Último momento

 

Leer en

 
01.08.2006 | 00:00

Hablando con el ángel

Nick Hornby

Los súper-amigos de Hornby

El autor de Alta fidelidad selecciona una serie de relatos pop.

"Un día llamé a los escritores amigos y les pedí un relato. Hablando con el Angel se ha vendido bien, pero no es nada comparado con lo que recaudan Bono, Geldof o Clapton cuando actúan para una determinada causa". La cita es de Nick Hornby, a propósito de su cruzada para ayudar a TreeHouse, una institución que ofrece una educación especial para niños autistas. Su hijo Danny es uno de sus alumnos.

Ese es el origen de Hablando con el Angel (título "secuestrado" de una canción del cantautor Ron Sexsmith), libro que aglutina las creaciones de los escritores/amigos de Hornby como Melissa Bank, Roddy Doyle, Zadie Smith, Irving Welsh, Dave Eggers, Patrick Marber, entre otros. El autor de Alta Fidelidad reúne en esta antología un mix entre autores consagrados y aquellas voces que recién pavimentan sus carreras literarias. Por eso el resultado es disparejo. Sin embargo, tres de los doce relatos emergen nítidamente sobre el resto, otorgando a este volumen un carácter de imprescindible.

Peter Shelley de Patrick Marber (dramaturgo y guionista de "Closer") nos inserta en pleno verano del 78 donde una pareja de compañeros de curso pierde la virginidad al ritmo de un single de los Buzzcoks y bajo la atenta mirada de afiches de Dead Kennedys y The Clash. La curiosidad y el deseo se toman sus dos cuerpos para vivir su propia revolución sexual y musical. Es rápido, dulce y pegajoso como cualquier canción punkie. Roddy Doyle ("Los Commitments") nos presenta El Esclavo, memorable relato de un cuarentón que, luego de encontrar en su cocina una rata muerta, sufre una severa crisis existencial que sólo es superada tras tomar una categórica decisión en las estanterías de Virgin Records. Cuento que devuelve el alma a todos aquellos que luchan contra las primeras canas y la barriga cervecera. Y por último, la narración mordaz y asertiva de Nick Hornby en El Cristo de Pezones, la historia de un guardia de seguridad que cambia su trabajo de gorila de una discoteque por la de un museo. Su pega: cuidar un polémico cuadro que representa la crucifixión de Cristo a través de pequeñísimas fotos de pezones. Una pequeña obra de artede sólo 23 páginas.

Hablando con el Angel no sólo es una buena oportunidad de convertirse en socio de Hornby en su cruzada benéfica. También nos ofrece la posibilidad de sacar una radiografía al talento de estos autores que, según Hornby, forman una suerte de selección nacional de la literatura anglosajona. Ahora depende de cada uno de nosotros decidir quién se queda en la banca y quién debe saltar a la cancha.

comentarios:  0