
El 19 de abril se celebró en los Estados Unidos, Inglaterra y otras ciudades del Primer Mundo la primera edición del Record Store Day. La intención del evento era reivindicar las tiendas de discos especializadas y, de alguna manera, alertar sobre el peligro de extinción de esta clase de reductos. La lista de adhesiones incluyó a Paul McCartney, Chuck Berry, Moby, Bruce Springsteen, Ben Harper, Joe Satriani, Cameron Crowe, Norah Jones y Regina Spektor, entre otros.
En Buenos Aires, el Record Store Day pasó desapercibido. Sin embargo, en esta recorrida las cuevas porteñas más emblemáticas, Rolling Stone comprobó que subsisten, en la mayoría de los casos, gracias a una clientela que no suele ser numerosa, pero que cumple con ciertas normas de fidelidad y consecuencia.
Una de las claves es la atención personalizada, tal como lo explica Guillermo Hernández, de Minton’s: “Desde el lugar que uno lo plantea, este negocio no puede existir en ninguna parte del mundo. La gente viene, abre los brazos y dice: «¿A ver qué me vas a vender?». O viene a comprar una cosa, y se lleva otra totalmente diferente. Y hay tipos que se van a llevar un disco y le digo: «Ya lo tenés». Y cuando llega a la casa, me llama y me dice: «Tenías razón, lo tengo». ¡Que el disquero conozca la discoteca de los clientes… ¡no existe!”.
Es una de esas tardecitas y uno de los parroquianos es Eduardo Canzobre, a cargo del área de marketing de Sony BMG y habitué de Minton’s, que advierte: “Minton’s es un lugar para el aprendizaje y la polémica. Si te mandás una burrada, Guille te toca un timbre [de bicicleta]. Y, a los dos timbrazos, te expulsa hasta la próxima visita”.
La atención personalizada es una de las constantes que caracterizan a esta clase de sitios. Sólo que hay diferentes criterios. En la bohemia elegante de la Galería del Este está El Agujerito, y el anfitrión es Dani Nijensohn, reconocido e histórico DJ de la escena local. “La atención es personalizada desde hace muchísimos años. Yo soy el proveedor de la música. Es muy importante seguir a cada persona. La clientela es prácticamente la misma, y normalmente todos tienen más de 40 años. Hay pocos compradores eventuales”.
En la mayoría de los casos, la figura del disquero se confunde con la de un curador. Tal es el caso del uruguayo Fernando Pau, que hace veinticinco años fundó Abraxas. “La disquería de rock más vieja de Buenos Aires”, según dice. Pau es un experto (ha dado charlas y seminarios junto al benemérito periodista y ex disquero Alfredo Rosso) y el catálogo de su disquería ostenta unos seis mil títulos en cd y más de tres mil en vinilo. “Yo no laburo por encargo, porque esto no es una receptoría de pedidos. Si bien está contemplada la posibilidad del encargo, a mí me gusta arriesgar. Y lo hago en base a lo que me parece a mí que puede vender, sin transformar mis principios”.
Entrevistas y textos: Humphrey Inzillo
Edición: Andrés Torregrosa
Mirá el video:
Top 10 disquerías: direccionario
Abraxas. Galería 5ta Avenida, Av. Santa Fe 1270, local 74.
El Agujerito: Galería del Este, Maipú 971, local 10.
Deep Music: Av. Corrientes 1662, paseo La Plaza.
Miles: Honduras 4912.
Notorious: Av. Callao 966.
Piccolo & Saxo: Av. Santa Fe 3591.
RGS: Galería Galecor, Av. Corrientes 5233, local 2.
The Musical Box: Av. Santa Fe 1653, local 13.
Zivals: Av. Corrientes esquina Callao; Jorge Luis Borges 1600; Corrientes y Córdoba (Rosario).
1972: Thames 1762.


