rollingstone.com.ar

Los últimos días de Chester Bennington

En su tramo final, la vida del cantante de Linkin Park era una mezcla de esperanza y pesadez por un pasado traumático

Por Kory Grow

En la tarde del 26 de mayo, el líder de Linkin Park Chester Bennington dio una performance como ninguna otra en su carrera. Su amigo Chris Cornell, el frontman de Soundgarden, estaba siendo enterrado en el Cementerio Hollywood Forever en Los Angeles. "Me llamo Chester", les dijo Bennington a los dolientes que se habían reunido. "Tuve el enorme privilegio de ser amigo de Chris, y de que me invitara a ser miembro de su familia." Después, acompañado en la guitarra por Brad Delson, su compañero de Linkin Park, cantó "Hallelujah". Bennington se había vuelto famoso a principios de los 2000 como la poderosa voz de una de las bandas de nü-metal más grandes, expresándose a través de un grito cargado de angustia, pero ese día su voz era diferente: melancólica, sombría, frágil. También homenajeó a Cornell vía Twitter: "Tu voz era alegría y dolor, ira y perdón, amor y pesar, todo junto. Supongo que todos somos eso. Me ayudaste a entenderlo".

Menos de dos meses después, también se lloraba a Bennington. Se suicidó ahorcado, y fue encontrado la mañana del 20 de julio en su casa de Palos Verdes Estates en Los Angeles, una semana antes de que Linkin Park comenzara una gira de 29 fechas por Norteamérica. El cantante, de 41 años, se había ido de vacaciones a Arizona con su esposa, Talinda, y su familia, pero volvió a casa solo, diciendo que tenía que trabajar. (Linkin Park tenía una sesión de fotos programada para ese mismo día.) TMZ informó que la policía encontró una botella parcialmente vacía de alcohol en el cuarto donde falleció.

Bennington siempre había sido franco acerca de sus luchas contra la adicción y la depresión, pero a las personas cercanas a él las sorprendió el suicidio. El día después del homenaje a Cornell, Bennington twitteó que se estaba "sintiendo muy creativo" y que había compuesto seis temas nuevos. Más o menos en la misma época, le dijo a un amigo, Rene Mata: "Tenemos que mantenernos unidos, tenemos tanto por lo que vivir".

Bennington tenía razones para estar feliz: el nuevo disco de Linkin Park, One More Light, había encabezado los rankings luego de su salida en mayo, y a uno de los singles, "Heavy", le estaba yendo bien en la radio. Seis días antes de suicidarse, él y la banda habían grabado con el actor Ken Jeong una aparición en Carpool Karaoke para Apple TV. Y además de la gira con Linkin Park, estaba planeando una reunión con su grupo de grunge anterior a la fama, Grey Daze, para septiembre. "Estaba en la cima del mundo", dice Sean Dowdell, baterista de Grey Daze y amigo de Bennington desde la adolescencia, que habló por última vez con él dos días antes de su muerte.

Steve Stevens, que toca la guitarra en el grupo de Billy Idol, tiene en la mente la imagen de Bennington con un cachorro nuevo, mientras saludaba a todo el mundo que lo visitaba en un camarín en un evento en octubre del año pasado para Rock to Recovery, una organización para músicos sobrios. "Se estaba asegurando de que todo el mundo que pasara por ahí pudiera conocer al perro", dice. "Era algo muy tierno, y muy Chester."

En la gira europea de Linkin Park en junio y julio, Bennington parecía estar en gran estado. "Vimos al Chester más vivaz y presente en toda mi historia de 15 años con la banda", dice Jim Digby, el director de giras del grupo. "Probablemente tenía el mejor estado físico de toda su vida."

Un par de días antes de su muerte, Bennington se había estado texteando con Robert DeLeo, su compañero en los Stone Temple Pilots (Bennington lideró la banda entre 2013 y 2015, luego de que Scott Weiland se fuera del grupo). Sus mensajes eran "adorables, positivos, con la mirada puesta en el futuro, con cosas acerca de madurar y ponerse viejo", recuerda DeLeo. Y el día antes de morir, Bennington le mandó un email al ex baterista de Guns N'Roses, Matt Sorum, diciéndole que le gustaría tocar otra vez con su superbanda de covers, King of Chaos.

Pero algunos de los amigos de Bennington ahora sienten que pasaron por alto señales que indicaban que el lado más oscuro del cantante -que él llamaba su "pasajero oscuro", en referencia a la fuerza que motivaba al asesino serial protagonista de Dexter, el programa de televisión- había vuelto a merodear su vida. Bennington había ido a rehabilitación en 2006 y los años posteriores parecía estar limpio. Pero los amigos dicen que tuvo una recaída de tres días en agosto de 2016, durante la cual se desmayó tomando alcohol, y hasta octubre había estado bebiendo.

Un mes antes de su muerte, Bennington le contó a su viejo amigo Ryan Shuck, quien tocaba la guitarra en el proyecto paralelo de Bennington, Dead by Sunrise, que llevaba seis meses sin tomar. Pero Bennington también le mandó a Shuck, quien tenía sus propias batallas con el alcoholismo, unos mensajes de texto que, a primera vista, parecían un mal presagio: "Describía una batalla, minuto a minuto, contra la adicción. Cuando lo veo ahora, es un horror. Me decía, con lujo de detalles, lo que iba a hacer la primera hora que quisiera beber: 'Básicamente me lo tomo como algo que va de hora a hora todos los días'."

"Me cuesta la vida", dijo Chester sobre "Heavy", su último hit. "Incluso cuando está todo bien."COMPARTILO

En una entrevista con Music Choice en febrero, Bennington habló acerca de sus problemas. "Me cuesta la vida", dijo mientras describía el significado detrás del hit "Heavy". "Incluso cuando está todo bien, me siento incómodo todo el tiempo... La primera frase: 'No me gusta mi cabeza ahora'; así soy yo 24 horas al día. Y si me quedo ahí, simplemente siento que la vida es muy difícil. No tiene que ser así."

Shuck cree que Bennington "tomó un par de tragos" antes de su muerte. "No sabemos cuánto, pero no necesitás tomar mucho cuando sos un alcohólico tan avanzado y un adicto, y estás luchando al nivel en el que me contó él a mí. No necesitás mucho para perder la cabeza por un minuto."

Shuck y Dowdell minimizan la especulación que dice que la reciente muerte de Cornell inspiró la de Bennington. Si bien hay similitudes -ambos artistas se ahorcaron, y Bennington lo hizo en el que habría sido el cumpleaños 53 de Cornell-, ellos creen que fue más que nada una casualidad. "Podría ser una parte, pero una parte pequeña", dice Shuck. "Creo que es sólo otro horrible acontecimiento que se te mete en el inconsciente. Puede ser un detonante, pero el fuego ya estaba encendido."

Los problemas de Bennington se remontan a una infancia pesadillesca. Nació el 20 de marzo de 1976, en Phoenix, el más joven de cuatro hijos. Su madre, Susan, era enfermera; su padre, Leen, era un detective de policía que trabajaba en la unidad de víctimas especiales investigando crímenes de abuso sexual infantil. Se divorciaron cuando Chester tenía 11 y, sintiéndose abandonado por su madre, vivió con su papá, de quien más tarde dijo que no era "emocionalmente estable" en aquel entonces.

Desde que Chester tenía 7 u 8 años hasta los 13, fue abusado sexualmente por un amigo varón más grande. "Me golpeaba y me forzaba a hacer cosas que no quería hacer", dijo en una entrevista. "Me destruyó la confianza en mí mismo."

La experiencia llevó a Bennington a explorar las drogas y el alcohol. Cuando era adolescente, ya había consumido opio, anfetaminas, marihuana y cocaína. "Tomaba tanto alcohol que a veces llegaba a cagarme en los pantalones", dijo una vez. Bennington dice haber dejado el abuso de sustancias en 1992, cuando una pandilla local entró con armas a un lugar en el que él se estaba drogando con los amigos, y los golpearon y les robaron.

Bennington metía sus experiencias en las canciones de Linkin Park, que mezclaban sus gritos desgarradores con el rap de Mike Shinoda y los riffs pesados de la banda, logrando un sonido que dominó los rankings pop durante gran parte de los 2000. "Tenía una voz muy particular, al mismo tiempo delicada y feroz", dice Jared Leto, actor y líder de 30 Seconds to Mars, quien conoció a Bennington en el circuito de festivales de los 2000. "Es el ángel y el demonio, cada uno en un hombro. Podías sentir la tensión entre ambos lados cuando él cantaba, y creo que la razón por la que tanta gente se conectó con su música es ese balance que él conseguía."

Las canciones de Bennington, muchas de ellas co-compuestas con Shinoda, se volvieron himnos para los jóvenes que luchaban contra algunos de los mismos problemas emocionales. "'Crawlin', por ejemplo, es probablemente la canción más literal que escribí para Linkin Park", dijo Bennington acerca del single, del megavendido debut de la banda, Hybrid Theory, en 2000. "Trata sobre la sensación de no tener control sobre mí mismo en términos de drogas y alcohol."

Aquellos que lo conocían dicen que Bennington no permitía que sus batallas definieran su personalidad. Podía ser gracioso de manera infantil por un minuto (era fanático del humor escatológico) y profundamente sensible al siguiente: Shuck recuerda que Bennington se autocastigó interminablemente después de hacer un chiste sobre el cáncer de pulmón sobre el escenario.

Bennington a veces les decía a los grupos que teloneaban a Linkin Park: "Quizás la próxima vez nosotros terminemos teloneándolos a ustedes". Sorum recuerda que una vez les pidió a los miembros de los Kings of Chaos que hicieran un recital poco tiempo antes de Navidad. Bennington y DeLeo se quedaron varados 12 horas en Chicago, y después el baterista se sintió horrible de que no pasaran el feriado con su familia. "Les mandé un email y les dije: 'Perdón, lo siento. Gracias por viajar'", dice Sorum. "Y, típico de Chester, me respondió: 'Cuando quieras, hermano'. No había drama. Ninguno."

En casa, Bennington encontraba refugio en sus seis hijos. Se había vuelto padre por primera vez a los 20, y se casó en 1996. Esa relación terminó con un divorcio tumultuoso, marcado por una recaída en la que "me emborrachaba hasta el punto de no poder salir de casa ni funcionar", recordó. "Me quería suicidar." Se casó con Talinda en 2005, y la pareja tuvo un varón y dos gemelas. Leto se acuerda de una vez que fue a la casa de Bennington a cenar. "Entro y me encuentro con la familia más grande y alborotada que te puedas imaginar", cuenta. "No podía creer que tuviera una vida familiar tan alegre y hermosa, especialmente para alguien tan joven. En el tiempo que pasábamos en las giras, no había visto mucho de eso [en él]."

"Siempre tenía relatos divertidos de sus seis hijos, a los que siempre se refería con una sonrisa reluciente, sin importar que algún drama familiar también lo hiciera reaccionar", dice Billy Gibbons, de ZZ Top, quien salió de gira con Bennington en Kings of Chaos el año pasado. "Su estudio de tatuajes era otro proyecto importante; me hizo diseñar joyería de plata para su local de Las Vegas, mientras nos entreteníamos durante horas hablando del negocio. Era una persona muy atenta y dedicada."

El sábado 29 de julio, Bennington fue homenajeado en un funeral privado en el jardín botánico de Palos Verdes Estates, Los Angeles, al que asistieron 500 personas entre familiares, amigos y colegas de la industria. El DJ Ted Stryker, de la radio KROQ, condujo la ceremonia. Robert y Dean DeLeo de los STP se sumaron a Sorum, Damon Fox y Jimmy Gnecco para tocar "Amazing Grace". Shuck leyó una elegía, al igual que Joe Hahn y Shinoda, de Linkin Park.

Tanto los miembros de la banda como la viuda Talinda Bennington, se negaron a ser entrevistados para esta nota. En el único comunicado oficial tras la muerte de Chester, los miembros recordaron a su amigo "con los corazones rotos" y aludieron al futuro incierto del grupo bajo el nombre Linkin Park: "Nuestro amor por hacer música y tocar es inextinguible. Aunque no sabemos qué rumbo tomará nuestro futuro, sabemos que cada una de nuestras vidas fueron mejoradas por conocerte. Gracias por ese regalo. Te amamos y te extrañamos". En agosto, la banda lanzó el fondo para donaciones One More Light en honor de Bennington a través de su ONG Music for Relief, creada tras el tsunami de 2004 en las costas del océano Indico y que desde entonces ha contribuido en la ayuda a diferentes catástrofes ambientales.

La muerte del músico sigue resonando entre sus fans, que experimentaron una ola de shock cuando la noticia se hizo pública. La Línea Nacional de Prevención de Suicidios de Estados Unidos informó que recibió una suba del 14 por ciento en llamadas el día después de la noticia.

En un comunicado, la discográfica de Linkin Park, Warner Bros., reveló que los fans alrededor del mundo organizaron más de 300 eventos oficiales en memoria de Bennington. Diez días después de su muerte, la casa del cantante fue rodeada con un cerco de privacidad. Había un patrullero afuera, mientras los fans dejaban flores, dibujos, letreros, púas de guitarras y cruces en el perímetro. "Cuando me enteré, estaba en un museo, y lloré a gritos", dice Briana Yah-Diaz, de 19 años. "Fue como si un pedazo de mi infancia se hubiera ido. Esa parte de mí que es una chica necesita venir a saludarme... Siempre podía contar con ellos."

Fuera de su casa, una nota decía: "¡Ahora podés volar libremente! Con amor desde Texas". Otra decía: "Querido Chester Bennington: Nos duele a todos saber que salvaste tantas vidas, y nosotros no pudimos salvar la tuya...".

COMPARTILO
 Notas mas leidas
PUBLICIDAD
Revista Rollingstone