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Jack Johnson profundiza su activismo pacífico en la era Trump

Con 'All the Light Above It Too', su nuevo disco, el ex surfer canta sobre la polución oceánica, el calentamiento global y dispara contra el presidente de los Estados Unidos. "Simplemente me resultó inevitable", dice

Por Juan Barberis

"Ahora mismo estoy viendo cómo están las olas, creo que en un rato me voy al agua", dice Jack Jonhson al teléfono desde su casa en Hawai. En medio de una distendida rutina dividida entre sus habituales sesiones de surf ("es mi cable a tierra, el momento en el que realmente conecto con la naturaleza", dice), la crianza de sus hijos y los ensayos con su banda, Johnson, de 42 años, también tiene tiempo para mortificarse con los males del mundo posmoderno.

En su nuevo disco, titulado All the Light Above It Too, la cadencia cool de sus canciones playeras están cargadas de mensajes contra Donald Trump, la polución y el consumismo generalizado. Desde su portada, el ex surfer profesional aparece tirado con su guitarra en la playa, en medio de un montón de basura que parece avanzar contra su conocido perfil ecológico y naturista. "Quizás sea mi disco con más contenido social y político", admite Johnson, que tocará el próximo 11 de noviembre en Buenos Aires, en la primera jornada del Personal Fest. "Simplemente me resultó inevitable."

¿Estamos ante un disco conceptual?

A diferencia de otros trabajos, este no fue pensado de ese modo. Simplemente fui haciendo canciones y las que me interesaban o sentía que tenían más peso que otras, eran las que iban quedando. Pero al momento de juntarlas pude ver que había muchas que tenían algo en común, y que tenían que ver con el sobreconsumo y la sobreinformación que estamos experimentando en el mundo. La primera parte del disco está cargado de comentarios políticos y sociales, y la segunda parte habla de cómo uno en medio de todo eso puede encontrar la libertad de algún modo. Esas son mis obsesiones actuales.

Teniendo un sonido y un estilo tan definido. ¿Te preocupa repetirte?

No estoy seguro, de hecho acá no hay demasiadas novedades musicales. Me gusta el reggae, me gusta el blues, aunque no me gusta que suenen siempre igual, así que voy buscando variantes en relación a cómo construir la sección rítmica, cómo conseguir dar con el sonido de cada instrumento. Lo más importante para mí es la frescura de la música y lo que tengo para decir, lo que quiero transmitir; me gusta dejarme llevar y ver qué sale de eso. Creo que en este disco hay más presencia de guitarras eléctricas y ukelele, pero sobre todo del banjo. Musicalmente hablando, esa creo que es la mayor diferencia con mi disco anterior.

En "My Mind Is For Sale" te pronunciás explícitamente contra Trump. ¿Qué pasa por tu cabeza cuando analizás el presente?

No está fácil, el contexto es muy adverso, pero al mismo tiempo creo que es un interesante momento para estar vivo y bien despierto, porque hay mucha crueldad y necedad por parte del gobierno. En el poco tiempo que lleva Trump ya demostró que está decidido a ir en contra de un montón de medidas que con el gobierno anterior nos habían dado esperanza. El racismo y la xenofobia, cosas que parecían algo cada vez más lejano, siguen estando muy latentes y eso nos obliga a levantar las voz, a no dejarnos atropellar por un hombre que ya demostró estar fuera de toda idea de unión. ¿Cómo llegamos hasta acá? Es difícil de explicarlo o entenderlo, pero ahora los norteamericanos tenemos la obligación de revertir esto.

¿En algún momento perdés ese optimismo que siempre te caracterizó?

Tengo mis días, la verdad. He visto a amigos muy angustiados con todo esto, algunos de ellos son extranjeros que trabajan en granjas y ya han pensado seriamente en abandonar el país en caso de que esto siga así, antes de llegar a tener algún problema. Eso me resulta demoledor, porque personas trabajadoras como ellos fueron las que hicieron de este país algo grande. Es un momento en donde la justicia social está muy vulnerada o prácticamente no existe. Todos fantasean con buscar un mejor lugar para vivir y eso es muy triste. Por mi lado, no lo sé, trato de mantenerme bajo control, aferrándome a mi familia y por su puesto a la música, que siempre es un cable a tierra.

Estuviste trabajando en el film The Smog Of the Sea, sobre la contaminación oceánica. ¿Cómo te afectó esa experiencia?

Fue increíble. La problemática del plástico en el océano es más seria de lo que a simple vista parece. Hay muy poca información al respecto y una vez que te internás en eso, y realmente te ponés en contacto con la problemática, te das cuenta de que estamos yendo hacia un camino sin salida. Estamos poniendo en peligro buena parte de nuestro planeta, y eso está a la vista con la problemática del calentamiento global y la basura en todo el mundo. Es un poco deprimente todo. Pero al mismo tiempo es momento de tomar conciencia y militar por el cambio; eso es lo que hago cuando estoy de gira o en casa con mis hijos. Todos podemos adoptar costumbres que ayuden al cambio, en el tratamiento de nuestra basura o de la energía que utilizamos a diario. Hemos perdido la armonía con el medio ambiente, y aunque parezca algo irreversible, todavía creo que podemos mejorar las cosas.

¿Sos de escuchar nueva música? ¿Algún artista para recomendar?

John Craigie me parece genial. Es amigo mío, estuvo abriendo muchos de mis shows por Estados Unidos, y demostró ser un gran compositor. Su disco Capricorn in Retrograde... Just Kidding... , que es en vivo, me gusta mucho. Almacena grandes historias que hablan de nuestro presente, desde varias ópticas. Me resulta un artista bien personal y con mucho contenido. Lo recomiendo fervientemente.



¿Tenés algún otro pasatiempo además del surf?

Sí, estuve trabajando en videos para algunas de las nuevas canciones y eso me tiene muy entusiasmado. La animación para "My Mind Is For Sale" fue muy divertida. Estuvimos jugando alrededor de la casa con mis hijos, escribiendo, dibujando, manipulando un montón de bloques de madera y compilando todas esas imágenes para que tuvieran ritmo y se vieran algo graciosas. Quedé feliz, el resultado me gustó mucho.

Y muy barato...

Jajaja. ¡Baratísimo! Eso es fascinante. Esa una época que sin plata pero con una idea sencilla, podés hacer cosas muy interesantes. Pienso seguir probando...

¿Podés imaginar tu futuro artístico dentro de 10 o 20 años? ¿Cómo te gustaría que sea?

Antes de cada disco siempre intento hacer el mejor trabajo que jamás haya hecho. La experiencia de tocar tanto con Ben Harper me inspiró a seguir progresando. Siento que todavía no hice mi mejor disco y probablemente nunca lo logre, pero eso es lo que me mantiene en movimiento, en la búsqueda. La música es la forma que tengo de relacionarme con el mundo, de sacar lo que llevo dentro. Con poder seguir haciéndolo como hasta ahora, yo ya voy a estar feliz y satisfecho.

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