11.04.2008 | 15:48

El Bafici musical

Recomendaciones melómanas de un festival cada vez más rockero

Cada año, el Bafici está más cooptado por el "rock" en sentido muy amplio, no sólo por su recurrente ciclo dedicado a documentales sobre música sino también por el cada vez más elevado número de films que participan de diferentes maneras del imaginario "rockero". Aunque tiene poco de estrictamente musical,  la retrospectiva del realizador japonés Wakamatsu Koji es un claro ejemplo. Wakamatsu es uno de los más celebrados realizadores del llamado "pinku eiga" o "cine rosa", nada que ver con el romance y mucho con el erotismo y la perversión: son films "softcore" sin un equivalente preciso en occidente ya que se rigen por un estricto código de censura que, por ejemplo, prohíbe terminantemente mostrar vello público (por esto, las actrices deben llevar un complicado arreglo de cinta adhesiva llamado "maebari" que tapa su pubis).  A pesar del respeto por esta norma, el cine anárquico e iconoclasta del japonés busca escandalizar de modo manifiesto mediante la transgresión de otros estándares sociales mucho más aceptados. La heroína de Go, go Second Time Virgin (filmada en 1969), por ejemplo, es reiteradamente violada en grupo por una banda juvenil. Humillada, le pide a su único amigo que la mate. Aunque el chico acaba de asesinar a sus padres y a otra pareja cuando intentaban abusar de él durante una orgía finalmente interrumpida, se niega a cumplir con el pedido. Lo que sigue, sin embargo, es un carnaval de sexo y violencia impensado para una película occidental de los sesenta. La representación de la vida juvenil como puros impulsos de sexo y de muerte, la fantasía del homicidio de los padres, la fuga ("We killed our parents and hit the road" se lee en la cubierta de Goo de Sonic Youth) y la transgresión general a cualquier forma del decoro o del buen gusto son atributos compartidos con el imaginario del rock. Por otro lado, las películas de Wakamatsu (quien estará presente en el festival) son puro DIY: hechas en tres decorados por no más de cinco mil dólares. De hecho hay una continuidad estética y temática con el cineasta punk por excelencia, Richard Kern (responsable de varios clips del primer Sonic Youth). Aunque este festival no incluye películas de Kern, sí se pueden ver fragmentos en el documental Llik your idols (sic), que se centra en el llamado Cine de la Transgresión, grupo de provocadores de la Nueva York de los ochentas del que Kern fue el más destacado representante. El vínculo de éstos con la escena No Wave y post punk de la ciudad se hace evidente en el film, que incluye testimonios de Richard Hell, Thurston Moore, Lydia Lunch y Henry Rollins. El otro cineasta del punk, el más celebre por haber sido el realizador oficial de los Sex Pistols, es Julián Temple, quien viene a presentar una retrospectiva integrada por tres films: The Filth and The Fury, su respuesta a su propio film La gran estafa de Rock & Roll, Glastonbury, documental por los 30 años de dicho festival, con shows de Bowie, Bjork, Nick Cave, Morrissey y muchos más; y Joe Strummer, the future is unwritten, su más reciente documental, que abarca toda la carrera del ex frontman de los Clash, con actuaciones en directo electrizantes de Strummer al frente de Los Clash y también Los Mezcaleros. La carrera de Gus Van Sant también está impregnada por un modo de ver que proviene de la cultura rockera (credencial revalidada por su peculiar film biográfico sobre Kurt Cobain). Este año se podrán ver Mala noche y Paranoid Park, su primera y su más reciente película, respectivamente. Aunque las separan veinte años y un paso por Hollywood, los puntos de contacto son múltiples: un crimen, el angst adolescente, el tramado de una subcultura y una banda sonora extraordinaria (en el segundo film dominada por el fallecido Elliot Smith). Harmony Korine, guionista de la aclamada Kids a los 21 años y realizador de dos films extraños y controvertidos podría ser un discipulo menor de Van Sant. En su última película, Mr. Lonely, el mexicano Diego Luna interpreta a un impensado imitador de ¡Michael Jackson! que se va a vivir a un castillo con otros colegas

El Bafici promete el estreno de Shine a Light, el documental de Martin Scorsese sobre los Rolling Stones –cuyas localidades ya se encuentran agotadas: habrá que esperar su estreno comercial en unos días-. Scorsese, quien tras el film dedicado a The Band, el de Dylan, éste y el anunciado sobre Bob Marley va camino a convertirse en el biógrafo oficial del rock mainstream, usó magistralmente la música de los Stones en buena parte de sus films, desde la inolvidable secuencia con Jumpin Jack Flash de Calles Salvajes hasta el también magistral comienzo de The Departed con Gimme Shelter, y ahora les devuelve el favor. La película combina el registro de un par de conciertos del tour "A bigger band" con entrevistas y material de archivo. No es un estudio arqueológico con material fílmico desconocido (como lo fue el film sobre Dylan) sino un gran show registrado junto a ¡nueve! directores de fotografía que proporcionan un punto de vista incomparable sobre el vivo de los Stones. Hablando de Dylan, I’m not there de Todd Haynes emprende el trabajo titánico de reconstruir la vida de Robert Zimmerman y también los años sesenta. Para esto, el director de Safe necesita a seis actores diferentes que encarnan aspectos distintos del músico (curiosamente, la mejor caracterización corre por cuenta de una mujer, Cate Blanchett, como el Dylan de lentes oscuros de la época Blonde on Blonde; otros Dylan son el fallecido Heath Ledger y, ug, Richard Gere). Haynes aplica el mismo tratamiento que le dio a Bowie en Velvet Goldmine: la película no es una biografía de la persona sino del mito y su época. Narrada según un controlado "fluir de la conciencia" similar al de la escritura de Dylan, el film es surrealista, alternativamente original, cómico, aburrido, ingenioso y caótico aunque siempre cobra vida en las secuencias de Blanchett. Vale la pena escuchar los covers de la, obviamente, muy buena banda sonora (no irse rápido de la sala: en los títulos del final está uno de los mejores, cantando por Antony).

También fuera de la sección estrictamente dedicada a la música, se puede ver el film de Danny Williams, unos de los múltiples pasajeros de la troupe de Andy Warhol, llamado The Velvet Underground Rehearses, que muestra lo que su título indica y constituye el primer registro fílmico de la banda de Reed y Cale, antes del agregado de Nico y antes de su crucial disco debut. Dos para ver seguidos: Luca, documental sobre el líder de Sumo que reconstruye especialmente los años del músico antes de encallar en Argentinay Together, documental sobre Andrea Prodan, el hermano de Luca, quien fue actor en films de Peter Greenaway y los Taviani y actualmente es músico, conductor de radio y vive en La Plata. Harry Smith, musicologo, cineasta experimental y mistico tiene su propia retrospectiva, redondeada por el documental The Old, Weird America: Harry Smith´s Anthology of American Folk Music en el que Elvis Costello, Philip Glass, Lou Reed, Van Dyke Parks, Beth Orton, Beck y muchos más comentan la influencia de la Anthology of American Folk Music, esencial compilación de folk americano de los años 20 realizada por Smith y editada en una caja de seis CD.

Estrictamente en la sección musical se presentan quince films. Aquí se encuentra la lista y un breve comentario de cada uno, tal como aparece en el catálogo de festival. El plato fuerte sin duda será Control, biografía de Ian Curtis, el malogrado líder de Joy Division, basada en el libro de su viuda y, acaso, demasiado concentrada en reproducir la historia oficial con el máximo realismo posible. La fotografía en blanco y negro -cortesía del fotógrafo convertido en director Antón Corbjin, dueño de algunas de las imágenes más reconocibles del rock, es extraordinaria. También sobre Joy Division, puede verse el documental homónimo que ya fue comentado en este blog.

Aquí también se comentó, asimismo, el film de Julian Schnabel (La escafandra y la mariposa) sobre la presentación en vivo de Berlín de Lou Reed, en un teatro de Brooklyn en el 2006, la primera ejecución completa del disco, brillantemente registrada por Schnabel. El fotógrafo de modas Steven Sebring siguió con una cámara durante doce años a Patti Smith y con ese material confeccionó Patti Smith: Dream of life, su canto de amor a la madrina del punk. Once es la historia de la creación de una canción: un personaje llamado Chico, un guitarrista irlandés, encuentra a otro llamado Chica, una inmigrante checoslovaca, y empiezan a tocar juntos. No hay mucho más, pero no hace falta. La película evita los clichés tanto de la relación amorosa como del ascenso y caída de la banda de rock. El tema que finalmente componen ganó el Oscar de este año a mejor canción original. Wild Combination: A portrait of Arthur Russell va a ser un descubrimiento para muchos: no por el film en sí sino por Arthur Russell, músico inclasificable que, como dice el crítico y músico Sasha Frere Jones "está a mitad de camino entre lo real y lo imaginado: la calle y el campo de maíz; la suave Nueva York bohemia y la dura Nueva York del Studio 54; las alegres y audaces pinceladas de pop y las posibilidades liberadoras del arte abstracto. Arthur Russell no disolvió estos límites; más bien los pasó por el costado, tarareando su propia canción". Finalmente, el crédito local, Mundo Tributo es un hilarante y por momento conmovedor retrato de las bandas-tributo argentinas dedicadas a homenajear a Los Beatles, Kiss, Roxette, Queen, Genesis o Pink Floyd. La lista se completa con Too Tough To Die, un documental sobre el concierto tributo a Johnny Ramone, celebrado por sus amigos Debbie Harry, Eddie Vedder, Flea y otros a pocos días de su muerte; Sonic Mirror, el seguimiento de Mika Kaurismaki al baterista Billy Cobham, viejo guerrero del jazz rock, en una gira global; Respect Yourself, una historia del sello Stax, hogar del soul más gritty y contracara del edulcorado Motown, con imágenes de Otis Redding, Isaac Hayes, Booker T. y toda la legión de "aulladores" del que fuera, por un breve reinado, el sello negro más importante de mundo; Global Metal, una mirada a los fans del metal fuera del mundo anglosajón; Deja Vu, concierto que reunió en el 2006 a Crosby, Stills, Nash y Young en plena campana antibushista (dirigido por el propio Neil tras un seudónimo) y Runnin´ Down a Dream, biografía musical de Tom Petty and the Heartbreakers, con Peter Bogdanovich tras las cámaras y una extensión de cuatro horas. La grilla completa de la programación, con horarios y salas de todos los films puede en pdf desde esta dirección.

 

 

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