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01.11.2004 | 00:00

Día nacional del skate

La crew skater local “pateó” del Congreso a la Casa Rosada. Un piquete en patineta para pedir por pista públicas y más tolerancia.

Un pie en la tabla y el otro en el asfalto. Fricción. Casi cuatrocientos street-raiders avanzan "paseando" a toda velocidad y gritando como una turba iracunda, mientras arrasan prendiendo fuego el caucho de sus ruedas sobre la city porteña. "Es la fuerza de las calles", dicen ellos. Semáforos titilan en amarillo, tacheros putean y colectivos hacen de sulky. Allá va toda la comunidad en patineta. Todos, juntos, crakeando la ciudad para demostrar que el skate... is not a crime.

El 26 de septiembre, la segunda pateada skater (la primera fue el pasado 5 de junio) empezó en el célebre pool de Congreso: la fuente inanimada y vacía del doctor Alfredo L. Palacios ("Primer Diputado Socialista de América") que hace de centro de reunión: una minipileta que divierte y es punto de encuentro para este anárquico e itinerante "Día Nacional del Skate", según Juan Manuel Villalba, importador de este reclamo que se crió en Nueva York, a comienzos de 2000.

¿Qué piden? "Básicamente, la apertura de pistas públicas. La policía te hecha de todos lados y tu nivel sólo mejora si vivís cerca de un skate park. Y claro, si tenés plata para pagar la entrada."

Piquete en patineta. La trouppe va por Diagonal Norte, corta el Obelisco y llega a la Casa Rosada. Comienza el best trick : campeonato open (léase "gratis") que sirve de balance antes del campeonato nacional (en diciembre, en Metro Park). Obstáculo 1, los siete escalones del Banco Nación. Ganador: Jonathan Rodríguez, un borrego border de 13 años que humilla a patinadores sagrados (y "jubilados") con un ollie-hell-flip.

Spot número 2. La doble escalera en la Administración Federal de Ingresos Públicos. Triunfador: Federico "El Mono" Pérez, raider pro que no paró hasta "bajar" un swich-flip de back-side (o sea, de espaldas a la escalera). Y, al final, la doble baranda y once escalones en el Ministerio de Economía. Vuela Gonzalo del Toro con un flip zarpado y atrapa el primer premio. Aunque no pasa inadvertido el benihana de Walter Feito (un trick nunca visto en nuestro país).

Todos contentos al Correo Central. Vereda que hace de casa todos los fines de semana. Mucho sándwich de milanesa. Muchas pantorrillas gordas y piernas chuecas. Suenan las rimas capciosas del combo Urbanda. Y ellos (se) pelean por un metro de asfalto y una pendiente...

Por Juan Ortelli