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01.10.2006 | 00:00

O’Connor

Estamos pariendo

El ex Hermética y Malón en el punto más alto de su carrera solista

A base de esfuerzo, constancia y un equilibrio fino entre tradición y contemporaneidad, Claudio O’Connor se transformó en el gran triunfador tras la debacle de Malón. Estamos pariendo (el quinto trabajo de estudio de su banda) no puede empezar mejor. La saga "1976", "Hasta el fin", "Estamos pariendo" y "Saben bien", resulta sencillamente contundente. Octanaje metálico, melodías, dinámica y gancho pegan donde hay que pegar. O’Connor "la banda" no exhibe grandes audacias, ni alquimias extraordinarias. Eso sí: administracon gusto y sin caer en falsificaciones una amalgama que reúne influencias de Black Sabbath "ante todo", Corrosion of Conformity, Alice in Chains, Black Label Society y hasta algún trazo stoner. El cantante también dio un gran paso adelante. Más decidido que nunca a romper con el monorregistro "chirrido de pizarrón" que patentó en Hermética, hoy se permite jugar con tonos más graves, cuida las melodías como nunca y alcanza la mejor performance de su carrera. El disco se encamina hacia el diez y, aunque cae, después retomará el nivel. En el medio, un par de derrapes que sobresalen más por el contraste: "Algo de mí" (una balada demasiado obvia) y la letra de "Rock del suicida" (una mirada epidérmica con link obligado al conflicto de Medio Oriente). Cada vez más posicionado como el Ozzy argentino, sin una Sharon a la vista y con los caramelos del frasco bastante menos pegoteados, O’Connor demuestra y se demuestra que no está todo dicho: todavía puede sorprender y hasta sugerir que lo mejor aún no llegó.

Sebastián Feijoo