún rayo' (2010)

Tras cuatro años sin disco nuevo, el grupo invita a un viaje espacial por ciudades futuras del conurbano, entre sueños de dioses de terciopelo y canibalismo galáctico. Por primera vez, Chizzo compone las letras después de dejar madurar las melodías. En tiempos de singles vendidos por empresas de telefonía celular, La Renga apuesta por el CD-entrada como formato.

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