
Amy Winehouse volvió a recaer en las drogas, luego de haberse sometido a un tratamiento de desintoxicación, según aseguró el diario británico The Sun. La cantante, que sólo tiene 24 años, volvió a consumir cocaína, éxtasis y marihuana y, además, "bebe alcohol, a pesar de haber permanecido dos semanas ingresada en una clínica londinense".
Según el diario inglés, la cantante estuvo "limpia" sólo diez días. "No puedo más. Mi vida es sólo una cubierta de aquello que alguna vez fue", declaró Amy. La semana pasada, al parecer, se quemó la mano a propósito con un mechero. A pesar de que la cantante hizo todo su esfuerzo para mostrarse saludable durante la entrega de los Premios Grammys y los Brit Awards, su adicción fue más fuerte. Y, según dicen, Amy se encuentra también muy desanimada porque su esposo Blake Fielder-Civil lleva semanas en la cárcel por obstrucción a la Justicia… ¿Algo más?


