Último momento

 

Leer en

 
01.07.2006 | 00:00

Retratos de una obsesión

Eduardo “Dylan” Martí: el hombre que hizo engordar al Flaco Spinetta y posar al Indio Solari

Se llama Eduardo Marti (si, es el padre de Lucas) pero todos lo conocen como Dylan, apodo que le viene por su parecido con el famoso cantante. Está ligado al rock nacional desde sus orígenes, como fotógrafo de Expreso Imaginario y realizador de innumerables tapas, producciones fotográficas y videos para artistas como Sui Generis, Fito Páez, Soda Stereo, Illya Kuryaki, Los Abuelos de la Nada, Divididos y su entrañable amigo, Luis Alberto Spinetta.

En la historia de ROLLING STONE, tuvo el honor de haber fotografiado a dos de los personajes más elusivos del rock argentino: el propio Spinetta y el Indio Solari. Y por si eso fuera poco, en ambos casos, sus trabajos tuvieron un ingrediente extra que los hace aun más atípicos. Con Luis, la ya famosa foto del "Gordo" Spinetta. Con el Indio, el hecho de que fue la primera vez en su carrera que el ex cantante de los Redondos accedió a posar para una producción fotográfica.

Martí comenzó a trabajar con Spinetta a comienzos de los 70, en la época de Invisible, y es el autor de las tapas de los dos últimos álbumes de este grupo, los legendarios Durazno sangrando y El jardín de los presentes. Cuando Spinetta, conocido por su aversión a la prensa, luego de una larga persecución decidió conceder una nota a ROLLING STONE (40), le explicó claramente al editor de fotografía de la revista: "Las fotos te las voy a dar yo. Si no, no te doy ninguna nota". Por supuesto, el elegido de Luis fue su amigo. "Me convocó para resolver la tapa", recuerda Dylan. "El ya tenía una idea que le parecía divertida, que era montarse en un plan gordo, y trabajamos en esa línea. En cuanto al aspecto técnico, primero fotografiamos a un modelo realmente gordo, e hicimos las fotos en las distintas locaciones: una como en un despacho, muy burocrático, como de abogado; otra en jogging, en un gimnasio; y finalmente una con un bombo legüero. Luego, por separado, hicimos las fotos de la cabeza de Luis, y después, para unir las dos partes, llamamos a Pablito Bordenabe, que fue quien hizo la manipulación digital. Todo el proceso llevó alrededor de una semana de trabajo, desde buscar las locaciones hasta el producto final."

El resultado fue que en la tapa de RS, en lugar del icónico Flaco, apareció "el Gordo Spinetta". Era "una representación de todo lo que no soy", le explicaba Luis a Gloria Guerrero en la nota, pero también "un cachetazo a mi propia imagen". Martí recuerda: "Para Luis era un desafío hacer algo para ROLLING STONE, que es una publicación que siempre se destaca por tener tan lindas tapas. Quería hacer algo que no cayera en lo obvio, y a la vez darle una vuelta de humor al asunto. Creo que se logró".

En el caso de Solari y su decisión de acceder a una sesión fotográfica, el primer sorprendido fue el propio Dylan: "Yo lo conocía de la historia del rock, porque trabajaba en Expreso Imaginario, que fue la revista que publicó las primeras notas sobre los Redondos, pero nunca había tenido contacto personal con el Indio". La recomendación llegó por medio de amigos en común, Eduardo Herrera y Mario Breuer, técnicos de grabación que trabajan estrechamente con Solari. "Si bien Edu me había anticipado que por ahí el Indio necesitaba hacer unas fotos y él le había sugerido mi nombre, sabiendo justamente lo reticente que es a exponerse ante la cámara, honestamente pensé que era una posibilidad muy remota. Estaba un día en casa y sonó el teléfono, atiendo y me dice: «Hola, habla el Indio Solari». Aparte yo nunca había hablado con él, así que para mí también fue medio como un shock, porque pensé: «¡Pucha, mirá la responsabilidad que me tira este tipo!». Y después se lo dije: «Nunca te sacaste una foto y me tuviste que elegir justamente a mí, habiendo tantos fotógrafos… ¿Qué hice yo de malo?»", hoy se ríe Martí, y reconoce: "Fue una suerte haberlo conocido". "Hicimos una sesión de fotos, y un poco por una cuestión generacional también compartimos un buen momento, recordando amigos en común, y algunas facetas pasadas del rock y todo lo que rodea al mundo de la música.

"Sobre el estilo del modelo, Dylan señala: "El Indio no tiene una actitud fashion ni nada por el estilo. Entiende que la foto es una herramienta de comunicación, ésa es la importancia que le asigna, y punto. Así que no había una propuesta en particular, simplemente juntarnos un rato en su intimidad, charlar, ver locaciones y, mientras, ir haciendo unos retratos". Esas fotos ilustraron las tapas de los números 81 y 92 de RS, ambas ya en su etapa solista, y aparentemente Solari quedó muy conforme con los resultados, ya que lo volvió a llamar para hacer fotos durante los dos días que tocó en el estadio de La Plata.

"Me encantó ver una foto mía del Indio", dice Martí sobre el momento en que vio la tapa. "Imaginate: hace tantos años que me considero parte del rock en castellano, acompañando a tantos artistas, que para mí es como un lindo moño tener una tapa de Solari. Porque no es alguien que está empezando, el Indio hace muchos años que viene remando, y yo ese tipo de cosas las termino viviendo como un reconocimiento a mi propia carrera."

Claudio Kleinman