rollingstone.com.ar

Charly García en Buenos Aires Vivo

Durante la semana previa al 27 de febrero de 1999, los titulares de los diarios se repartían entre dos temas: el apagón de Edesur, que dejaba sin luz a media ciudad (incluso al escenario de Buenos Aires Vivo III)

27 de febrero de 1999
Puerto Madero, Buenos Aires

Durante la semana previa al 27 de febrero de 1999, los titulares de los diarios se repartían entre dos temas: el apagón de Edesur, que dejaba sin luz a media ciudad (incluso al escenario de Buenos Aires Vivo III), y el proyecto floydesco de Charly García de evocar los años de la dictadura tirando muñecos al Río de la Plata desde varios helicópteros. La idea del músico había provocado la reacción de Hebe de Bonafini, presidenta de Madres de Plaza de Mayo, y levantado gran revuelo en los medios de difusión. Si a todo eso se le sumaba el hecho de que muchos de los shows de García durante los 90 habían sido cancelados o boicoteados por el propio Charly, la sensación de enfrentarse a lo imprevisto -donde cualquier cosa podía suceder- estaba latente en aquella noche de Puerto Madero. Y lo que sucedió, finalmente, fue que García dio un concierto brillante, como aquellos que se extrañaban desde la presentación de Piano Bar. Los momentos de emoción fueron muchos: la apertura demoledora con "Cerca de la revolución"; la nostalgia de Sui Generis con "El show de los muertos" (con Nito Mestre sobre el escenario), y el "Sweet Home Buenos Aires" que compartió con Javier Calamaro (a quien, irónico y venenoso, Charly presentó como su "cuñado"). Pero el pico llegó al final de la primera parte del recital, cuando García invitó a escena a sus "amigas": las Madres. En el abrazo público entre el músico y Bonafini murieron todas las diferencias. No hubo helicópteros ni muñecos, sólo buena música y una sensación de disfrute total para más de 300 mil personas: por unas horas, en Buenos Aires se había hecho la luz.

Por Roque Casciero
COMPARTILO
 Notas mas leidas
PUBLICIDAD
Revista Rollingstone